"Me gustaría ver un pacto PSOE-PP pero ahora es imposible"
Irene García. Secretaria provincial del PSOE y futura presidenta de la Diputación provincial de Cádiz
"Ha habido un castigo generalizado de los gaditanos a las políticas de la derecha" "La imagen de esta provincia no puede seguir siendo una foto en blanco y negro y arrugada"
Si la cara es el espejo del alma, el alma de Irene García debe ser desde hace un mes una fiesta continua. Y tiene argumentos para ello. El 24 de mayo logró su tercera victoria electoral consecutiva desde que es secretaria provincial del PSOE, hace nueve días confirmó que su partido ganaba diez alcaldías más de las que tenía y dentro de cuatro días se convertirá en la primera mujer de la historia en presidir la Diputación de Cádiz. Mucho tiene aún que mejorar el PSOE gaditano para recuperar el masivo respaldo popular que tuvo hace dos o tres décadas. Pero eso no amarga a una Irene García que no puede disimular su euforia.
-¿Qué nota le pone al resultado obtenido por el PSOE en estas elecciones en la provincia?
-Hemos sacado un magnífico resultado. Hubiéramos querido más, como es obvio, porque nos hubiera gustado tener mayorías más solventes en algunos escenarios municipales, pero entiendo que hemos cumplido con creces las expectativas previas. Tenga en cuenta que veníamos de una situación en la que el ahora segundo partido en número de votos nos aventajaba en 11,5 puntos. Y aunque la diferencia actual es corta, creo que ganarle 12,5 puntos al PP en cuatro años es muy importante. Además, hemos recuperado mucho poder municipal, lo que supone un escenario distinto. Creo que los ciudadanos han castigado mucho la política de la derecha en general pero también el papel que han tenido muchos ayuntamientos. Por ejemplo, en la Bahía de Cádiz el depósito de confianza que tenía el PP era infinito, lo tenía todo menos Puerto Real, y ahora ha pasado a no tener nada.
-¿Han ganado por méritos propios o por deméritos del PP?
-Siempre en todo hay una combinación. Si hablamos de municipios en concreto, ¿hemos ganado en Rota por deméritos del PP? Sí. ¿Pero hemos rozado allí la mayoría absoluta por méritos del PSOE? También. Confluyen ambos factores. Ha habido un castigo generalizado de la provincia a las políticas de la derecha, a la situación que ha mantenido el PP con dirigentes salpicados por casos evidentes de corrupción como en Arcos, Rota, Jerez o Cádiz. Pero también es verdad que desde el PSOE hemos presentado un proyecto muy potente en el que detrás ha habido un trabajo previo muy duro. Hemos hecho una campaña limpia, muy de calle, muy austera, ajena a grandes actos multitudinarios y de mucha cercanía, hablando con la gente y escuchándola. La consecuencia es que hoy esta provincia tiene muchos alcaldes socialistas jóvenes que pueden marcar un antes y un después en la gestión municipal. Por ejemplo, el perfil del alcalde de Rota, decente, honesto y con una trayectoria profesional brillante; o la alcaldesa de Ubrique, que va a poder gobernar por fin; o la imagen del nuevo gobierno de Arcos... El PSOE ha demostrado que tenía músculo suficiente y una magnífica cantera de gente joven con ganas de tomar la primera línea. Aunque todo esto no quita que hagamos ejercicio de autocrítica.
-¿Y hacia dónde irá dirigida esa autocrítica?
-Sobre todo hacia lo que es el voto urbano. Es verdad que hemos recuperado bastante pero se nos siguen resistiendo mucho las grandes ciudades. Hay situaciones muy concretas en las que el PSOE no ha sabido canalizar las ganas de cambio y la indignación de la gente. En Cádiz o en Puerto Real, por ejemplo, han sido formaciones nuevas las que nos han adelantado, y en otras como Algeciras o Vejer no hemos podido erosionar al PP. Esa autocrítica la tenemos que hacer todos, también la dirección provincial del partido.
-¿Y han analizado las razones por las que Cádiz es la provincia andaluza en la que el PSOE ha obtenido peores resultados?
-Es que eso no es verdad. Eso ocurrió en las elecciones andaluzas de marzo pero no en las municipales.
-Perdone pero el porcentaje de votos obtenido por el PSOE en la provincia de Cádiz es el más bajo de toda Andalucía.
-Bueno, pero no en el incremento de nuevas alcaldías o en el aumento del número total de concejales. Eso es muy importante y ahí no tenemos el peor dato de Andalucía.
-En cualquier caso, ¿han analizado los motivos por los que la recuperación de votos del PSOE es menor en Cádiz que en otras provincias? ¿Es sólo por la irrupción de Podemos?
-Es un poco por todo. Cádiz es la provincia que concentra más grandes ciudades de Andalucía y las dificultades que tiene el partido en las grandes ciudades y en el litoral, y que se remonta a 15 o 20 años atrás, es aún muy destacable. Y también influye que ésta sea una provincia laboralmente muy conflictiva. Somos la provincia con mayor tasa de desempleo, con situaciones de conflictos laborales muy importantes con los que hemos tenido que lidiar... Todo eso lo tenemos que analizar, al igual que la irrupción de nuevos partidos que han cogido impulso. Siempre podemos hacer autocrítica pero también podemos poner más en valor nuestro triunfo electoral. Y el mapa municipal de Cádiz no tiene nada que ver con el de otras provincias andaluzas.
-Ha hablado de victorias socialistas claras como las de Rota, Ubrique o Arcos. Y también se pueden citar casos como los de San Fernando o Chiclana. Pero es evidente que su partido tiene varias alcaldías cogidas con alfileres. Porque ¿se puede gobernar un Ayuntamiento como el de Jerez con sólo tiene concejales?
-Nosotros hemos hecho una apuesta por gobernarlo. Es cierto que desde el principio dijimos que lo razonable era que gobernara una alternativa de izquierdas que tuviera estabilidad y solvencia. Nosotros hemos tirado para adelante y hemos sido responsables. Y le hemos dado voz al cambio que pidieron los jerezanos. Ahora la responsabilidad debe ser compartida y espero que Ganemos Jerez e IU permitan generar la estabilidad necesaria para un municipio como Jerez. Pero nosotros no nos hemos arrugado, no nos hemos escondido. Creíamos que era el momento de presentar una alternativa solvente, la hemos trabajado, pero ahora la corresponsabilidad tiene que ser de todos. Creo que se va a hacer un buen trabajo pero Jerez va a necesitar de mucho diálogo y de mucho acuerdo.
-El PSOE quiere que Ganemos e IU entren en el gobierno de Jerez pero se niega a entrar en el de Cádiz. ¿No es eso una contradicción?
-Para nada. Son situaciones muy diferentes. Es que en Cádiz ni siquiera se nos ha invitado a entrar en el gobierno. En el momento en que Por Cádiz sí se Puede nos llamó para compartir programas electorales, que por cierto fue apenas 48 horas antes de la investidura, jamás se nos hizo una invitación para entrar en el gobierno. Por tanto no hay contradicción.
-¿Qué fue lo que pensó cuando vio las imágenes de la plaza de San Juan de Dios abarrotada de público tras la investidura del nuevo alcalde de Cádiz?
-Pues pensé que eso era lo que quería la gente de Cádiz. Cuando vi esa foto quizás encuadré más la magnitud de la importancia que tenía nuestra decisión. Yo era consciente del agotamiento del gobierno de Teófila Martínez, que ha sido un azote brutal para el PSOE en Cádiz y en la provincia. Pero reconozco que vi ilusión en la calle. Porque esa multitud no la había visto jamás en ningún sitio.
-Me imagino que fue una decisión tremendamente difícil...
-Fue muy, muy complicada y quiero agradecer la actitud de todos los compañeros de la agrupación de Cádiz porque lo han pasado mal. Ellos (los de Podemos) han hecho una campaña muy dura contra nosotros y lo peor es que no he visto de ningún partido un programa político tan solvente como el que presentaron el PSOE y Fran González. El proyecto era muy trabajado y muy ilusionante y eso a lo mejor le da miedo a mucha gente. Porque nosotros sí hemos hecho la tarea, y sí sabemos qué es lo que hay en el Ayuntamiento de Cádiz, y sí sabemos cuál es su deuda, y sí sabemos cuáles son sus problemas de gestión. Porque nosotros no venimos de nuevos. Mire, de todo lo que he escuchado estos días hay una declaración que me ha sorprendido mucho y es esa de que los concejales de Por Cádiz sí se Puede van a seguir viviendo en el mismo sitio. ¿Y dónde se creen ellos que vivimos los demás? ¿Es que somos extraterrestres? Pues yo vivo en el mismo sitio, en ese piso que me compré cuando era novia de mi marido gracias a lo que nos adelantaron mi padre y mi suegro, y sigo viviendo con mi hipoteca. Me parece una barbaridad la escenografía que quieren hacer ver de una pureza que, en cualquier caso, los de Podemos aún tienen que demostrar. Y nosotros vamos a estar ahí, en la responsabilidad, en dar tranquilidad a los ciudadanos de Cádiz. Pero no vamos a estar ni en circos, ni en espectáculos.
-Después de todos los pactos postelectorales, ¿se puede afirmar que el PSOE es hoy más de izquierdas que antes?
-Nosotros no hemos perdido nuestra identidad porque las negociaciones se han hecho de manera coherente. Ya dijo Susana Díaz que nosotros no vamos a disfrazarnos de lo que no somos. Creo que eso fue un error que cometimos antes y ya lo pagamos en las urnas. Hemos recuperado nuestra imagen de partido de gobierno, centenario, con valores intactos y ahora con nuevos actores. Pero no me siento más o menos de izquierdas que cuando me afilié.
-Igual yo soy un bicho raro pero a mí me gustaría ver algún pacto de gobierno entre el PSOE y el PP. No me gustaría verlo en todas partes pero sí en alguna administración que me sea cercana, para ver si funciona. Pero creo que me voy a quedar con las ganas durante un tiempo...
-Pues entonces ya somos dos del mismo club. A mí también me gustaría ver un pacto entre el PSOE y el PP pero ahora eso es imposible en esta provincia. Mire, cuando yo tomé posesión como secretaria provincial del PSOE (julio de 2012) dije que todos los partidos, incluido el PP, nos teníamos que unir para solucionar los problemas estructurales de esta provincia. Nos sentamos y cuando salieron por la puerta ya estaban pidiendo mi dimisión. Propuse un lobby gaditano pero en esta provincia no ha habido sintonía.
-Tampoco el PSOE ha buscado un acercamiento al PP en ningún ayuntamiento de la provincia después del 24-M...
-No hemos negociado porque no ha habido interlocutor en la otra parte. No obviemos la situación que tiene ahora el PP en Cádiz, con un presidente provincial (Antonio Sanz) que salió por patas cuando veía que esto olía a humo, sin importarle que con su marcha descabezaba la candidatura del PP al Parlamento andaluz. Hay muchas cosas en las que podemos ponernos de acuerdo y yo no voy a rendirme. El PP es un actor muy importante en esta provincia pero ahora mismo tiene un problema de interlocución brutal.
-¿Espera dimisiones o renovación en la cúpula del PP gaditano tras sus malos resultados?
-No, no, ahí no entro porque no soy nadie para darle consejos al PP. Sólo espero de ese partido que haga autocrítica no sólo de estas elecciones sino de las tres últimas en las que han ido perdiendo confianza electoral a chorros. El camino por el que van no es el adecuado y tienen que ver que la confrontación no ha servido para nada.
-Dijo usted hace poco que después de tres victorias electorales la ejecutiva provincial del PSOE ya sí estaba legitimada. ¿Es que antes no lo estaba?
-No es que estuviera deslegitimada, es que necesitábamos ganar peso en las administraciones para consolidar nuestro proyecto. El de 2012 fue un congreso con un resultado ajustado y en este tiempo se ha hecho un buen trabajo para unir al partido. Pero la prueba de fuego para saber si nos habíamos equivocado o no era la opinión de los ciudadanos. Y estos resultados demuestran que el PSOE no se equivocó en ese congreso de 2012.
-Su gran éxito ha sido reinstaurar la calma interna en el PSOE, ¿De quién es el mérito?
-Ha sido mérito de todos. Todos hemos contribuido, desde la dirección y también desde los que presentaron una alternativa en el congreso de 2012. Creo que es honesto reconocer eso.
-¿Cree que había gente en su partido afilando los cuchillos por si no ganaban estas elecciones o no volvían a gobernar en la Diputación de Cádiz?
-Noooo. Vamos, no me lo creo. Si había alguien con ese interés, a mí no me consta.
-¿Tiene totalmente decidido presentarse a la reelección como secretaria provincial del PSOE dentro de un año?
-No quiero adelantarme a los tiempos pero eso sería lo razonable.
-Antes habrá que reestructurar el organigrama de la Junta. ¿Habrá muchos cambios de delegados provinciales?
-Bueno, primero habrá que ver cómo queda la estructura porque puede incluso que se amplíe el número de delegados. Creo que sería bueno para la provincia que no esté todo concentrado en un reducido grupo de delegados. Lo bueno es que el PSOE tiene gente muy preparada para esos huecos.
-Y también tienen que elegir tras el verano quién será el cabeza de lista del PSOE por Cádiz al Congreso de los Diputados...
-Ya abriremos en su día ese debate. Pero no tiene por qué ser el cabeza de lista. También puede ser la cabeza de lista.
-El próximo viernes se convertirá usted en la primera mujer en presidir la Diputación de Cádiz. Eso ya queda para la historia...
-Es un orgullo. Y, además, ésta será también la primera vez en la que esta Corporación tenga más mujeres que hombres. Y eso es algo que debe enorgullecer mucho al PSOE, que fue el partido que más defendió en su día la cuota femenina, algo que, por cierto, muchos nos echaron en cara.
-¿Como está siendo el traspaso de poderes entre usted y el aún presidente, José Loaiza (PP)?
-Bien, va bien. Es verdad que al principio le costó llamarme y le costó que tuviéramos un primer encuentro. Pero el otro día (el miércoles pasado) estuvimos reunidos cerca de dos horas y hablamos de todo. Tengo buena relación personal con él.
-¿Le preocupa algo en especial de su aterrizaje en el gobierno provincial?
-Me preocupa bastante el estado del Servicio de Recaudación. Lo veníamos denunciando desde hace muchos meses y ahora queremos ver en papeles cuál es su realidad.
-¿Ve factible recuperar a esos ayuntamientos que han ido abandonado el Servicio Provincial de Recaudación?
-Lo primero es evitar que haya más fugas, porque hay varios ayuntamientos más que están pensando en marcharse a la vista de lo que ha pasado en estos cuatro años. Estamos muy preocupados porque esa gestión va a tener su reflejo en 2016. Ahí vamos a ver la merma de los ingresos que se han dejado de recaudar en este tiempo por una mala gestión y por una mala coordinación con otras áreas de la propia casa. Recaudación siempre fue un balón de oxígeno que aportaba liquidez a los ayuntamientos. Era un soporte vital que desgraciadamente ha desaparecido en estos cuatro años, como bien saben muchos alcaldes.
-¿En qué va a visualizar el ciudadano de a pie el cambio que usted promulga en la Diputación?
-En varias cosas. En primer lugar vamos a retomar el pulso político que jamás debió perder la Diputación, el de reivindicar lo que entiende que como provincia es esencial para Cádiz. Y va a ser una Diputación abierta para que los agentes sociales tengan voz. El Consejo Económico y Social lleva silenciado más de dos años, cuando es la mejor herramienta que tiene la provincia para reivindicar su situación. Y vamos a ser una Diputación dedicada a lo que dice la ley, que es atender a los pequeños municipios. Eso ya lo dijo Loaiza hace cuatro años, cuando recordó que entre las competencias de la Diputación no estaban la cultura, el deporte o el turismo, y al final el proyecto estrella de estos cuatro años ha sido la Vuelta Ciclista a España, que no era competencia suya. Y esta Diputación no se va a esconder ante los problemas, sobre todo el desempleo. Vamos a buscar todos los resortes para que se pueda poner en marcha un plan de empleo que permita paliar la situación de muchas familias. Y además debemos colocarnos en una posición potente a la hora de plantear el discurso de la provincia. Y tenemos una buena oportunidad con los fondos europeos que van a venir a través de la ITI, que no se puede convertir en un simple plan de inversiones para blanquear nuestros pueblos sino que tiene que ser una herramienta para poner en valor las muchas posibilidades que tiene esta provincia. Mi obsesión es que la imagen de la provincia de Cádiz deje de ser una foto en blanco y negro y arrugada. A esta provincia hay que darle color.
-¿Habrá tripartito con PA e IU?
-Esto no es cuestión de sumar votos sino de sumar compromisos de lo que creemos que tiene ser una Diputación. Y cuantas más fuerzas políticas se sumen, mejor, y de ahí el diálogo abierto con todos. A día de hoy hay dos formaciones que me han dicho que están dispuestas a sumar, a apoyar ese discurso vertebrador de la provincia. Si pueden entrar, bien, pero no tenemos miedo a gobernar en minoría. Mi intención es que lo que hemos vivido nosotros en estos cuatro años no se repita. Quiero escuchar a todos, quiero que los presupuestos sean debatidos previamente en profundidad y quiero crear un consejo de alcaldes con regidores de los municipios de menos de 20.000 habitantes, para que vengan a la Diputación, para que les veamos las caras, para que compartan la gestión. Algunos alcaldes dicen que en estos cuatro años no han conocido al presidente saliente y eso no puede ser.
-¿Cambiará el actual organigrama del gobierno provincial?
-Lo estoy meditando. Sí tengo interés en ampliar el número de áreas. Creo que no ha sido ágil la conformación que se hizo. El PP siempre está obsesionado por disfrazar la austeridad con este tipo de cuestiones, pero luego no controlan lo que despilfarran. Quiero focalizar una Diputación potente, de apoyos a los pueblos pequeños, a las ELAs y al mundo rural y de impulso a los sectores primarios.
-¿Ha hecho algo bueno el PP en estos cuatro años?
-Es que no hay nada destacable. Se cargaron el plan de empleo, y el plan de colaboración cultural, y las ayudas a familias para temas escolares, y los temas de dependencia, y el programa de equipamientos deportivos y culturales... La Diputación ha pasado estos cuatro años sin pena ni gloria. Y lo peor es que Loaiza nos deja varios escenarios muy complicados de gestionar: Recaudación, el Consorcio de Bomberos, Tugasa, el IEDT, etc. La nulidad de la gestión del PP es evidente.
-¿Quiénes serán los pesos pesados de su gobierno?
-Aún no lo tengo claro. Es verdad que comparto mucho con quien también es mi vicesecretario provincial en el partido (Juan Carlos Ruiz Boix, alcalde de San Roque) pero lo estoy valorando todo. Yo estoy muy contenta con el Grupo Socialista que ha quedado. Es muy potente y con mucha capacidad de gestión. Cada uno aporta una visión diferente de la política.
-Pero prescindir en su gobierno de quien ha sido su portavoz adjunto en la Diputación (Alfonso Moscoso, alcalde de Villaluenga) ha sido un gesto feo.
-¿Por qué? Es injusto que se haga una mala interpretación de eso. Se me ha quedado fuera mucha gente que me hubiera encantado que entrara. Pero Moscoso va a seguir trabajando conmigo y le necesito para el futuro. Yo lo único que he entendido es que era el momento de una renovación. Era consciente de que tenía que arriesgar y de que era el momento de hacerlo.
-¿Compatibilizará usted la Presidencia de la Diputación y la secretaría provincial del PSOE?
-Sí, claro. ¿Por qué?
-Es que como ya renunció a la Alcaldía de Sanlúcar en 2013 para centrarse en el partido...
-La Presidencia de la Diputación es diferente a una alcaldía. Un alcalde es hoy el fontanero, el confesor, el ama de llaves, el banquero... Mi decisión de dejar la Alcaldía le extrañó a mucha gente pero forma parte de la personalidad de cada uno. Yo no estoy aquí para garantizarme mi sustento. Yo tengo mi vida privada. En Sanlúcar estaba perdiendo el contacto con la gente, porque ya no podía estar en todas partes. Y además, y es algo que no oculto, soy muy defensora de mi conciliación personal y familiar. Siempre digo que cuando entre en mi casa quiero encontrarme a los mismos que estaban antes. Y para mantener eso soy capaz de dejar lo que haga falta. Y cuando vi que todo eso se estaba tambaleando, opté por dejar la Alcaldía. Voy a trabajar duro por esta provincia, voy a estar en todos los pueblos, pero la Presidencia de la Diputación no es igual que una alcaldía.
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