"Mi única culpa es haber sido eficiente"

Joaquín Yvancos. Ex asesor jurídico de Nueva Rumasa

El brazo derecho de José María Ruiz-Mateos durante 28 años asegura que el dinero está en Suiza "y acabará apareciendo" · Cifra en 180 millones la aportación jerezana a las empresas ahora en concurso

Joaquín Yvancos, fotografiado ayer en la avenida Álvaro Domecq, en Jerez.
Joaquín Yvancos, fotografiado ayer en la avenida Álvaro Domecq, en Jerez.
Manuel Moure / Jerez

30 de noviembre 2011 - 05:01

Joaquín Yvancos (57 años), abogado desde 1987, fue durante 28 años el principal asesor jurídico de José María Ruiz-Mateos y, por extensión, de Nueva Rumasa, conglomerado mercantil que, según dice, "aglutinaba el 90% de mi actividad". Ayer, casi de improviso, aterrizó en Jerez para atender, por petición de un amigo, a un grupo de afectados por los pagarés. Se ha personado ante la Audiencia Nacional como acusación particular al igual que otra veintena de ejecutivos si bien contra él hay una querella presentada ante los juzgados de Madrid por parte de la familia Ruiz-Mateos. Le acusan de "diversas maniobras de chantaje, extorsión y amenazas" y de causar un "perjuicio grave" a las empresas del grupo.

-¿Sigue siendo amigo de José María Ruiz-Mateos?

-Sí, hemos estado juntos muchos años. Hasta le acompañé en su aventura como eurodiputado. Hace unas semanas me pidió que fuera al hospital cuando estuvo ingresado por una oclusión intestinal. No fui porque preferí no encontrarme con sus hijos. Tiene miedo de que le vean conmigo.

-¿Dónde nace su distanciamiento con los Ruiz-Mateos?

-Me opuse a la venta a De Cabo, ya que sólo es un testaferro, un tipo que cobra el 20% de lo que logre salvar. Aquí hará lo mismo que en Marsans, donde arrambló hasta con los cuadros y los sanitarios. No tengo nada contra los fontaneros (en relación a la profesión de Ángel de Cabo) pero jamás dejaría a uno que me operara de apendicitis o me hiciera un 'electro' porque acabaría electrocutado... No tardé ni cuatro horas en hacerme un informe perfectamente contrastado y detallado. Cuando nadie habla bien de uno en Valencia le puedo asegurar que no es de fiar. Le dije a la familia que De Cabo no pagaría a nadie, que se apoderaría de todo lo que pudiera. Presenté el informe y el padre (José María) se opuso a la venta pero los hijos se mostraron a favor. Pese a todo, a De Cabo le queda muy poquito al frente. Es más, le puedo asegurar que ya se está arrepintiendo de haber entrado...

-¿(...)?

-Los jueces en este país no son tontos. Está apartado. Además, él antes pasaba desapercibido, pero ahora, gracias a los medios de comunicación, no lo logra. Y eso es algo que entorpece su trabajo. Si digo que se arrepiente de haber entrado es porque hay asuntos en los que le puedo asegurar que él se cree dueño de un hotel al 100% y lo que tiene es el 0,4% del mismo. Al final no sé quién ha sido más pillo. De Cabo, por no saber, no sabía ni lo que compraba. Es un testaferro. Además, si él se va a quedar con el 20% de lo que salve, es evidente que quien se queda con el 80% restante es el dueño.

-Al parecer ha tenido serios problemas con De Cabo.

-De Cabo me amenazó de muerte a mí y a mis hijos, me dijo los lugares donde trabajaban, pero pinchó en hueso y así se lo dije. Soy hijo de general de la Guardia Civil y fui abogado de la Benemérita durante muchos años. A mí no me asusta un tipo así. Los peligrosos no son los perros que ladran, sino los que no dicen ni hacen nada.

-Estuvo callado largos años y ahora habla...

-Sí, he estado mucho tiempo callado. El suicidio de una señora en Sanlúcar que no pudo cobrar porque le dijeron que todo se había vendido a De Cabo fue lo que me empujó a dar este paso.

-¿Qué parte de responsabilidad tiene usted?

-Mi única culpa es haber sido especialmente eficiente y haber hecho muy bien mi trabajo.

-¿Confió también en Nueva Rumasa?

-Perdí mis ahorros, que estaban en la famosa libretita de Zoilo. Lo he perdido todo. Mis bienes saldrán a subasta y probablemente los pierda. Hasta el coche lo tengo en el garaje precintado.

-¿En qué parte de la investigación judicial entra usted?

-He comparecido como testigo de la Fiscalía. El testigo protegido español no es como el de las películas norteamericanas. Aquí no te cambian de identidad. Me lo dijeron claro: "La mejor protección es que colabore con nosotros". Y así está siendo.

-La pregunta del millón: ¿dónde está el dinero?

-Está en Suiza. Algunos abogados guardan el secreto hasta que los meten en la cárcel. Es más, hay buenas pistas a este respecto.

-¿Cuándo se percata José María Ruiz-Mateos del tremendo escándalo que se estaba organizando?

-En la última rueda de prensa que ofreció José María tan sólo estuvimos él y yo. Y yo estuve porque sus hijos no quisieron comparecer. Fue entonces cuando lloró, cuando se dio cuenta de la magnitud del asunto.

-¿Cómo vive José María Ruiz-Mateos estos momentos?

-Está sufriendo. Apenas duerme. Me llamaba a casa a las tres o a las cuatro de la madrugada para exponerme ideas con las que poder pagar a los inversores. Los hijos se lo quitaron de encima y, de paso, a mí también...

-¿Qué hubiera sucedido con Ruiz-Mateos en activo?

-Lo digo contundentemente: con él con diez años menos no hubiera pasado esto. Es más, habría aprovechado la crisis para comprar por cuatro pesetas y lo habría rentabilizado. Es cierto lo que digo: en cualquier lugar que se metiera ganaría dinero. Además, don José María quería constituir una sociedad con todos los inmuebles fuera del concurso, entre muchos otros el caso por ejemplo de una viña de Sandeman o un solar que hay en Costa Ballena (Rota-Chipiona) para construir un hotel que se iba a llamar Don Zoilo. Él quería hacer una sociedad con los solares y las marcas y entregar a los inversionistas la parte proporcional y en cuanto el mercado volviera a estar boyante actuar al respecto. En dicha operación entraría hasta la casa familiar de Somosaguas, los derechos de retasación, algún hotel... Todo lo que está fuera de concurso. No se debe olvidar que hay 43 sociedades en concurso, pero es que fuera del mismo, sin concurso, hay en la actualidad unas 190 sociedades más.

-¿En qué estado se encuentra la intervención judicial?

-Me he personado como acusación particular en la Audiencia Nacional. La única vía que resta es la penal porque, por lo civil, no se va a sacar nada. Por lo penal puede aparecer el dinero. Es más, la Fiscalía está dispuesta a que aparezca. En uno o dos meses estará cerrado el sumario. Lo más importante hasta el momento fueron los informes concursales, que fueron demoledores. Los jueces apenas necesitan nada más.

-¿Cuál es la clave del desmoronamiento?

-Cuando el padre llevaba la estructura, los altos cargos eran cuatro. Con sus hijos, cada poco tiempo había dos o tres nuevos cargos con sueldos astronómicos y enormes despachos.

-Parecía un grupo solvente...

-Las cuentas se falseaban. Al llegar los concursos la administración me dice que las cuentas no se sostienen, que no se aguantan. Es cuando pedí que trajeran las cuentas reales y fue entonces cuando afloraron las mentiras.

-¿Es Jerez una pieza clave dentro de este caso?

-Es especialmente fuerte porque uno de cada tres euros de los fondos provienen de esta ciudad. Los jerezanos son los principales inversores porque se corrió el boca a boca. Unos 180 millones de euros son de Jerez. Aquí ha pillado a todo el mundo. Tanto es así que los hijos han tenido que marcharse. Han dejado de vivir aquí por algunos incidentes que han sufrido fuera de sus casas.

-¿Cómo acabará esto?

-Yo sé que al final el padre me dará la razón y dirá: "El cabrón de Joaquín llevaba razón". Lo que tienen que hacer los afectados es personarse en los procesos de la Audiencia Nacional cuanto antes mejor. Cuando aparezca la hucha, que aparecerá, se empezará a cobrar. De eso no me cabe la menor duda.

stats