Cultura

La Farruca se refugia en la herencia familiar en el Festival de Jerez

  • Rosario Montoya participa hoy en el certamen flamenco dentro del ciclo Con Nombre Propio en la Sala Paúl

La Farruca se refugiará en la herencia familiar para desplegar las virtudes de su baile en su vuelta al Festival de Jerez en su decimo cuarta edición. La presencia de uno de los miembros de esta singular saga será uno de los principales atractivos artísticos en la Sala Paúl, dentro del Ciclo Con Nombre Propio. La senda del baile continuará con Belén López en Sala Compañía, pero antes sonará la guitarra de Manuel Valencia y se escuchará el cante de Kina Méndez en el Palacio de Villavicencio.

Rosario Montoya Manzano La Farruca representa una línea artística que tiene al baile como fuente de inspiración, de modo que siempre se espera que surja el momento mágico para el disfrute de un público afín a estas claves flamencas. Para ello, se apoyará en el cante de Mara Rey, Piquina y Pedro Heredia y en la guitarra de Juan Requena. Bailará por palos que conforman la base musical del flamenco, además de apoyarse en otros, donde siempre ha demostrado su buen manejo sobre el escenario. Para inspirarse, "me sirve más un cante que una guitarra", indicó. Ello explicaría la variedad de cantaores en su cuadro artístico en detrimento de la guitarra.

"Respetamos más al baile que a nosotros mismos", señaló La Farruca al hablar de la relación que su familia mantiene con esta disciplina. Una disciplina que ella aprendió de su padre -el gran Farruco- y que sus hijos--entre ellos, Farruquito- continúan con notable éxito. "Mis maestros fueron mi padre y mi marido. Ahora, son mis hijos", apuntó. No obstante, reconoció que "siempre está aprendiendo".

Su vuelta a los escenarios se produjo hace ya varios años tras su retiro voluntario con motivo de la muerte de su marido Juan el Moreno. Volvió a sentir el calor del público con Gitanas y, posteriormente, presentó De Farruca a faraona (2008), una propuesta donde también estaba involucrada su hermana La Faraona.

Pese a que el flamenco lo tenía tan cerca, siempre ha reconocido que "me costó mucho ser artista, mucho llorar y sufrir". Ahora, en cambio, se alegra. Hija del legendario Farruco, se cría en el mundo del baile, compartiendo escenario con los mejores artistas flamencos de su época: El Güito, Manuela Carrasco, Angelita Vargas, Antonio Canales... Ha sido protagonista de obras como Andalucía flamenca, Persecución, Flamenco puro, Amante o Bodas de gloria.

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