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Provincia de Cádiz

Antonio Tocón ya luce el fajín de general de brigada de la Guardia Civil

  • El acto de imposición que escenificó su ascenso se celebró en la Comandancia de Cádiz ante más de 300 personas

Un fajín rojo como recompensa a una vida entregada al servicio, a facilitar el tránsito por este mundo de los ciudadanos, a garantizar su seguridad. Un fajín rojo que recibió ayer Antonio Tocón ante su esposa, sus dos hijos, su madre, sus compañeros de promoción, sus amigos y que le concede el rango de general de brigada de la Guardia Civil. El acto tuvo lugar en la Comandancia que ha dirigido con dedicación y devoción desde hace cuatro años y que ahora abandona para acometer nuevos retos. Su ascenso fue aprobado por el consejo de ministros en su reunión del pasado 14 de marzo pero hasta ayer no fue escenificado cuando el general jefe de la 4ª Zona Andalucía Occidental de la Guardia Civil, Laurentino Ceña Coro, le impuso ese fajín rojo que está reservado sólo a un puñado de hombres. Tanto el fajín como el sable que le regalaron sus compañeros de promoción a través del general de brigada Francisco Díaz o el bastón de mando que le obsequió el coronel Jesús Núñez, que le sustituirá de forma interina en la Comandancia gaditana, como muestra de afecto y respeto por parte de toda su dotación, tienen una simbología muy arraigada dentro de la tradición militar.

Tras tomar la palabra, el general Tocón tuvo un emocionado recuerdo para el ex presidente Alfonso Suárez, que sirvió como preámbulo a su discurso. "He hecho lo que he podido, la fortuna lo que ha querido", dijo parafraseando a Quevedo.

Y es que el nuevo general tiene muy claro que la suerte ayuda más a quien más la busca, a quien más trabaja, porque quien se lamenta constantemente de su mala suerte quizá debiera hacer examen de conciencia y preguntarse si está tomando las decisiones correctas en su vida. Esa ha sido una de las máximas de su existencia desde que vino al mundo en su tierra extremeña hace 57 años. "El primer recuerdo de esa fortuna presente en mi vida llegó en 1962 cuando Sor Micaela me enseñó a leer en las tierras del Tembleque (Toledo), donde mi padre estaba destinado". Ya entonces Antonio respondía con un "yo quiero ser teniente de la Guardia Civil" cuando le preguntaban qué le gustaría ser de mayor. Las expectativas de los niños a veces no se cumplen, la mayoría de los sueños sólo se roncan, pero en su caso, ha sabido esforzarse lo suficiente como para no sólo conseguir lo que se propuso sino sobrepasarlo con mucho, como lo demuestra su ascenso a general de brigada de la Benemérita.

También repasó su paso por la Academia Militar en 1976, "de la que guardo recuerdos impecables de enseñanzas científicas y humanísticas. Gracias a aquel equipo docente".

Miembros de su promoción, la 35ª, estuvo presente en el acto de ayer. "Gran parte de esta faja os la debo a vosotros", dijo.

Tocón estuvo destinado en Bilbao en los complicados años 80, donde tuvo que lidiar con la lucha antiterrorista. También pasó por Almuñécar, donde comenzó a sentir el gusanillo por las unidades operativas, y donde conoció a Charo, su mujer. Mozambique o Segovia fueron otros destinos antes de llegar a la capital gaditana, de la que se confiesa enamorado. "De su olor, su color, sus carnavales...", y en cuyo destino también ha encontrado una gran colaboración con personas como Jesús o Luis, "mi coronel y mi comandante", con las instituciones, "con los subdelegados de Gobierno que he conocido, Sebastián y Javier, o la Armada Española".

Recordó emocionado a su difunto padre, aunque presente en espíritu ayer, del que heredó su vocación, "una vocación que debe sazonarse con trabajo" y aseguró que su mujer y sus hijos, Juan Antonio y Alejandro "son el motor de mi vida".

Por su parte, el general Laurentino Ceña felicitó a Antonio Tocón y le recordó que el fajín impuesto "implica la exigencia y nuevas obligaciones". Destacó su etapa en el País Vasco y su lucha contra ETA, así como la forma en que tuvo que luchar "con los sinsabores de la injusticia, que le acompañaron muchos años".

Por último aseguró que estaba convencido de que "serás un excelente general, como has sido un gran jefe de la Comandancia de Cádiz".

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