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Crisis del coronavirus / El Impacto en la Educación

El difícil reto de adaptar el método de ensayo y error a la enseñanza

  • El profesorado ha tenido que acondicionar sus clases a los sistemas de teletrabajo en un tiempo récord 

  • La profesora del IES Francisco Javier de Uriarte, Cristina Flores, edita vídeos para el sistema de 'clase invertida', en un canal de youtube que ha crecido en esta crisis    

La profesora del IES Francisco Javier de Uriarte Cristina Flores Burgos. La profesora del IES Francisco Javier de Uriarte Cristina Flores Burgos.

La profesora del IES Francisco Javier de Uriarte Cristina Flores Burgos.

Fue el primer centro de enseñanza de la provincia que vivió de cerca un caso de coronavirus, que lejos de paralizar a la dirección y al profesorado, les hizo intuir lo que estaba por llegar y prepararse para una posible interrupción de las clases. El IES Francisco Javier de Uriarte se encuentra en una zona que podría catalogarse de clase media, en el Poblado Naval de la Base, en el término municipal de El Puerto. El domingo día 8 se tuvo noticia de que el padre de una de las alumnas del instituto, suboficial de la Armada, estaba afectado, y poco después su hija, alumna del centro, se puso en observación. Durante la semana previa a la declaración del estado de alarma, la dirección y el profesorado del instituto comenzaron a recabar correos electrónicos para informar de manera puntual a los padre y madres de alumnos del desarrollo de los acontecimientos.

Cuando se decretó la suspensión de las clases, tenían las direcciones electrónicas de todas la familias, lo que indicaba, en primer lugar, que la mayoría contaba con medios telemáticos para poder iniciar clases on line. Todo fue muy rápido: el jueves, día 12, estaban dando clases presenciales y al lunes siguiente, día 16, mediante sistemas telemáticos, pero seguramente este es uno de los centros de enseñanza que ha implantado el nuevo sistema con mayor facilidad. El proceso de implantación lo ha vivido en primera persona Cristina Flores Burgos, profesora de Biología de 30 años de edad, muy familiarizada con las nuevas tecnologías. "Yo hice un máster en tecnología educativa y allí se habló del Mobile Learning, pero no nos dijeron cómo adaptar una clase de Secundaria presencial a una clase on line de la noche a la mañana".

Pese a todo, el centro ha funcionado siempre bien con las herramientas de Google y cuando se decretó el estado de alarma "ya contábamos con cuentas corporativas y correos electrónicos de casi todo el alumnado". Esto, en un centro de enseñanza que cuenta con unos 500 alumnos y con un claustro de unos 30 profesores, no es en absoluto una cosa menor, sino una plataforma sólida sobre la que empezar a trabajar. De esta forma, el lunes en el que iniciaron las clases on line, la profesora se dio cuenta de que la plataforma Séneca era insuficiente a todas luces para tratar de alcanzar los objetivos que se habían propuesto. Por lo que a partir de este momento "comenzamos a reinventarnos", experimentando tanto nuevas plataforma como  priorización de contenidos pedagógicos.

En cuanto a lo primero, cada profesor se ha adaptado a la plataforma telemática que mejor conoce, y en no pocos casos los compañeros que mejor conocen las nuevas tecnologías han apoyado y asesorado a los que estaban menos versados en la materia. En el caso de Cristina Flores, después de probar distintos sistemas se decantó para dar las clases mediante la herramienta Google Classroom, que ha sido al final la que están usando los profesores del centro de forma mayoritaria. "Hay otras muchas herramientas como Edpuzzle (para enviar vídeos) o Kahoot (para realizar cuestionarios), que han puesto a disposición de los docentes sus versiones premium  durante la cuarentena, algunas de forma gratuita, para que podamos llegar fácilmente a los alumnos". Para vídeo conferencias se está usando Zoom y Google Meet.

Además, Cristina Flores tiene abierto un canal en youtube, que creó en 2016 y con el que aplica el método pedagógico denominado 'clase invertida', cuyo objetivo es que el alumno vea los vídeo que ella realiza personalmente antes de llegar a clases, con lo que una vez allí le resultará más fácil memorizar los conceptos. Antes de la crisis del coronavirus, su canal Bioesosfera (nombre que recibe en las redes sociales twitter, instagram y facebook), era modesto y recibía pocas visitas, pero una vez declarado el estado de alarma y establecido el sistema de teletrabajo, la dirección https://www.youtube.com/bioesosfera ha subido de manera exponencial entre los profesores y alumnos, transformándose en un referente por sus contenidos, amenos y didácticos.

En cuanto a su alumnado, reconoce que no pensaba "que iban a responder tan bien", aunque es consciente de que cuentan en su mayor parte con recursos suficientes, wifi y ordenador para conectarse, algo que en otros centros de zonas más humildes no existe. "Hay otros centros cuyos alumnos no tienen wifi, y uno de los retos de las administraciones debe ser proporcionar wifi y dispositivos a alumnos que no dispongan de ellas. Cada instituto tiene que estudiar soluciones para el alumnado". En el IES Francisco Javier de Uriarte, hasta el 90% de los alumnos se conecta, de manera que ella ha podido dar clases de manera simultánea hasta a 60 alumnos conectados a la vez. Para conseguir dar este salto, reconoce que la labor de la dirección del instituto ha sido clave.  

Una de las quejas que abundan entre los padres es la cantidad de tareas que están teniendo que realizar sus hijos: "Esto está siendo un proceso de aprendizaje, poco a poco estamos viendo lo que funciona bien y lo que no funciona. Los padres tienen que entender que para nosotros también ha sido muy difícil adaptarnos. El teletrabajo no te lo enseñan". Más difícil aún ha sido para el profesorado "de tiza y pizarra".

Ahora, después de este esfuerzo de adaptación basado en el método de ensayo y error, han llegado las vacaciones de Semana Santa, que para los niños será un cierto respiro de la tensión vivida y para los profesores el momento de valorar los contenidos que deberán priorizar, los más importante en aquellas asignaturas que sean procedimentales el próximo curso, y también plantear la tercera evaluación, ya que todo el temario completo no se podrá dar. "Los niños ahora que descansen la mente. Sus cabezas has estado en el estudio y en el coronavirus. Que se dediquen a descansar y a hablar con sus amigos por vídeoconferencia

En cuanto al final de curso, hay bastante incertidumbre respecto a cuándo se dará por concluido; incluso los propios alumnos expresan su preocupación respecto al número de exámenes que tendrán que realizar una vez que se levante el estado de alarma. 

Cristina Flores no obstante lo tiene claro: "No sé si vamos a acabar los temarios. Ni sé si volveremos después se abril. Están llegando noticias de que quieren cortar las clases, pero yo voy a seguir dándolas aunque no las pueda evaluar".    

  

  

     

      

   

     

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