Provincia de Cádiz

Ejecutados seis despidos en la empresa municipal Impulsa

  • Los afectados cobrarán una indemnización de 20 días por año, lo que marca la reforma laboral, tras haberse roto las negociaciones

  • El Consejo dice que la situación era "insostenible"

Una imagen del acceso a la sede de Impulsa El Puerto, en el polígono industrial Las Salinas.

Una imagen del acceso a la sede de Impulsa El Puerto, en el polígono industrial Las Salinas. / andrés mora

El Consejo de Administración de Impulsa El Puerto emitió ayer un comunicado conjunto, en la misma jornada en la que se conoció que habían sido despedidos seis de los nueve empleados de la sociedad municipal.

El Consejo, integrado por representantes de PSOE, IU, Levantemos El Puerto, Ciudadanos y la Asociación de Empresarios, asegura haber actuado "con absoluta responsabilidad, seriedad y sentido de ciudad, ante una situación de especial dificultad".

En cuanto a la situación de la plantilla, desde el Consejo recuerdan que ha resultado "imprescindible" reducir la plantilla y recuerdan que las negociaciones se rompieron, de manera unilateral, por parte de los trabajadores.

Desde el Consejo señalan que "la actual situación económica de la compañía resulta insostenible, estando Impulsa El Puerto incursa en una crisis de todo orden de carácter no coyuntural sino estructural. Los ingresos ordinarios de la sociedad no alcanzan ni con mucho para atender sus gastos corrientes, sus activos están comprometidos en garantía de deudas bancarias y la plantilla laboral está sobredimensionada, tanto en lo referente a número de integrantes como a las retribuciones que perciben, nada acordes con la situación que viene presentando la empresa y para cuya constatación basta un mero examen de su balance".

En esta tesitura, recuerdan que "el Consejo de Administración de la sociedad, a través de sus asesores externos, se encuentra renegociando con los acreedores de Impulsa la deuda existente, elaborando el correspondiente plan de viabilidad que permita ofrecer a estos acreedores una visión de futuro que coadyuve a tal negociación".

El Consejo considera que "paralelamente a tal actuación es igualmente imprescindible acometer una drástica reducción de la plantilla, habiendo tratado este Consejo de llevar a cabo esta medida de manera consensuada con los trabajadores, con el ánimo de que las extinciones laborales que son necesarias acometer resulten lo menos traumáticas posibles, ofreciendo tanto a los representantes de los trabajadores como a los propios empleados la posibilidad de participar en su determinación y configuración. Y ello pese a que dados los parámetros de la reducción de plantilla prevista no es un trámite en absoluto tasado la existencia de una negociación previa".

Añaden que "frente a la voluntad negociadora de Impulsa, la empresa se ha encontrado con la cerrazón de los trabajadores y con unas expresiones insultantes que sólo pueden tener el calificativo de rotundamente falsas. Es absolutamente incierto que hayan existido amenazas en esas negociaciones. A no ser que se califique como amenaza la necesidad de unos despidos que no por dolorosos están menos justificados".

Continúa el comunicado señalando que "Impulsa ha tratado por todos los medios de pactar una extinción contractual lo más satisfactoria posible para ambas partes. Ha llegado a barajarse incluso un conjunto de indemnizaciones que importaban una suma global superior al medio millón de euros con unos plazos de pago adaptados necesariamente a la situación económica de la sociedad", explican. Durante las negociaciones, según ha sabido este medio, se llegaron a ofrecer 33 días de indemnización por año trabajado, siendo rechazada esta propuesta. Así, "ante la imposibilidad del deseado y buscado consenso con la plantilla", el Consejo asegura haberse visto abocado "a la adopción al amparo de la legislación laboral vigente de las medidas necesarias para procurar la viabilidad futura de la empresa".

Concluye el Consejo señalando que "Impulsa, sus consejeros y sus asesores han intentado en todo momento que el proceso para las extinciones contractuales que son imprescindibles para la supervivencia de la sociedad se desarrolle dentro de un clima de diálogo y entendimiento. Lamentablemente no ha sido posible, habiendo sido una constante durante el desarrollo de las conversaciones con los trabajadores la tergiversación por parte de estos de la situación existente, con el claro objeto de instalar a la opinión pública en contra de quienes sólo pretenden procurar la viabilidad de una empresa municipal optimizando sus recursos y adecuando su gasto".

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