Amores difíciles, en la tercera novela del gaditano José Moya Vargas

El octogenario escritor publica 'Candelaria y Zacarías', un libro sobre la honradez y la pasión editado por Absalon

El escritor José Moya, durante la entrevista en el Café Fénix.
El escritor José Moya, durante la entrevista en el Café Fénix.
T. García / Cádiz

18 de octubre 2009 - 05:00

Con la misma elegancia, con la que José Moya Vargas (Cádiz, 1926) cuida su indumentaria, con el mismo mimo, ha entretejido los hilos de la pasión, la honradez y la fidelidad en una nueva obra que lleva su sello de naturalidad y trabajo. Un libro sobre los amores difíciles.

Candelaria y Zacarías es la tercera novela del octogenario autor que dice "no cansarse" de escribir y que, por esta vez, abandona el seudónimo de J. Thosmo con el que firmó sus anteriores obras, Verdades y mentiras y Miel amarga (aunque también rubricó el ensayo, su ópera prima, Mi reflexión y recuerdo. Mis pensamientos). Como en estas novelas, Candelaria y Zacarías va más allá de la historia de los personajes, ya que el escritor también tiene en cuenta "el espacio y los sitios donde se desarrolla la acción", como él mismo reconoce.

En esta nueva aventura literaria, el autor gaditano idea a una "escultural mujer" de nacionalidad brasileña que viaja a España "con intención de trabajar y ayudar a los suyos". Sin embargo, adelanta el escritor, "ya sabes, tiene la pobrecita muy mala suerte... No digo más porque no quiero adelantarle mucho a los lectores, pero sí que aparece el padre Zacarías que la ayudará mucho".

José habla de su novela con emoción y entusiasmo. "Siempre me ha gustado mucho escribir", advierte un hombre con un mundo ancho y largo a sus espaldas. Un hombre cultivado y lleno de experiencias vitales. Así, desde que quedó huérfano de padre a los siete años, José Moya fue aprendiz de talabartero y repartidor en una carbonería.

Más adelante estudió en la Escuela de Trabajo del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes (distrito universitario de Sevilla), fue botones en la oficina de un agente comercial y corredor de fincas urbanas y rústicas. También trabajó como botones del Banco Internacional de Industria y Comercio, al tiempo que estudiaba Comercio en la Escuela Profesional Distrito Universitario de Sevilla. "Todo eso y más", se enorgullece el escritor que también ha sido visitador médico y representante y apoderado del sello Columbia, con el que dirigió "el primer disco de Rancapino y de Cantores de Híspalis", recuerda. Y es que su gusto por el flamenco se nota a leguas. El buen gusto. Como en el vestir.

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