Provincia de Cádiz

Personas Altamente Sensibles

  • No es un trastorno ni una patología, se trata de un rasgo que desemboca en un tipo de personalidad

  • Afectados y expertos dicen que mal gestionado puede derivar en problemas

La psicóloga Manuela Pérez, presidenta de PAS España, junto a Pablo Villagrán, presidente de la asociación de afectados, en la calle Larga de Jerez. La psicóloga Manuela Pérez, presidenta de PAS España, junto a Pablo Villagrán, presidente de la asociación de afectados, en la calle Larga de Jerez.

La psicóloga Manuela Pérez, presidenta de PAS España, junto a Pablo Villagrán, presidente de la asociación de afectados, en la calle Larga de Jerez. / vanesa lobo

La Asociación de Psicólogos y Profesionales de la Alta Sensibilidad (PAS España) estima que entre un 15 y un 20% de la población presenta una mayor actividad de procesamiento sensorial, percibe y procesa la información sensorial de manera diferente. Coloquialmente se le llama a esta particularidad Alta Sensibilidad o Personas Altamente Sensibles (PAS), aunque el término científico es Sensibilidad de Procesamiento Sensorial. De una u otra forma, lo cierto es que es bastante desconocida para buena parte de la población y en muchos casos también entre los propios profesionales. La presidenta de esta asociación de ámbito nacional es Manuela Pérez Chacón, psicóloga del hospital Jerez Puerta del Sur, y también en la localidad jerezana reside Pablo Villagrán, presidente de la Asociación Española de Personas Altamente Sensibles. Ambas entidades se complementan y colaboran para difundir esta característica de determinadas personas que, según afirman, si no es bien gestionada puede generar una serie de problemas.

Pero, ¿qué es la Alta Sensibilidad? Pérez Chacón deja claro que no se trata de ningún trastorno ni anomalía del individuo "sino una característica de su procesamiento sensorial. Es un rasgo temperamental, que desemboca en un tipo de personalidad, algo innato, no es una patología". Insiste en la aclaración, porque asegura que desde algunos ámbitos "se está confundiendo a personas que pueden ser altamente sensibles, diciendo que tienen un determinado trastorno, cuando no necesariamente tiene que ser así. Desde la asociación nos preocupa tanto que haya personas que no estén valoradas como personas con alta sensibilidad, porque es necesario fomentar en muchas ocasiones una calidad de vida y unas pautas de crianza en el caso de los niños y nos preocupa, por otro lado, los que están mal diagnosticados".

Cuando reciben la atención que necesitan, pueden tener un futuro fantásticamente bueno"

Para empezar, para que alguien puede ser considerado PAS se tienen que dar un conjunto de factores: profundidad del procedimiento cognitivo, alta sensibilidad sensorial, sobrestimulación y empatía. Dicho de otro modo, la persona altamente sensible percibe mayor información sensorial y se da cuenta de detalles sutiles. Presenta, además, una mayor profundidad de pensamiento y los elabora con más detenimiento. Alcanza mayores habilidades para el desarrollo de tareas relacionadas con la creatividad y el arte y tiene una mayor capacidad de empatía al disponer de más actividad en sus neuronas espejo que el resto.

El problema está en que lo que puede parecer una peculiaridad positiva es posible que derive en una baja autoestima, ansiedad o depresión si no es bien gestionada. Villagrán es una persona con alta sensibilidad, al igual que uno de sus hijos y lo explica: "Nosotros captamos más información de fuera, lo cual en principio puede parecer fantástico, pero qué pasa, que mi procesamiento tiene unas limitaciones. Entonces al captar más información sensorial o mental, sucede que te saturas. Si desconoces que el funcionamiento de tu sistema nervioso es peculiar y no gestionas bien esa alta sensibilidad, al final deriva en crisis de ansiedad, fobias o incluso depresión. Es cómo llevar tu maquinaria a un exceso". Asegura que es muy frecuente que estas personas pasen por numerosas consultas de médicos, psicólogos, "hasta que profesionales bien formados identifican esta característica".

A la consulta de Pérez Chacón no son pocos los padres que llegan pensando que su hijo tiene Síndrome de Asperger o déficit de atención. "Cuando se identifica que son personas con alta sensibilidad, que su cerebro, su sistema nervioso funciona de otra manera, que necesitan una atención especial, si se les da esa atención, el niño puede tener un futuro muy bueno".

La psicóloga comenta que son niños que "piensan antes de actuar, en un momento dado pueden parecer más retraídos cuando realmente su cerebro está procesando más información y de forma más intensa". Hay que tener en cuenta que la Alta Sensibilidad afecta tanto sensorial como emocionalmente. Por ejemplo, Villagrán cuenta que en su hijo les llamó la atención que desde el principio rechazaba muchos tejidos. "Cuando conoces el tema te das cuenta que el niño no se está inventando una queja, sino que tienen la piel más sensible". Agrega la psicóloga que también es frecuente que los ruidos les supongan un trastorno o que necesiten su espacio cuando se han saturado del bullicio o una multitud. Aclara, no obstante, que no son niños antisociales. "Lo que ocurre -señala Villagrán- es que él decide cuándo quiere relacionarse y ahí es dónde se distingue del autismo o el Asperger".

No todas las personas altamente sensibles presentan problemas, pero cuando aparecen, la labor de los psicólogos, según Pérez Chacón, es trabajar con ellas para que aprendan a gestionar las emociones o a adquirir habilidades sociales si ese es uno de los síntomas. Y sobre todo, insiste en que simplemente descartar cualquier trastorno y ponerle nombre a una serie de comportamientos supone ya un paso fundamental para el niño y sus padres, a los que aconseja formarse para que puedan también resolver situaciones.

En este sentido, tanto desde la asociación de profesionales como de afectados hacen hincapié en la necesidad de que la Alta Sensibilidad se conozca no sólo por parte de los pediatras, sino también del profesorado y orientadores de los centros escolares, ya que suelen ser ellos los que detectan conductas diferentes a los del resto de niños.

Pérez Chacón forma parte de un grupo de trabajo con el Colegio Oficial de Psicólogos de Andalucía Occidental, al que invita a participar a los psicólogos interesados en conocer y trabajar en la investigación de este rasgo. Dentro de la campaña de difusión que están realizando las dos asociaciones, Villagrán destaca que se ha pedido ya al Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación que traslade a la ONU la oportunidad de celebrar el Día Internacional de la Alta Sensibilidad. Además se ha iniciado en la plataforma change.org una campaña de recogida de firmas con este fin.

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