Provincia de Cádiz

Las empresas de Cádiz piden oxígeno para afrontar el coronavirus

  • Los empresarios reclaman moratorias en el pago de los impuestos y seguros sociales después de dos semanas de inactividad

  • La crisis sorprende a Cádiz en el inicio de la temporada turística con la incógnita de cuándo será posible recuperar la normalidad

Tiendas del centro comercial El Paseo, en El Puerto, clausuradas por el coronavirus. Tiendas del centro comercial El Paseo, en El Puerto, clausuradas por el coronavirus.

Tiendas del centro comercial El Paseo, en El Puerto, clausuradas por el coronavirus. / Fito Carreto

La economía de Cádiz se enfrenta a un enorme desafío por el impacto de la epidemia de coronavirus. La prioridad es ahora frenar la enfermedad en el frente sanitario, pero la preocupación por las consecuencias económicas y sociales es más que evidente.

La Junta de Andalucía es por hasta el momento el único organismo que se ha atrevido a poner cifras en la comunidad, aunque sin descender al plano provincial. Por cada mes de cierre parcial como el actual, el Producto Interior Bruto de Andalucía (PIB) podría caer un 2,1%.

En el caso de que el cierre parcial actual se alargue únicamente un mes, la economía andaluza retrocedería un 0,6% a final de año, frente al crecimiento del 1,5% previsto anteriormente. Si el cierre parcial se alargara dos meses, el PIB caería un 2,7% a final de año.

En el último escenario contemplado, el cierre total salvo actividades esenciales durante dos meses, el crecimiento económico se podría situar en el –6,1% para el conjunto del año. A modo de ejemplo, en 2009, el peor ejercicio de la Gran Recesión, la caída del PIB andaluz fue del 4% en términos interanuales.

Uno de los aspectos más preocupantes de cara al futuro es el impacto en el turismo, que es uno de los motores de la economía de Cádiz. La crisis ha dado al traste ya con los eventos de la primavera, especialmente la Semana Santa y el Gran Premio de España de Motociclismo. Los contratos eventuales que iban a generar se han perdido, al igual que la generosa porción de los ingresos anuales que estos meses aportan a bares, restaurantes y hoteles.

Según la Junta, las pérdidas en Andalucía del sector turístico, basándose en las estimaciones de la Organización Mundial del Turismo, podrían alcanzar los 6.000 millones de euros, lo que representa entre el 25% y el 30% de la facturación total de una empresa del sector en un año. Y eso partiendo del supuesto de que en verano se pueda recuperar cierta normalidad.

“En el sector turismo hay que contar con el condicionante del miedo. Como es un bien prescindible, puede que tardemos en resarcirnos del temor y la incertidumbre que esta situación está provocando en la sociedad. Y no podemos perder de vista la incidencia que en nuestro turismo tendrán las consecuencias del Covid-19 en otros países como Gran Bretaña”, señala Ángel Juan Pascual, presidente de la Cámara de Comercio de Cádiz.

“Nuestra provincia afronta esta grave crisis con debilidades estructurales: la lacra del desempleo, la atomización del tejido empresarial o la excesiva dependencia del sector servicios. Muchas empresas gaditanas cuyos ingresos dependen directa o indirectamente del turismo sufrirán especialmente esta crisis, se deberían tomar medidas para salvar, en lo posible, esta temporada turística”, advierte Javier Cabeza de Vaca González, decano del Colegio de Economistas de Cádiz.

Gestión del presente

Para Javier Sánchez Rojas, presidente de la Confederación de Empresarios de Cádiz y del Consejo Andaluz de Cámaras, el impacto de la crisis dependerá de “cómo se gestione el ahora, el presente más inmediato”. “Lo primero, reiteramos, son las personas y la atención sanitaria para frenar el virus. Pero en paralelo hay que trabajar, sin dilación, en las personas jurídicas, las empresas, los autónomos, que tienen que protagonizar la recuperación del día después”, señala Sánchez Rojas. “Permítame el paralelismo, pero las medidas para las empresas, ahora, en este instante, tienen que servir como respiradores para evitar el cierre de miles de ellas”, insiste.

Un ejemplo de estas medidas son las facilidades que ha dado el Gobierno para que las empresas presenten Expedientes de Regulación Temporal de Empleo por causa de fuerza mayor. Son suspensiones de contratos, no despidos, que dan aire en un momento en el que la actividad económica es muy limitada. Hasta el momento, la Junta de Andalucía ha contabilizado 8.405 solicitudes, de las que aproximadamente un tercio proceden de empresas del sector de la hostelería. Pero hay preocupación entre los sindicatos sobre la capacidad de la administración para tramitar esta avalancha de expedientes.

“Es verdad que es un momento excepcional pero la administración no está preparada. Es necesario dotarla de medios para que se puedan gestionar estos ERTE lo antes posible”, sostiene Lola Rodríguez, secretaria general de CCOO-Cádiz, que critica la falta de un registro donde se pueda consultar las empresas que se han acogido a esta medida y hacer un seguimiento.

Los sindicatos coinciden en que la crisis sorprende a Cádiz con una alta atomización empresarial y una gran dependencia del sector servicios. “Las consecuencias de esta crisis serán muy negativas en nuestra provincia, con un tejido productivo formado por pymes alrededor de los servicios vinculados al turismo y al tejido auxiliar de la poca industria que tenemos”, resalta Antonio Pavón, secretario general de UGT-Cádiz.

Medidas bien dirigidas pero insuficientes

Las medidas económicas adoptadas por el Gobierno están bien encaminadas, aunque son insuficientes, según los agentes sociales. “Suenan bien, pero hay que ponerle letra a esa música”, incide el presidente de la patronal. Los empresarios reclaman “una moratoria de tres meses” que incluya la suspensión de las liquidaciones fiscales y las cuotas a la Seguridad Social. En ese sentido, la medida no puede demorarse mucho más. La próxima semana no es sólo final de mes, sino cierre de trimestre, con lo que las empresas se enfrentan a una cadena de pagos, entre liquidaciones tributarias y costes laborales, cuando apenas han podido operar con cierta normalidad en la primera mitad de marzo.

“Nuestro tejido provincial, con más de un 80% de micropymes, necesita liquidez inmediata. En sus cajas no hay dinero después de casi dos semanas con las barajas echadas”, señala Javier Sánchez Rojas. “Insisto, la mejor medida a corto plazo es decir que no paguen ahora, sino dentro de meses, e igual, con todo lo que pueda ser objeto de una moratoria como hipotecas o leasings”, subraya el presidente de la CEC. “De otra manera, la semana próxima, cierre de mes, va a ser muy dura par empresas que no tienen liquidez ahora”, afirma.

Las empresas se enfrentan la semana que viene a multitud de pagos fiscales y de seguros sociales por ser final de mes y cierre de trimestre

Ángel Juan Pascual pone el acento en la moratoria de impuestos, que debería también beneficiar a los autónomos. “Están siendo discriminados ya que las medidas que se asignan a las pymes no les son aplicables, y sería oportuno, en esta situación tan irregular, que también pudieran acogerse a una moratoria”, apunta el presidente de la Cámara de Comercio de Cádiz.

En la misma línea se pronuncia el decano de los economistas de Cádiz. “No pedimos reducción ni condonación de los tributos, esenciales para funcionamiento del Estado, reclamamos el simple retraso en el cumplimiento de las obligaciones tributarias durante el periodo de emergencia sanitaria”, apunta Javier Cabeza de Vaca González.

Los sindicatos valoran que las medidas del Gobierno recogen muchas propuestas surgidas del diálogo social con los empresarios. “Van bien dirigidas, pero es necesario implementarlas”, apunta Lola Rodríguez. “Se han tomado con el objetivo de no perder la capacidad productiva y estar en condiciones de comenzar la recuperación económica, aunque es verdad que algunos colectivos se han quedado sin cobertura, algo que esperamos que el Gobierno corrija en unos días”, corrobora su homólogo en UGT, Antonio Pavón.

Una recuperación entre tinieblas

En cuanto a la recuperación, todo dependerá de la duración de la crisis sanitaria y de su impacto a nivel internacional. Pero el papel de la inversión pública va a ser determinante en su velocidad. “Ya partíamos de un nivel alto de desempleo en Cádiz. Si el presidente del Gobierno pide un Plan Marshall para España, en Cádiz necesitamos dos, porque entendemos que el sector privado no tiene músculo para sacar adelante a esta provincia”, incide la secretaria general de CCOO-Cádiz.

“Necesitamos ayuda internacional. La recuperación va a depender de las soluciones que se adopten a nivel de la Unión Europea y en el ámbito internacional. Está paralizada toda la actividad turística y la provincia no va a salir sola de esta crisis”, sostiene Antonio Pavón.

La vuelta a cierta normalidad no implica que se vuelva a la situación previa a la epidemia. Los efectos serán duraderos y mucho más profundos, según Ángel Juan Pascual. “Lo que está claro es que se inicia un nuevo ciclo económico y empresarial. Esta situación global supone un cambio para todos: dejará a algunos sectores más dañados, a otros menos, y a algunos no les afectará, pero creo que de este momento surgirán muchas oportunidades para muchos”, considera el presidente de la Cámara de Comercio de Cádiz.

El decano de los economistas gaditanos es algo más optimista. “Esta crisis tiene un claro factor causante: la emergencia sanitaria, por lo que es de esperar que una vez superada la misma, la situación económica no tarde en volver a la situación anterior. En este sentido es muy importante la adopción de medidas orientadas a mantener el tejido productivo”, apunta Javier Cabeza de Vaca González, que llama a “reflexionar sobre el modelo productivo, en particular, el de nuestra provincia con ciudades como la capital excesivamente dependientes del sector turístico.

Pero para llegar a ese momento aún falta mucho, y las acciones de hoy determinarán cómo será ese día de mañana, según Javier Sánchez Rojas. “Que la salida de la crisis se en forma de V o de L depende de lo que hagamos ahora. Sólo pedimos que a quienes tienen que llevar sobre sus espaldas el peso de la recuperación, empresas y autónomos, no les aboquemos al cierre y a la extinción de sus negocios. Démosles la oportunidad de sobrevivir”, concluye el líder de la patronal provincial.

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