Provincia de Cádiz

Un puzzle aún por encajar

  • La posible salida del gobierno del PSA abre una puerta a una moción de censura necesitada de acuerdos de compleja concreción entre PSOE y la dirección de IU

La salida, el pasado 15 de julio, de Nadine Fernández del grupo municipal de Izquierda Unida y, consecuentemente, del equipo de gobierno, y el dictamen posterior de la Comisión Antitransfuguismo, declarando tránsfugas al regidor chiclanero, Ernesto Marín, y a los entonces concejales de la formación izquierdista (José Pedro Butrón, Andrés Núñez y Nadine Fernández), han colocado en la cuerda floja a un pacto, el cuatripartito, con poco más de un año de vida.

Un gobierno, catalogado como antinatura (PP, IU, PA y PSA) desde las filas socialistas, cuyo futuro más inmediato pasa por la decisión que adopte en septiembre la asamblea local del PSA en relación a su continuidad en el mismo. Y es que un pronunciamiento favorable a que su única concejal, Ángeles Polanco, abandone el gobierno, algo que en los mentideros políticos se da por hecho, abriría una puerta a una moción de censura que lideraría el PSOE y que deberían apoyar el PSA y la edil no inscrita y única representante reconocida por la dirección de IU, Nadine Fernández. Hecho que, de producirse, daría continuidad a los 24 años de gobierno socialista en la ciudad.

No obstante, esta simple operación de 'asalto' al gobierno que, desde que se sucedieran los acontecimientos mencionados con anterioridad, se daba casi por hecho se ha complicado en las últimas semanas con las exigencias planteadas desde IU por su diputado Ignacio García y por el coordinador general de IULV-CA, Diego Valderas, en relación a la necesidad de cambio de "políticas y actores" en las filas socialistas. Unas demandas que, en lo que a personas se refiere, fija su mirada callada en José María Román, cabeza de lista de la candidatura del PSOE que resultó vencedora, con 11 concejales, en las Municipales del 27-M.

Dicha exigencia, que en toda lógica siembra de obstáculos el pretendido pacto, ya cuenta con la repulsa pública del propio Román, que ha instado a la dirección de IU y al propio Valderas (abanderado en su día de la comparación de Chiclana con la Marbella corrupta) a no vetar la independencia democrática del PSOE de Chiclana, más aún cuando la Justicia ha rechazado las acusaciones que en su día recibió de la formación izquierdista.

No obstante, este lógico toque de atención a los dirigentes de IU no ha encontrado eco en la dirección provincial del PSOE, algo que, cuando menos, da que pensar cuando desde las cúpulas de ambos partidos se ha dicho que el acuerdo para un futuro gobierno de progreso es un hecho y cuando, aunque no públicamente, hay quien en su propio partido aboga por un cambio de liderazgo.

Así las cosas, además del resultado de la asamblea del PSA, habrá que esperar a ver qué pasa en el congreso local socialista, en el que se podría plantear un relevo que, a día de hoy, parece imprescindible, al menos para IU, para que se produzca la moción de censura y el pacto de gobierno.

Mientras, el PP, Marín, con el apoyo "leal" del PA y de Butrón y Blanco, ediles de IU dispuestos a seguir luchando para mantener su militancia, espera que el PSA no abandone el gobierno o, cuando menos, no apoye una moción de censura, algo poco probable.

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