"Ha sido un héroe impulsado por el amor y la caridad"

Luto en Chiclana Pesar por la muerte de Manuel Pedro Salado en Ecuador

El Hogar de Nazaret llora la muerte del misionero chiclanero tras salvar la vida a siete niños · El Ayuntamiento de Chiclana propone concederle la Medalla de Oro

1. Pedro Manuel Salado con compañeros y profesores de la Unidad Educativa Santa María de Nazaret, en Quinindé (Ecuador) 2. María de Prado, directora del Hogar de Nazaret de Chiclana, muestra una fotografía del misionero seglar en un acto con sus alumnos de la escuela ecuatoriana  3. Alberto y José - señalizados con un  círculo- fueron dos de los niños que fueron rescatados del mar por Pedro Manuel.
1. Pedro Manuel Salado con compañeros y profesores de la Unidad Educativa Santa María de Nazaret, en Quinindé (Ecuador) 2. María de Prado, directora del Hogar de Nazaret de Chiclana, muestra una fotografía del misionero seglar en un acto con sus alumnos de la escuela ecuatoriana 3. Alberto y José - señalizados con un círculo- fueron dos de los niños que fueron rescatados del mar por Pedro Manuel.
F. M./ Chiclana

11 de febrero 2012 - 05:01

Dedicó su vida a los niños y dio la vida por ellos. Las circunstancias de la muerte de Pedro Manuel Salado, misionero seglar de 43 años de la institución religiosa familiar Hogar Nazaret, han causado admiración y tristeza en Chiclana. Su fallecimiento en Quinindé (Ecuador) tras salvar a siete niños de morir ahogados el pasado domingo quedará en la memoria de todos como un acto heroico de un hombre de carácter tímido, pero que no se lo pensó dos veces cuando vio a los pequeños en peligro.

"Ha sido un héroe impulsado por el amor y la caridad", así definió la directora del Hogar de Nazaret de Chiclana, María de Prado, la acción de Pedro Manuel, una persona de familia humilde que se marchó a las misiones siendo muy joven.

Su misión era la de atender, educar, enseñar y cuidar en plan fraternal a niños huérfanos o procedentes de familias desestructuradas. No en vano, los chicos le llamaban 'papi' por el cariño que les profesaba. "Hacía de todo. Les hacía la comida e incluso los lavaba. En fin, como si fueran sus hijos", comentaba María.

Natural de Chiclana y con cinco hermanos, la familia de Pedro Manuel reside en la zona conocida como La Carabina, un barrio al que acudía cada cuatro años a visitar a los suyos. Sus esporádicas visitas durante un mes las compartía también con el alojamiento que le ofrecía el Hogar de Nazaret en Chiclana, situado en la Rana Verde, donde aprovechaba la ocasión para realizar ejercicios espirituales y departir con trabajadoras y religiosas de la institución.

María de Prado mostraba fotos de Pedro Manuel mientras se refería a él como una persona "que siempre se pensaba las cosas antes de hacerlas. Por eso, cuesta pensar que socorriera de manera tan impulsiva a los niños. Creo que ese impulso fue obra de Dios", dijo convencida.

Fue director y profesor de la Unidad Educativa Santa María de Nazaret en Quinindé, un centro que dispone de colegio y un jardín de infancia que acoge a cerca de un millar de jóvenes. Un centro tocado por la desdicha y la aflicción por la desaparición de Pedro Manuel. "Ha sido una muerte muy valiosa, porque ha dejado siete vidas", apuntaba la directora del Hogar de Nazaret. Además, aseguró que "si él se hubiese salvado y hubiera muerto algún niño, no me cabe duda que se moriría de pena".

Su pueblo de Chiclana ha querido expresar su pesar a través del Ayuntamiento. Así, el alcalde, Ernesto Marín, anunció ayer que propondrá al pleno de la Corporación municipal la concesión de la Medalla de Oro a título póstumo al chiclanero Pedro Manuel Salado. Además, el regidor municipal ha decretado tres días de luto (finalizará el próximo lunes), por lo que la bandera de Chiclana ondeará a media asta en el Consistorio chiclanero.

Asimismo, Marín mostró ayer su consternación por "esta pérdida irreparable. La de una persona ejemplo para todos de valores humanos, generosidad y sacrificio por los demás, algo que ha demostrado hasta el último momento de su vida". El alcalde ha hecho llegar sus condolencias a la familia del misionero y al Hogar del Nazaret de la ciudad. "Hoy es un día triste para todos los chiclaneros, pues Pedro Manuel Salado era una persona comprometida con los más desfavorecidos. Chiclana ha perdido en Ecuador a uno de sus vecinos más insignes, una figura irreemplazable a quien todos debemos estar agradecidos y de la que todos nos debemos sentir orgullosos".

Además, la Junta de Andalucía, a través del delegado del Gobierno andaluz en Cádiz, Manuel Jiménez Barrios, también hizo público su más hondo pesar por el fallecimiento del misionero gaditano. Por medio de un comunicado, el Gobierno andaluz destacó el valor y la entrega demostrada por el religioso chiclanero, vinculado al Hogar de Nazaret de Córdoba, "puesto que sacrificó su vida para salvar a siete niños en la localidad ecuatoriana de Quinindé". Del mismo modo, la Junta de Andalucía manifestó su apoyo y su solidaridad "con los compañeros del misionero y con sus familiares en estos tristes momentos".

stats