Cultura

El espectáculo 'Caijeré', por fin, en Cádiz después de seis meses de su estreno

  • El disco que saltó a escena el 13 de noviembre se presenta mañana en el Falla Juan Villar, Macanita, May Fernández, Ezequiel Benítez, Chiqui de Jerez y Jesús Fernández, en el elenco

Seis meses después de su estreno en el Teatro Villamarta, el espectáculo Caijeré, un bienaventurado diálogo entre los sentires flamencos de dos tierras hermanas, llega, por fin, a Cádiz. Una cita, "muy esperada" por los artistas que pintan este lienzo jondo y por los productores del montaje y del disco que lo sembró, que tendrá lugar mañana en el Gran Teatro Falla.

En Jerez, en Madrid (Teatro Apolo), en Sevilla (en el Central)... "Y ahora ya tocaba Cádiz", enumeraba Enrique Linera, el artífice gaditano del disco y espectáculo junto a José Manuel García-Pelayo, que pone el cincuenta por ciento jerezano con la productora y estudio La Bodega, durante el encuentro con la prensa que se celebró ayer en el foyer del coliseo de la plaza Fragela.

Una cita donde ideólogos y artitas presentaron a los medios una propuesta que incide "en los puntos en común de una tierra y otra", un "diálogo" flamenco transversal pero, también, intergeneracional, que nació con el disco del mismo título, que salió a la luz a principios de 2015, y que trascendió a los espacios escénicos el 13 de noviembre de ese año con un espectáculo que es mucho más que la mera reproducción del compacto.

Así, aunque por buena materia prima hay artistas de un lado y otro "para hacer al menos 10 Cadijeré", aseguraba García-Pelayo, los intérpretes que forman parte de este proyecto no están escogidos al azar. Al cante, dos hombres y dos mujeres; dos baluartes de la esencia y dos alumnos aventajados -entiéndase lo de alumnos, porque estos dos artistas son futuro pero también presente del arte jondo-; dos jerezanos y dos gaditanos. Premisas que se vuelven a repetir en el apartado del baile, un acertado añadido para la traducción escénica del disco, representado por una jerezana y un gaditano.

Y sobre los perfiles, los nombres. "Los padrinos", que decían los artífices del trabajo, de la fiesta, Juan Villar y Tomasa Guerrero, La Macanita; los delfines, Ezequiel Benítez y May Fernández; los bailaroes, Chiqui de Jerez y Jesús Fernández; y sin olvidar a las guitarras, dos jerezanas portadas por Manuel Valencia y Niño Jero, y la gaditana de Joaquín Linera El Niño de la Leo, y las palmas gaditanas de Diego Montoya y las jerezanas de Chícharo y el Macano, éste último se ha sumado recientemente al proyecto.

Todos -excepto sonantas y palmeros- estuvieron ayer en Cádiz congratulándose tanto por la cita con el Falla como por formar parte de este colorido espectáculo que se mueve entre el mar y la campiña. "Yo estoy encantado con este proyecto desde que me lo propusieron porque me sentí muy identificado con él y es un placer trabajar con artistas como Macanita, Ezequiel, May, Chiqui, Jesús... De verdad, es un placer", expresaba el patriarca vivo de los cantes de Cádiz, Juan Villar, todo rajo y sapiencia.

Estas palabras fueron refrendadas por otro pozo de flamencura y verdad, el del metal de Macanita que recordó que "hace muchos años" que no tenía la oportunidad de trabajar en el Falla por lo que está "muy contenta" con el pase de mañana. Y es que "Cai y Jerez es un trayecto muy corto, y nos parecemos mucho, el público lo va a ver y lo va a disfrutar", prometía, como Chiqui de Jerez, "con ganas de dar todo" en una tierra a la que quiere "mucho", como Jesús Fernández, exultante por compartir escena "con estos referentes" y con la intención "de poner el teatro bocabajo una vez y otra y otra".

Las mismas ganas y "muchos nervios hasta que no llegue el sábado" son las que siente May Fernández que siente "la responsabilidad" del artista que se planta ante su tierra. Una tierra que el jerezano Ezequiel Benítez quiere sobremanera, como el joven demuestra cada vez que tiene ocasión, y que pisará esta vez junto a artistas "que han formado parte de la banda sonora de nuestra juventud" por lo que está "muy agradecido" por ser una de las cuatro voces protagonistas de este Caijeré.

Un espectáculo cosido por "solos y duetos" de altura "en doce cantes, doce números" rematados con "una sorpresa final" con la participación de todos los artistas", según explicaban los productores de Caijeré que aseveraron, también, que en la elección de los estilos para este trabajo pesaron "tanto la representación de estilos propios de una tierra y otra" como "que los propios artistas se sintieran cómodos y a gusto con las piezas elegidas, que fueran cercanas a ellos".

Porque el repertorio surgió como surgen las cosas auténticas, "con naturalidad y desde el entendimiento". Las mismas herramientas con las que se trazan puentes y se forjan las alianzas infalibes. "Porque entre Cádiz y Jerez hay más cosas que unen que cosas que separan, aunque algunos se empeñen en poner el foco en las diferencias", denunciaron.

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