Alto y claro
José Antonio Carrizosa
¿Y si a China le da por responder?
Poner la primera piedra era una costumbre bonita, que se está perdiendo, como tantas cosas, como los habitantes de Cádiz, sin ir más lejos. ¿Por qué se están perdiendo las primeras piedras? A lo peor porque piensan que fue un invento de los tiempos de Franco. En aquellos años se practicaba mucho la ceremonia de poner la primera piedra. Y aparecía el ministro, el gobernador civil o el baranda de turno, que por una vez y sin que sirviera de precedente, se colocaba un casco de albañil y empuñaba una pala, y colocaba la primera piedra de la obra. Y, además, introducían periódicos del día del evento, por ejemplo el Diario de Cádiz, que como entonces tenía el formato de sábana, lucía mucho en el paquete.
A saber qué ha sido de aquellas primeras piedras, a las que después pusieron encima muchas más, pues sólo con una piedra no se hace una obra. El pasado 15 de diciembre vinieron a Cádiz el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, y el consejero de Justicia, José Antonio Nieto, y pusieron la primera piedra de la Ciudad de la Justicia, acompañados por el alcalde, Bruno García. Los tres salieron en las fotos para la posteridad con la pala, pero sin casco de obrero, y con corbata, como si estuvieran en la Feria de Jerez, en vez de poniendo una piedra en su sitio. Aquí nos encorbatamos para lo que hay que descorbatarse y al revés, vamos a los eventos como si fueras a un picnic. Hay que cuidar la imagen, pero con coherencia.
Puesta la primera piedra de la Ciudad de la Justicia, se destacó que han tardado 24 años y medio. Se supone que para las demás piedras tardarán algo menos, excepto que empiecen los juicios en el siglo XXIII. Y ahora a la gente, que es impaciente, le ha quedado ganas de más. Y están diciendo que a ver cuando ponen la primera piedra del nuevo Hospital de Puntales. La gente ya no se acuerda, pero para poner la primera piedra del Hospital Puerta del Mar hubo que someter a una voladura controlada a la Residencia Fernando Zamacola. Y aquello fue un espectáculo impresionante, al que acudimos muchos vecinos de esta ciudad. Yo era un niño y todavía lo recuerdo.
En Cádiz, con los hospitales, las primeras piedras y las inauguraciones, pasamos de niños a viejos. Nunca se sabe si lo podrán contar los más viejos del lugar. Porque en poner las piedras se tarda mucho, esto no se hace a la ligera; y el tiempo pasa volando, como las cigüeñas que venían de París para dejar los niños en la Residencia. A ver cuando nace el primer niño o niña del año en el hospital de Puntales. Hay que tener paciencia.
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