Emotivo encuentro flamenco en Milwaukee con ADN 100 por 100 portuense

José Cortés y varios artistas ofrecen en el patio de verano de la sala de conciertos un memorable espectáculo en recuerdo de Pansequito y en homenaje a El Puerto

Una imagen del concierto celebrado en Milwaukee.
Una imagen del concierto celebrado en Milwaukee.

Músicos y artistas flamencos ofrecieron este jueves una actuación en primicia en el patio de verano de la Sala Milwaukee, en El Puerto de Santa María. El encuentro estuvo dirigido por José Cortés Panzekito, guitarrista e hijo de Pansequito, quien aprovechó sus vacaciones en la ciudad portuense para reencontrarse con sus paisanos y ofrecer una muestra de su maestría como músico e intérprete.

El encuentro congregó a algunas de las voces flamencas más relevantes de El Puerto y de la provincia de Cádiz, que coincidieron de manera excepcional, dando lugar a una animada y entrañable velada, tanto en lo emotivo como en la calidad de los artistas.

El espectáculo no dejó a nadie indiferente y su principal artífice agradeció en varias ocasiones la asistencia del público. Participaron, entre otras, las voces de Juan Antonio De los Ríos Núñez (El Sopa), Fátima Silva, María José Fernández, la percusión de More Carrasco y la flauta de Sole Gatica. Se unieron además de manera espontánea cantaores llegados de varios puntos de la Bahía, a quienes José Cortés, conocido también como Pocholo, fue llamando al escenario.

El ambiente fue muy cercano, con cante, baile y un homenaje especial a Pansequito. El presentador del acto destacó la primicia del reencuentro con un artista de El Puerto, “hijo de un grande del flamenco”, observando que tanto los artistas como el público conformaban una velada "con ADN 100 por 100 Portuense". Agradeció además a Juan Carlos Anelo, Carli, por facilitar la celebración del espectáculo.

El guitarrista portuense abrió el repertorio con la bulería Viento del Sáhara, dando paso a las cantaoras María José Fernández y Fátima Silva, que interpretaron alegrías y tangos. Por su parte, Juan Antonio de los Ríos ofreció al auditorio unas bulerías, dejando a un lado el micrófono, bajando del escenario y cantando ‘a capella’ frente al público, mientras bailaba acompañado de fondo por la guitarra y la percusión, también de gran calidad.

Otros artistas, como la propia Fátima Silva, cantaron igualmente sin micrófono, consiguiendo una gran cercanía con el público, que vivió muy intensamente el espectáculo.

Llegarían después los momentos más evocadores y emotivos. Para ello, con Soleá Gatica a la flauta, José Cortés Panzequito ofreció una alegría de El Puerto dedicada a la Playa y al Castillito de La Puntilla. Fue un anticipo a lo que vendría a continuación. Como homenaje a su padre Pansequito, interpretó la canción No me importa lo que digan, que fue el momento cumbre de este gran encuentro. Para cerrar la velada, José Cortés invitó a su hermana a bailar una bulería, lo que realizó con elegancia y talento, concluyendo la cita con palmas a compás del entregado público presente en el patio de Milwaukee.

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