Vacaciones para los más "perros" de la casa

Existen diferentes soluciones ante el problema de qué hacer con las mascotas a la hora de realizar viajes y no poder ocuparse de ellas

Los expertos recomiendan no romper la rutina de los animales, dejarlos al cuidado de alguien de confianza o recurrir a una residencia canina.
Los expertos recomiendan no romper la rutina de los animales, dejarlos al cuidado de alguien de confianza o recurrir a una residencia canina.
María Esquivel Cádiz

25 de agosto 2013 - 05:01

Con la llegada del verano es el momento de hacer planes de viajes o escapadas. Existe un destino para cada persona, desde playas paradisíacas al otro lado del mundo hasta la casa del pueblo a poca distancia del domicilio habitual. Lo que no suele tenerse tan en cuenta es que también hay un destino para cada mascota.

Si bien durante el resto del año el mejor amigo del hombre tiene su sitio asegurado, con la llegada de la época estival surgen las dudas sobre qué hacer con él, sobre todo cuando en el viaje que se tiene en mente ofrece restricciones ante la posibilidad de acudir junto al peludo de la casa por mucho que uno pueda decir que su perro es "muy bueno y casi ni se le escucha".

Además hay que tener en cuenta que para viajar con animales, sobre todo si van a cubrirse largas distancias, es necesario someter a las mascotas a una preparación para evitarle situaciones de estrés y cumplir con los procedimientos sanitarios del destino elegido. Si echarle la culpa al perro de que se ha comido la tarea nunca sirvió de nada, menos vale culparlo de quedarse sin vacaciones. Ante este problema hay quién lo tiene claro, hay quien adapta su viaje a las zonas en las que se admiten mascotas y otros que toman la decisión salomónica de mantener a los humanos por un lado y los animales por otro.

Desde la protectora para la defensa de los animales, Prodean Bahía de Cádiz, consideran qué con la llegada de la época vacacional, sea en el mes que sea, "no hay que apartar a los animales de nuestro día a día; hay residencias de verano donde se permite su estancia. Lo ideal sería no apartarlo de la familia habitual, o que se encargase alguien que le resulte conocido. No son recomendables los cambios bruscos". Aunque hay quien por sus circunstancias no tiene otra opción que acudir a los servicios de centros especializados en el cuidado de los animales domésticos.

A lo largo de la provincia pueden encontrarse ejemplos de 'hoteles caninos' legales para que las mascotas se relacionen entre ellos y puedan descansar unos días de sus dueños con unas medidas de higiene y seguridad por un precio cercano a los 10 euros por día, aunque puede aumentar dependiendo de si se busca alojamiento para razas de mayor tamaño.

En todos los centros caninos existen ciertas normas de admisión entre las que se incluyen tener al día la cartilla de vacunación al día y tener puesto el microchip, en algunos locales se recomienda la vacunación de ciertas enfermedades como la tos de las perreras o la desparasitación o poco antes de su ingreso en el centro. Los paladares más delicados han de tener en cuenta que cada residencia utiliza una marca de alimentación concreta para todos los huéspedes que puede no coincidir con la que nuestra mascota está acostumbrada. Por ello algunos centros recomiendan a los dueños que a la hora de dejar al pequeño lleven una ración de su comida habitual para que la transición no resulte brusca para el animal.

Para los dueños de perros pertenecientes a las llamadas razas potencialmente peligrosas como el doberman, el pitt bull o el dogo argentino puede resultar más complicado encontrar alojamiento en este tipo de establecimientos. No todas las residencias caninas trabajan con estos perros, ya que necesitan unas instalaciones y medios adecuados para su tenencia.

Los canes no son los únicos que utilizan estas instalaciones. Si bien los gatos son animales, por lo general, mucho más independientes que los perros también necesitan que alguien cuide de ellos, sobre todo si el viaje previsto implica dejar al animal varios días sin supervisión. Tanto canes como felinos pueden utilizar las instalaciones, aunque no compartan los mismos espacios.

Los usuarios de estos retiros vacacionales regulados cuentan con todo lo necesario para tener una estancia tranquila. Varias salidas al día, tanto para que hagan sus necesidades como para jugar y hacer ejercicio en compañía de el resto de inquilinos.

En los últimos tiempos se han incrementado el uso de las gateras , los perros siguen siendo los reyes del lugar. Aunque la crisis también les ha afectado en sus vacaciones. Desde la residencia Cecasur, en Jerez de la Frontera, reconocen que si bien la clientela suele mantenerse fiel "tenemos a una clientela fija por el servicio que ofrecemos aunque ya no vienen con tanta afluencia, hemos notado la crisis como en todos los sectores".

Como en cualquier trabajo la cuestión de los idiomas es algo de interés. Algo que han comprendido en la residencia canina y felina Indiana, ubicada en Chiclana. Ofrecen toda la información necesaria para los dueños tanto en español como en inglés, con lo que consiguen abrir el mercado con los trabajadores de habla inglesa de la base naval de Rota.

Algo a tener en cuenta y que recomiendan todas las residencias es que de cara a la temporada alta hay que realizar las reservas con antelación para evitar sobresaltos de última hora, tal y como si se tratase de organizar las vacaciones del resto de los habitantes de la casa.

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