Crisis del Coronavirus/El Puerto “No podemos parar a lamentarnos”

  • Los negocios portuenses se reinventan y buscan nuevas formas de llegar hasta sus clientes: desde clases particulares, hasta preparar una boda y sesiones de belleza online

Una alumna de la academia de idiomas Nova siguiendo las clases de manera online. Una alumna de la academia de idiomas Nova siguiendo las clases de manera online.

Una alumna de la academia de idiomas Nova siguiendo las clases de manera online. / D.C

Salíamos de un bache y ahora estamos en otro. Parecía que la luz se veía al final del túnel, pero no. Hemos vuelto a caer. De lleno, sin apenas darnos cuenta y hasta el fondo. Pero como bien dice una frase automotivadora que corre por las redes: "puedes caer y sentarte a llorar, o puede levantarte y seguir luchando". 

Así al menos es como se lo han tomado algunos negocios portuenses que a pesar de las dificultades siguen con su actividad y se reinventan, encontrando nuevas fórmulas. Quizás las que más difícil lo tiene son Inmaculada Cárave y Encarni Ruiz, propietarias del centro de belleza Meraki. En principio todo lleva a pensar que en pleno Estado de Alarma su actividad queda totalmente paralizada. Obvio. Ninguna clienta va a poder asistir a su cita. No obstante, ellas han sabido reinventarse y están ofreciendo sesiones de belleza por sus redes sociales donde explican a sus seguidores cómo hacerse los tratamientos en casa. “Todos los días hacemos dos conexiones. Una a las 12:00 horas y otra a las 18:00 horas. Así también conseguimos hacer el día más ameno”, explica Inma Cárave. En su caso, ella cree que después de todo esto vendrá un repunte, “porque la gente esta deseando de salir”, pero sabe que también llegarán meses muy difíciles. 

La misma opinión que ella comparte Olga Vaca, propietaria de la joyería José Álvarez, quien también se va a ver fuertemente zarandeada por los acontecimientos. En concreto este negocio, que acaba de celebra su 20 aniversario, está especializado en novias y en bodas. “La decisión nos costó tomarla, pero lo vimos claro tras la crisis del 2008”, explica Olga. “Ahora como entenderás se han cancelado muchas bodas. Las que se iban a celebrar en estos meses se han aplazado… Esto va a ser un bache grandísimo”. No obstante, ella permanece tranquila. Sabe que las circunstancias no depende de ella. No está en sus manos acabar con el Coronavirus; pero si tiene muy presente que puede seguir trabajando a través de las redes sociales. “No me despego del móvil en todo el día. Seguimos asesorando de manera online y nos continuamos basando en el trato totalmente personalizado”.

En cuanto a otros sectores, siguen también la misma tendencia, como es el caso de academias de idiomas como Nova, que siguen las clases de manera online. A ello ya está acostumbrada Beth, su profesora y propietaria, quien habitualmente mantiene este método de trabajo ofreciendo horarios muy flexibles y muchas facilidades a sus alumnos. Otras, como Opositex, siguen el ritmo de estudio propio de unas oposiciones sin bajar ni un minuto la exigencia. 

Ya lo dice otra de las frases motivadoras de las redes sociales: “Caerse está permitido, pero levantarse es obligatorio”.

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