Manuel Tallafé

"Todo lo que la suerte te trae es porque te has arriesgado antes"

  • El intérprete lleva hoy a la Central Lechera su espectáculo 'Como un boomerang'. Su último trabajo junto a Álex de la Iglesia, 'Las brujas de Zugarramurdi', verá la luz esta primavera.

Dos décadas de profesión como humorista, actor y cantante dan para trufar de anécdotas varias vidas. Si como secundarios de lujo se cuelan nombres como Sancho Gracia, Juan Luis Galiardo, Paul Naschy, Álex de la Iglesia o Tarantino, lo increíble está asegurado. Todo ello - lo increíble, los nombres, las tablas- recoge Como un boomerang, el espectáculo que Manuel Tallafé presenta en La Lechera: un "canto a la vida" en el que se suceden "varias aventuras acompañadas por temas musicales al calor del argumento".

-¿Cómo surgió la idea de este montaje?

-Bueno, la idea nació en una sobremesa con Álex de la Iglesia, en la que estuve tres horas contando historias y me dijeron, "Tu espectáculo, realmente, es esto". Y era verdad, ¿para qué complicarme buscando una dramaturgia, si estas historias se bastaban por sí solas? Además, aquí estoy más a gusto que nunca, porque soy yo mismo: no tengo que ponerme en el lugar de nadie, no tengo que impostar. Mi vida misma está llena de teatro, es puro teatro.

-Imagino que ante alguna de esas historias habrá quien diga, Si non è vero è ben trovato, ¿es exageración? ¿cuánto de realidad hay en lo que cuenta?

-Todas las historias, menos la última, que la adorno un poco, son absolutamente ciertas en todos sus detalles. Recuerdo una de ellas, con Paul Naschy (que decía, "no me llames Jacinto, que la gente me mira raro")y Santiago Segura, volviendo de un rodaje delirante vestidos de monstruos en el metro de Madrid, que ni Álex ni Daniel Monzón se lo creían, lloraban de risa... Recuerdo que la película incluía la línea: "Ni Drácula ni el general Varela lo lograron..." Una locura. En fin, te aseguro que he vivido situaciones que he sido incapaz de procesar. Y que recuerdo gracias a la gente que se encarga de refrescármelas...

-Pero todo esto no puede caer sin más sobre Manuel Tallafé como karma. Si no hay incendios, seguro que quema algo...

-Bueno, la suerte, lo excepcional, hay que buscarlo. Hay que arriesgarse: todo lo que la suerte te trae es porque te has arriesgado antes. Que te toque porque sí es muy difícil, sucede, pero es muy difícil: como aquello que dicen de que las posibilidades de que exista otro planeta como la Tierra son iguales a las de que un tornado sea capaz de montar correctamente las piezas de un avión desmontado en un hangar...

-'Como un boomerang'... ¿adónde vuelve siempre?

-Pues imagino que uno vuelve siempre al lugar que encuentra más confortable, a lo que entendemos como seno materno de diferentes maneras, donde estamos cómodos y sentimos calor, refugio... De ahí es de donde sacamos la energía para seguir adelante, y el camino hacia atrás nos lo va haciendo la memoria... Esa frase de que la vida es como un boomerang... No, el boomerang es uno mismo, que sale despedido hacia no sabe bien dónde. Y la vida es el indígena que lo ha lanzado. Y que, para colmo, se agacha cuando uno viene de vuelta.

-Como diría el poeta, Álex de la Iglesia y usted se tienen bien tomada la medida...

-Imagino que la conexión entre ambos al trabajar trasluce una complicidad más allá del oficio. Nos conocimos cuando él había rodado Acción mutante y estaba trabajando para Zeppelin. Estaba montando un programa de Inocente, inocente y vio un vídeo mío de cámara oculta. Quedamos a comer, y conectamos muchísimo, y ese mismo día fuimos a un concierto de DefConDos y me quedé a dormir en su casa. Y desde entonces, somos los mejores amigos.

-¿Qué diferencias nota, tras veinte años dedicándose a las tablas en sus muchas vertientes?

-Pues creo que disfruto mucho más con lo que hago. En el oficio de actor tienes que lidiar con cosas como la presión, la constancia, tienes que desarrollar una fuerte disciplina... Y, después de tantos años, todo eso, toda esa disciplina, ya está asumida. Es algo mucho más cómodo: necesitas menos tiempo para captar las cosas, para prepararte. Imagino que es lo que llaman tablas. Aunque estés constantemente en el reto, ¿eh? Y lo que adquieres de experiencia, claro, los años te lo hacen saber también físicamente... Por ejemplo, en el último rodaje con Álex, el de Las brujas de Zugarramurdi, insistí en tirarme yo mismo de un árbol y aún me arrepiento...

-Zugarramurdi era un tema que me fascinaba de adolescente...

-¿No has ido? Pues tienes que ir... es un lugar realmente especial.

-¿Está terminado el rodaje?

-Sí, se estrenará en abril o mayo. Y estoy especialmente contento porque tenemos un abanico generacional enorme: Hugo Silva, Mario Casas, Santiago Segura, Terele Pávez, Carmen Maura, María Barranco, Carolina Bang...

-Decía Woody Allen que absolutamente todo en la vida lo podemos contar riéndonos o llorando. Que es opción nuestra.

-La risa, la sonrisa, es lo que nos acerca a todos. La clave, la gran herramienta, yo creo que es la ironía: nos da la capacidad de autonomía, de respuesta ante lo que parece que nos va a dejar paralizados. La risa es lo que, al fin, nos ayuda a llevar los momentos desagradables. En la risa están las claves de la resistencia.

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