Cobro en la entrada a los museos y yacimientos andaluces Pagar por el patrimonio, una cuestión de procedencia

  • Voces de la ciudad expertas en la materia apoyan la decisión de Cultura de la Junta de poner entrada a sus espacios aunque no para los residentes

Los sarcófagos fenicios antropomorfos que se pueden visitar en el Museo de Cádiz. Los sarcófagos fenicios antropomorfos que se pueden visitar en el Museo de Cádiz.

Los sarcófagos fenicios antropomorfos que se pueden visitar en el Museo de Cádiz. / J. B.

Desde que la consejera de Cultura y Patrimonio Histórico de la Junta de Andalucía, Patricia del Pozo, anunciara su intención de fijar una entrada a los espacios culturales gestionados por el ente andaluz diversas son las voces que se han alzado a favor o en contra de esta medida. En nuestra ciudad, después de que hace un par de semanas la consejera profundizara en los detalles de la propuesta, parece que la mayoría de expertos coinciden en la necesidad de poner un precio a estos espacios aunque no están de acuerdo con que la iniciativa afecte a los residentes, excepción que, hasta ahora, no ha sido contemplada por Del Pozo.

Así, fue el 22 de octubre cuando la consejera presentó al Consejo de Gobierno un informe en el que justificaba la revisión de la normativa de 1988 para cobrar una media de 3 euros al día por el acceso a los centros museísticos y yacimientos andaluces con el fin de que este montante estuviera destinado, exclusivamente, al mantenimiento de dicho patrimonio. Además, Del Pozo también detalló los distintos supuestos en los que el visitante estaría exento de pago y, entre ellos, no se incluía el de la procedencia o residencia del ciudadano.

De esta forma, el acceso a estos centros sería totalmente gratuito para “menores de 18 años, mayores de 65 años, personas con algún grado de discapacidad, desempleadas, pensionistas y familias numerosas”. Asimismo, tendrán un 50% de descuento “estudiantes entre 18 y 25 años, poseedores del carné joven, visitas en grupo a partir de 8 personas y voluntarios culturales”. También habría que añadir, tal y como marca la ley, cuatro días al mes de entrada libre y, le suma, fechas como 28 febrero, 18 abril, 18 mayo, 12 octubre, 6 de diciembre.

El Museo de Cádiz, el Teatro Romano, la Factoría de Salazones y los yacimientos de Doña Blanca (El Puerto), Baelo Claudia (Tarifa) y Carteia (San Roque) son los espacios que gestiona la Junta en nuestra provincia y que podrían verse afectados por esta medida que la consejera planea poner en marcha en el primer trimestre de 2020.

A juicio de Moisés Camacho, representante de la Asociación para la Defensa del Patrimonio, ADIP, “la cultura debe valorarse y tener un precio para que no sea despreciada” aunque “todo el mundo debe tener acceso a la cultura, por lo que los desempleados y gente sin recursos económicos deben quedar exentas” de esta medida. Así , desde ADIP estarían de acuerdo con la propuesta de la Junta si incluyera, “como se hace en otras localidades”, que “los habitantes del municipio no pagaran”. “Es lo que hace por ejemplo el patronato del Alcázar de Sevilla o en Cádiz la misma Catedral, porque la persona autóctona que visita el museo lo hace para empaparse de algo, por interés personal y no por simple turismo”, defiende Camacho que también advierte que “para cobrar hay que tener las cosas en condiciones” por lo que reclama para la ciudad tanto la esperadísima “ampliación del Museo” y “la apertura de los Columbarios”.

En el mismo sentido se pronuncia el artista Cecilio Chaves, cuyas obras se han podido ver en los últimos años en el Museo de Cádiz, que opina que “se debería cobrar algo por entrar en los museos, pero no para los residentes”. “El que los museos sean gratis no garantiza que la gente vaya a ir a visitarlos. Los museos son espacios públicos que se mantienen con los impuestos que pagamos todos, pero eso no quiere decir que deban ser gratis para todo el que los visite. Si el futuro, en este caso de Cádiz, pasa por el turismo, ese turismo debe pagar por visitarlos y así generar riqueza”, reclama. Además, el pintor de las azoteas gaditanas pone el acento en “la importancia” en que “ese dinero se invierta en esos mismos centros y no que vaya todo a una caja única donde al final se van a beneficiar sólo los grandes y se va a diluir ese ingreso”.

Para el arqueólogo Juan Miguel Pajuelo que la recaudación “revierta en los propios espacios” y “acabar con la caja única” es una de las grandes “claves” para que esta medida tenga “éxito y sentido”. “Se habla mucho de la entrada en los museos pero se hace poco hincapié en que esta medida también afecta a los yacimientos que, en muchos casos, son los grandes abandonados y los que necesitan de más inversión”, reflexiona uno de los responsables de la empresa Tripmilenaria que está “a favor” del cobro de una entrada aunque quisiera conocer “en profundidad el cómo”. “Esto está todo inventado y actualmente existen diferentes modelos de copago para el patrimonio, así que lo que pienso es que habría que ir a la necesidad de cada ciudad para no negarle a nadie el acceso al patrimonio”.

De esta forma, Pajuelo argumenta que si Cádiz es la provincia “con más paro de Europa” pues “no sería lógico cobrar a los residentes”. “Además –incide– no afectaría demasiado a la recaudación porque los residentes no suelen visitar con mucha frecuencia los museos de su ciudad”. También suma otro colectivo en el lote de excepciones: “el de los arqueólogos, que además de ser profesionales del patrimonio, llenamos los museos”.

Quien sí se declara conforme con el total de la medida anunciada es el empresario Eugenio Belgrano. “Me parece una decisión perfecta”, resume el gestor de la Casa del Pirata y las Catacumbas del Beaterio que considera el patrimonio “como motor industrial” pero que es consciente de “la cantidad” de dicho patrimonio “en Cádiz y Andalucía” con lo que “para una comunidad autónoma es imposible de mantener sólo con los presupuestos que tenemos actualmente” por lo que “se abandona en muchos casos”.

Además, para Belgrano el pago de “una pequeña entrada” también supone “un valor añadido” para nuestro patrimonio (“cuando a las personas de fuera se les dice que la entrada al Museo o al Teatro Romano es gratuita es que se quedan alucinados”, asegura) y además acaba con esa “competición desigual” con los espacios privados en los que sí se cobra por entrar.

El emprendedor también opina que las excepciones de pago propuestas por la consejera son “suficientes” para garantizar “el acceso a la cultura para todos”. “Es que no estamos hablando de una cuantía económica muy alta, son 3 euros, 1,50 en muchos casos y gratis cuatro días al mes con lo que el gaditano si no quiere pagar pues puede ir cualquiera de esos días. Pero, vamos, si uno no es capaz de pagar 3 euros o 1,50 por ver el segundo teatro romano más antiguo de España y pagas 5 euros por un cubata pues es que no te interesa para nada”, defiende Belgrano que también espera que la recaudación “se utilice en invertir en el propio patrimonio”.

A las antípodas de esta opinión está la del artista Pablo Fernández-Pujol al que siempre le ha parecido que el acceso a la cultura “debe ser gratuito” ya que opina que el pago es un elemento disuasorio para visitar estos espacios. “En cualquier caso, y a nivel simbólico y para la conservación, cobraría un euro como mucho”, propone.

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