"Es lamentable que esto saltase por un ataque de cuernos"

T. R.

19 de febrero 2016 - 10:27

"Me duele que tres personas se coman este marrón", se lamentó el entonces fiscal jefe de Cádiz, Isidoro Hidalgo, en su alegato final en el juicio. "Esto era un problema institucional y lo tenía que haber resuelto la Armada. No había control, había una actuación escandalosa y Capitanía sabía que el SVA estaba investigando a los barcos. El SVA constató que el tabaco salía de los buques de la Armada y que algunas cajetillas eran desviadas al mercado negro. El fiscal no es el malo de la película", dijo Hidalgo. Respondía así el fiscal jefe a quienes le reprochaban haber sentado en el banquillo a ocho oficiales y aún más: que no creyese el testimonio del almirante de la Flota en 1992, Pedro Regalado, quien declaró como testigo y dijo que los comandantes de los barcos habían comunicado que llevaban exceso de carga. "Los labios que han dicho esas palabras son honrados. Y merecen respeto. Tanto como el que merece el fiscal. Es nada menos que el almirante de la Flota. ¿Y ese señor nos ha venido a engañar a todos?", llegó a decir un abogado defensor en el juicio. "El almirante tuvo que hacer aquí filigranas", le contestó Hidalgo, que no consiguió frenar los ataques ni al retirar la acusación contra cuatro oficiales y rebajar al mínimo la pena que pedía para los otros tres. Quiso el fiscal contemporizar tanto, que hasta pidió el indulto en el juicio para los tres oficiales. Ni sospechaba en ese momento que el juez los iba a absolver y que él iba a seguir desempeñando el papel de "malo de la película" al recurrir y lograr que la Audiencia Provincial los condenase. Hidalgo tenía claro que no podía pasar por alto un delito tan evidente. Y contra el que nada había hecho la Armada. "Es lamentable", dijo en su alegato, "que esto saltase por un ataque de cuernos [se refería al motivo de la denuncia anónima]. Me temo que no nos hubiésemos enterado sin la denuncia".

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