Visita al centro de recepción e interpretación La integración del Teatro Romano en el Barrio del Pópulo

Cultura estudia la excavación del Teatro bajo las viviendas

  • El arquitecto Emilio Yanes está preparando un análisis del sistema de consolidación del terreno con el que pretende llegar al nivel originario de un yacimiento que pronto contará con un centro de interpretación

La historia grita entre las capas del jugoso hojaldre que es Cádiz. Bajo nuestro suelo, nuestras viviendas y patios, Gades vive en buen estado de conservación. La historia habla. Y parece que las entidades públicas van a poner el oído. El Teatro Romano, que a medias se ve, que a medias se esconde, fija el interés de la Consejería de Cultura que, consciente de los problemas de vivienda en la ciudad, baraja una nueva posibilidad para la puesta en valor del yacimiento: Proseguir la excavación del imponente coliseo bajo las fincas colindantes.

"Hablamos de una probabilidad con vistas al futuro, pues nuestra intención no sólo se limita a la actuación que se está llevando a cabo ahora mismo. Vamos a intentar poner en valor el Teatro Romano para 2012 porque entendemos que es un patrimonio muy importante para los gaditanos", planeaba la delegada provincial de Cultura de la Junta de Andalucía, Yolanda Peinado, que junto con el delegado de Vivienda, Gabriel Almagro, el director de la Oficina de Rehabilitación del Casco Histórico, Jesús Martínez y el arqueólogo Francisco Alarcón, visitó las obras del Centro de Recepción e Interpretación del yacimiento durante la mañana de ayer.

La interesante posibilidad de proseguir con los trabajos bajo las viviendas ha sido ideada por el arquitecto Emilio Yanes, todo un experto en la estabilización de terrenos, que ya está preparando un estudio del sistema de consolidación del suelo. Si el análisis resultara positivo, la propuesta del arquitecto tendría como objetivo llegar al nivel originario del hallazgo y, así, se podría contemplar otras zonas del teatro no visible actualmente como la scaenae (escena) y la orchestra (orquesta).

Con esta actuación se intervendría en el subsuelo de las fincas Mesón, 15 -de propiedad municipal- y Bajada de Escribanos, 1, propiedad de un particular con el que las entidades ya han tenido "algún contacto". "La posibilidad de meterse bajo los edificios es atractiva. Y el estudio de Yanes está muy avanzado pero, evidentemente, tenemos que concretar muchos asuntos para que eso fuera una realidad. Además, si se hace, habría que hacerlo por fases porque es algo muy laborioso y muy delicado", adujeron los delegados.

Eso sí, ilusión no falta. "Lo que queda por descubrir está muy bien conservado, según indican las catas", resolvieron mientras los miembros de la comitiva pudieron comprobar esta afirmación al contemplar el alentador contenido de los pozos entubados que, próximamente, podrán ver todos los visitantes del centro de interpretación de un Teatro Romano que, en su origen, tenía una capacidad de 7.000 a 10.000 personas.

Cinco pozos -cuatro nuevos pues uno ya estaba excavado- conforman gran parte del atractivo del futuro edificio que integrará, por fin, el Teatro Romano en el barrio que lo enmarca, el Barrio del Pópulo. "De los cuatro nuevos pozos previstos en el proyecto del centro de interpretación, dos de ellos ya han logrado llegar a descubrir dos sectores del teatro, las gradas iniciales de la imma cávea -la zona situada más abajo, la más cercana al escenario- y estructuras escénicas. Restan por excavar otros dos que presumiblemente aportarán nuevos datos sobre la orchestra y las gradas senatoriales inmediatas a la misma", explicaron a este periódico los artífices del centro, los arquitectos Tomás Carranza y Javier Montero.

Estas excavaciones -situadas al nivel del suelo y con una profundidad cercana a los seis metros- estarán protegidas por un cristal traslúcido. "Uno de los pozos, para nosotros el de mayor interés, nos ha permitido localizar el edificio escénico -esa construcción alta con columnas que posee todo teatro romano-, gracias a eso podremos planificar con mayor garantía en un futuro las siguientes intervenciones", se congratulaba el responsable de los trabajos de prospección arqueológica, Francisco Alarcón.

"Aún no sabemos dónde está el púlpito -fachada del podium de la escena y que cierra el semicírculo que domina la orchestra-", comentaba el arqueólogo que dilucidó "que puede estar entre dos de los sondeos que ya hemos realizado". Prospecciones en las que, por primera vez, se ha podido admirar los perfiles rectilíneos del teatro -descubierto en el año 1980- del que, hasta ahora, sólo se conocían sus sinuosas curvas.

La construcción del centro de interpretación reúne a un completo equipo compuesto, fundamentalmente, por trabajadores de la construcción e instaladores, coordinados por un jefe de obra; una arquitecto técnico, la coordinadora de seguridad, Patricia Ramírez; y con una dirección facultativa integrada por arquitectos del estudio de Carranza y Montero, Juan Carmona y Miguel Angel Leonsegui; además de los arquitectos y el arqueólogo.

Los trabajos, que se iniciaron el pasado 5 de marzo con un presupuesto cercano a 500.000 euros, comenzaron con la adición de los espacios de la Posada del Mesón y de la finca Mesón, 13 a través de un sencillo sistema de escaleras y rampas que salvan las diferencias de cotas existentes entre ambos edificios.

Durante el itinerario, actualmente desnudo y en construcción, se solaparán las vistas al teatro visible -posiblemente con cuatro aperturas en los muros exteriores- sobre las del teatro oculto -los restos bajo tierra- resueltas con los cinco pozos. El centro, con entrada por la calle Mesón, estará dotado de tienda, vestíbulo principal, un promenade o paseo y un área didáctica y audiovisual, formada por dos salas.

Barrio del Pópulo y Teatro volverán a darse la mano, que ya era hora. Cosas de la historia.

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