"Hice mucho bien por las chicas"
Una conversación con Juan Pedro Galán, de niño prodigio a director de locales de alterne
Ya fuera del ruedo de la cárcel, Juan Pedro Galán Naranjo (Jerez, 1971), imputado junto a su padre Juan, la actual mujer de éste, Isabel Aguilar, y su hermana Rocío en la llamada 'Operación Toscana', trata ahora de poner en pie el imperio de Galantería mientras lidia en la calle contra las cornadas de la justicia. Estamos en el pequeño hotel de 'La Hacienda', aún desierta, sin apenas vida y estas son algunas de sus reflexiones.
- ¿Cómo se encuentra?
- Muy afectado, con una indefensión tremenda, como al que se le juzga sin ton ni son sin saber la profundidad de los temas y la forma de actuar de las personas.
- ¿Y su padre?
- Bastante mejor. Es una persona con optimismo y fuerza y por eso en la vida ha sabido sacar la cabeza adelante en muchísimas vicisitudes que le ha puesto la vida. Pero no cabe duda que muchas veces la procesión va por dentro.
- ¿Duerme tranquilo?
- Personalmente, muy tranquilo, aunque algo intranquilo porque no sé a quién pondrán mañana a decir una barbaridad, pero por mi actuación profesional duermo a pata suelta.
- ¿Cómo es la cárcel?
- Lo que he podido ver en estos días, creo que es un sitio que no reinserta, no se hace nada bueno ni importante por las personas que están allí sin alicientes. Esa es mi percepción.
- ¿Peor que un toro?
-Un toro es un animal noble, que te ve y ves venir.
- ¿Son peor las cornadas de la justicia?
- Mucho peor.
- ¿Cómo era el día a día en prisión?
- Es una monotonía absoluta. Además de incómodo, he tenido que estar en la enfermería con mi padre, que entró bastante mal, tiene problemas de salud y cuando ingresó se le agravaron los males, porque es una depresión tremenda, y eso agudiza cualquier enfermedad. He tenido que hacer de enfermero de él, apoyándole... Eran días de estar todo el tiempo encerrado excepto ocho horas que estás fuera, en el comedor, la enfermería o el patio. Es una rutina que se te cae el techo encima. Aquello era desesperante. La cama siempre la he tenido, dormía con la tranquilidad absoluta de que mi persona no ha hecho ni ha atentado contra nadie. Eso sí lo tengo claro, clarísimo. Pero sí he vivido en mis carnes y en las de mi familia que esto no es la primera vez que me pasa. Ya es la segunda vez, porque hace cinco años ya nos hicieron un ataque parecido. Y me he visto en la impotencia de que testigos dicen auténticas barbaridades, que pueden decir cualquier cosa, llevarte a la ruina y que, después, tras dos años de juicio, al segundo día un fiscal te dice: 'levántese del banquillo de los acusados que contra usted no hay nada'. Es que eso es muy duro digerir, tardas mucho tiempo en levantarte.
- Porque esto ha sido una venganza, ¿no?
- La vez anterior pude comprobar que fue absolutamente una maniobra total para quitarnos de en medio. En aquella ocasión, pensaba: ¿Qué hago, si hay ocho frentes abiertos a los que atacar? Te conformas y piensas que es un golpe que ta da la vida, luego te rehaces y lo superas. Pero en esta ocasión queremos llegar hasta el final, que se clarifique lo máximo posible porque sinceramente esto no es vida.
- ¿Ha oído la versión del proxeneta rumano que procedía de Toscana, trabajó a sus órdenes y ahora ha desaparecido?
- Eso han dicho. Pero a mí me parece de Hichtcock. Llevamos mucho tiempo, y si vemos que una chica tenga algún chulo detrás, inmediatamente hemos dado parte; que eso esta ahí, se puede contrastar con el jefe de la Udyco, que se le ha llamado muchísimas veces cuando advertíamos algo raro, que una chica está manipulada en alguno de nuestros negocios. Yo he luchado y lucho por la libertad sexual de las mujeres y que ellas tuviesen su libertad y dinero para que pudieran tener una mejor vida para tener su casa, ayudar a quien fuera..., yo me he alegrado y me alegra, porque cuanto más dinero ganaban las niñas más feliz y contento estaba.
- Han dicho que usted clasificaba los castigos.
- Es que eso no existe. Existe alguien manipulado que pueda salir en la prensa con la cara tapada y decir cualquier barbaridad. Pero no existe en las ciento y pico de declaraciones que la policía obtuvo en cada negocio. Para nosotros, las chicas eran las 'reinas'.
- Pero sobre sus espaldas soporta otras dos acusaciones.
- A ver. Asociación ilícita significa que se reúnen una serie de personas para cometer un acto ilícito, como el favorecimiento a la prostitución. Si no hay favorecimiento a la prostitución, no hay asociación ilícita. Si no hay asociación ilícita no hay blanqueo de capital, porque ese capital no viene de un negocio ilícito. Todo cae como las fichas de dominó. Y en cuanto al blanqueo de dinero, yo soy el director de una empresa, no soy el administrador, ni el que tiene veinte propiedades. Y eso se puede comprobar.
- ¿Ha metido alguien la pata?
- Yo creo que la investigación de los hechos se podría haber estudiado, visto de otras mil formas. Hay una visita, cada dos o tres meses, de Extranjería a los locales y hace catorce o quince años que estamos. Y de repente, parece que somos malísimos.
- Hay mucho de esa hipocresía moral de la que siempre ha hablado.
- Claro, por esa hipocresía moral de darles la espalda. Es que hace muy poco tiempo se linchaban a los que eran homosexuales y se perseguían. No nos acordamos de eso. O un señor iba a su casa y daba seis bofetadas a una mujer y no pasaba nada. Era como algo normal. Y se ha perseguido, porque es aberrante que alguien tenga potestad sobre otra persona y pueda agredirle físicamente. Se ha progresado en muchos aspectos y desde la sociedad tenemos que progresar en esto también, y vamos a darles los suficientes medios a estas mujeres para que puedan defenderse y no tengan miedo a hablar de su trabajo, miedo a pedir sus derechos, ser señaladas. Es el problema, que no salen a defenderse porque se les desprecia por ejercer eso.
- ¿Qué salida ve a este asunto?
- Confío en la justicia. A eso me agarro. Que la justicia pueda poner algo de cordura en todo esto.
- ¿Ha oído lo que dicen de la actitud de su hermana Rocío?
- Si hay que hacer caso a todo lo que se dice de las personas que trabajan conmigo, la verdad que es para volverse locos.
- Se ha discutido ahora mucho sobre el prostíbulo y el hotel. Ustedes han recurrido ahora.
- Les llamamos hoteles porque tienen toda su documentación y licencia como hotel. Yo me he ocupado de que sea un hotel, con todas sus reglamentaciones y me he adecuado a todas las normas legales para que sean un hotel, accesibilidad, contra incendios, anchura de pasillos, dimensiones de las habitaciones, dimensiones de los cuartos de baño, luminosidad, medidas de emergencia... Y yo no me saco de la manga una licencia que da la Junta de Andalucía y también un Ayuntamiento. ¿Qué son hoteles?, ¿que se hospeden un tipo de clientes? Porque se hospeden muchos magrebíes, de países del Este, muchos asiáticos, ¿ya no es un hotel? Me parece ridículo. Es porque, quizás, haya más mujeres hospedadas, pero a nadie se le obliga a hospedarse. Cuando hay eventos importantes en la zona, como las motos, y en El Puerto no hay habitaciones, ¿dónde se hospedan? Aquí hay señoritas que bajan al bar y ellas hacen su trabajo. ¿A usted le molesta? No. Su habitación, sus llaves, hospedado y registrado.
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