"Derribar las casetas del Trocadero supone la puntilla para los pescadores”

Los habituales del Trocadero reciben la noticia con sorpresa y resignación y temen por su futuro. Reclaman que el Ayuntamiento se ponga de su lado y defienda sus intereses

Costas ordena el desalojo de las casetas irregulares de la Isla del Trocadero

Pescadores y visitantes de la Isla del Trocadero de Puerto Real
Pescadores y visitantes de la Isla del Trocadero de Puerto Real / C. P.

Nadie en la Isla del Trocadero, ninguno de los pescadores que mantienen sus casetas en el asentamiento con el que Costas quiere acabar, conocían el anuncio de la notificación. “¿Y eso dónde ha salido? Ya me estás poniendo mal cuerpo”, afirma uno de los habituales del Trocadero, vecino de Puerto Real, mientras paraba un carro cargado de utensilios para la pesca, de camino a la faena diaria en la mar. La noticia sorprendía a todos, aunque a medida que avanzaba la conversación, se intuía que era algo que siempre han tenido en mente. Sin embargo, no por esperada era menos dolorosa para quienes aseguran que dependen de esas precarias instalaciones para sobrevivir. “Dime tú qué daño hacemos nosotros, si lo que hacemos es buscarnos la vida con la pesca y tener ahí un cuarto para guardar cuatro cosas”, dicen.

Nadie sopesa en ningún momento la opción de presentar ningún tipo de documentación. “Qué voy a tener yo si nosotros vivíamos aquí. En esa zona –explica señalando a una explanada donde descansan viejos barcos– nací yo. Que nací y me caí al estero”, relata apurado. Este pescador recuerda que entonces “los papeles de los permisos los daba un particular, que a saber dónde está ahora”.

Un pescador en la Isla del Trocadero de Puerto Real
Un pescador en la Isla del Trocadero de Puerto Real / C. P.

A medida que van llegando más pescadores, la preocupación crece. “Hace un tiempo vinieron de Costas, o yo no sé de donde eran, y pusieron unos números a las casetas, pero no sabíamos para qué era”, apunta uno de ellos. “Esto se sabía que iba a pasar después de lo de La Casería”, indica otro. “Además, no hace mucho, vinieron unos del Seprona que me dijeron: 'Dile al guarda que se vaya buscando otro trabajo porque esto en cinco o seis meses se va a derribar todo'”, le contesta otro.

Casi buscando soluciones a un asunto que en minutos asumen como imparable, reclaman la intervención del Ayuntamiento de Puerto Real. “Nos tendrá que defender la alcaldesa”, espeta uno de ellos. También demandan un “club náutico en condiciones para Puerto Real, no tantos bares de copas en La Puntilla. Lo que hace falta es que limpien aquello, hagan un dragado y nosotros podamos tener los barcos y casetas en condiciones”, piden.

Incluso recuerdan que las pocas mejoras que se habían realizado en el pequeño embarcadero del Trocadero, las habían hecho ellos mismos “y por poco no acabamos en la cárcel”. El sentimiento de todos es el mismo: “Derribar todo esto supone la puntilla para los pescadores”.

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