Provincia

Sólo algunos trayectos llegarán hasta Cádiz

  • La Junta prevé que haya viajes largos hasta la capital y viajes medios que llegarán hasta el Río Arillo

Cambio de planes. Si a finales de 2016 la Junta anunciaba que el trayecto inicial del tranvía en su estreno tendría un límite y se quedaría en el apeadero de Río Arillo, desde donde los viajeros tendrían que hacer transbordo a un tren de Cercanías para poder continuar, ahora espera que las primeras unidades móviles en funcionamiento puedan realizar el recorrido completo -aunque no siempre- y llegar desde Chiclana y La Isla hasta la capital gaditana haciendo uso de la vía férrea sin problema alguno.

La idea, según la Agencia de Obra Pública de Andalucía, es que se combinen trayectos cortos, que llegarían hasta el apeadero de Río Arillo, con otros largos, que tendrían la última parada en Cádiz. De esta forma, el tranvía iría incorporándose progresivamente y haciéndose compatible poco a poco con el tráfico ferroviario. En todo caso, matiza, la conexión de Río Arillo supone una obra indispensable dentro del proyecto -"que había que hacer sí o sí"- porque permite a los viajeros procedentes desde Chiclana acceder a la red de Cercanías desde este punto, desde donde pueden llegar hasta el aeropuerto de Jerez y hasta cualquier otra de las paradas que incluye la ruta. También, apuntan, beneficia a los isleños al reportarles más opciones de movilidad ya que sus dos estaciones de tren se encuentran situadas en puntos muy distantes del centro.

El retraso de las obras -especialmente en el apeadero de Río Arillo- han dado una mayor margen de tiempo a la Junta de Andalucía para avanzar en sus conversaciones con Adif hasta el punto de contemplar esta posibilidad de que el tranvía realice el recorrido hasta Cádiz una vez que se ponga en marcha, aunque también se trata de cumplir las directrices que marca Europa en relación con las ayudas económicas que ha recibido el proyecto.

Ya en julio del año pasado el Gobierno central reconocía que se había llegado a un acuerdo para que el tranvía hiciera uso de la vía del tren en este tramo y para que Renfe fuera el operador del tranvía de la Bahía. La noticia despejó entonces dos de las principales incógnitas que hasta el momento arrastraba el proyecto y que había suscitado no pocas dudas acerca de su viabilidad durante los años previos.

Por ahora, la Junta no concreta ningún plazo para la puesta en servicio del tranvía aunque es evidente que la fecha tope del 31 de marzo de 2019 apremia. La Agencia de Obra Pública asegura que por ahora "no existen riesgos". Es decir, que se estaría en condiciones de cumplir con el plazo.

Las pruebas dinámicas -que tendrán seis meses de duración- se adjudicaron recientemente y está previsto que se retomen a finales de este verano.

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