El creador de Ghostface coge las riendas
SCREAM 7 | CRÍTICA
La ficha
** 'Scream 7'. Terror. Estados Unidos. 2026. 114 min. Dirección: Kevin Williamson. Guion: Kevin Williamson, Guy Busick. Música: Marco Beltrami. Fotografía: Ramsey Nickell. Intérpretes: Neve Campbell, Courteney Cox, Isabel May, Jasmin Savoy Brown.
Treinta años no son nada para una franquicia. O quizás sí. Scream 2 se estrenó en 1997, solo un año después de la primera entrega, que aún estaba en cartelera. Esta secuela instantánea da idea del taquillazo. Como también que revitalizara la entonces algo decaída carrera de Wes Craven. Tras los éxitos cada vez mayores de Las colinas tienen ojos (1977), La cosa del pantano (1982) y sobre todo el bombazo de Pesadilla en Elm Street (1984), Craven atravesó una mala racha -no exenta de algún título de interés como La serpiente y el arco iris- que exigía un éxito que le devolviera al pódium del terror slasher.
Lo logró al aceptar, tras no pocas dudas, dirigir el guión del casi debutante Kevin Williamson que presentaba a Ghostface. Solo meses después, rodó la segunda entrega y en 2000 la tercera, que cerró la trilogía, pero no la franquicia. Se reinició esta en 2011 con la cuarta entrega, siempre con dirección de Craven. El fallecimiento del director en 2015 abrió un impasse roto, con la excepción de una serie televisiva emitida entre 2015 y 2019, por su regreso triunfal a la gran pantalla con Scream (2022), quinta entrega de la franquicia ahora dirigida Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett, cuyo éxito motivó la sexta entrega también dirigida por ellos en 2023.
Esta séptima entrega está dirigida por el guionista creador de la serie, Kevin Williamson, prácticamente debutante en la dirección tras un primer y no muy afortunado intento (Secuestrando a la Srta. Tingle, 1999). Resulta singular que al caer en las manos de quien creó el universo Ghostface esta sea una de las entregas más flojas. Tras un prólogo que resulta ser lo mejor de la película se vuelve a presentar a nuestra vieja conocida Sidney Prescott (siempre interpretada por Neve Campbell), que es una mamá (lógicamente) traumatizada, y a la imprescindible hija adolescente (Isabel May), que viven, junto al papá policía (Joel McHale), en uno de esos pueblos necesariamente apacibles que dejarán de serlo cuando irrumpa el asesino de la careta chorreada y la voz que desde 1997 le presta Roger Jackson, única presencia junto a Courtney Cox, también presente en esta película, mantenida en las siete entregas (porque Neve Campbell no participó en la sexta).
Hecha para los fans que han devorado las seis entregas anteriores, y por ello rebosante de guiños y referencias a personajes y situaciones disfrutados/sufridos a lo largo de estos 30 años, no aporta nada nuevo a lo ya visto. Pero, ¿quién quiere novedades? Esto va de nostalgia y de gustito.
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