Restauración de la Capilla de La Aurora

El mes de junio acaba sin rastro de estudios iniciales en la capilla de La Aurora

  • Los trabajos, que servirán para conocer el estado del edificio, se ha retrasado por trámites burocráticos

  • A pesar de todo, la Hermandad está contenta con la implicación de las partes

Entrada principal de la capilla de La Aurora tomada ayer mismo. Entrada principal de la capilla de La Aurora tomada ayer mismo.

Entrada principal de la capilla de La Aurora tomada ayer mismo. / D.C

Hace tres meses, concretamente el 27 de marzo de este mismo año, se conocía la noticia de que la capilla de La Aurora (cerrada desde el año 2015 por peligro de derrumbe), iba a tener por fin su tan ansiada reforma. La fecha que se fijó para comenzar estos trabajos -muy celebrados en la ciudad (especialmente en el mundo cofrade)- era el mes de junio. No obstante, 30 días con sus correspondientes noches ya han pasado sin que en la capilla se haya visto movimiento alguno.

De nuevo, una vez más, los trámites burocráticos han hecho de las suyas ya que la única pieza que falta para poder comenzar con los primeros trabajos es un permiso de la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico de Cádiz . Este órgano, que pertenece a la Consejería de Cultura, es quien tiene la última palabra ya que desde ahí es donde se conceden las autorizaciones para realizar obras en los edificio catalogados como Bien de Interés Cultural (BIC). Esto supone que cualquier tipo de inconveniente que surja en dicha Comisión supondría un retraso en todo el proceso. Y así ha ocurrido en este caso, donde el proyecto de la capilla ha estado cerca de un mes en pausa.

Ahora, independientemente del motivo, esta primera fase (donde se iba a proceder el estado actual en el que se encuentran la cúpula y parte de la nave) ya va retrasada y, por el momento, no se conoce cuándo se iniciará.

La misma imagen de la capilla de La Aurora, en marzo. La misma imagen de la capilla de La Aurora, en marzo.

La misma imagen de la capilla de La Aurora, en marzo. / Andrés Mora

Hasta ahora, esta demora no ha supuesto ningún inconveniente. Así lo ha asegurado Carlos Romero Marroquín, hermano mayor de la Hermandad de la Humildad y Paciencia (que han tenido allí su sede desde el año 1871). “Por el momento es verdad que ha sido un inconveniente, pero para nada va a suponer un problema”, declaraba Carlos Romero quien ha querido dejar claro “el gran interés que están poniendo todas las partes”. “Quiero destacar la buena disposición que existe. Desde los arquitectos municipales hasta Diego Valle, el párroco de la Basílica Menor de Nuestra Señora de Los Milagros. Así seguro que lo vamos a conseguir”.

Hay que recordar que los trámites para llevar a cabo esta obra han comenzado gracias al acuerdo al que llegaron el Obispado de la Diócesis de Asidonia-Jerez (propietario del edificio) y la Hermandad de la Humildad y Paciencia. Por su parte el Ayuntamiento tampoco quiso quedar al margen y, aunque no firmó dicho acuerdo, si se unió a los trabajos con Manuel Fernández Prada y Berta Pangusión, los dos arquitectos municipales encargados de realizar este análisis y estudio inicial.

La noticia de las obras fue muy bien acogida ya que, desde hace muchos años, este edificio presentaba un estado lamentable. La situación fue ya insostenible en el año 2011 cuando durante las obras de demolición de los antiguos cuartos parroquiales una viga arrastró un trozo de muro de la capilla.

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