El Puerto

Fiscalía pide 18 años para el acusado de asesinar al dueño de un prostíbulo

  • El cádaver del empresario leonés, que regentaba una red de clubes de alterne entre Cádiz y Sevilla, apareció en 2015 en el maletero de su propio coche calcinado y con un tiro en la cabeza

La Fiscalía ha solicitado 18 años de prisión para el acusado de asesinar en El Puerto al dueño del prostíbulo ¡Oh Palace! en febrero de 2015. El fiscal señala en su escrito de calificación que el procesado, supuesta mano derecha del gerente del club, le asestó un tiro en la cabeza tras producirse varias desavenencias entre ellos por motivos económicos.

El Ministerio Público expone también que el principal acusado por este crimen contó con la colaboración de dos personas más que lo encubrieron: una que ocultó información a la Policía pese a ser "plenamente consciente" de lo acontecido; y otra que escondió el cadáver del empresario en su propio coche para después prenderle fuego. El fiscal pide penas de dos y tres años y medio de prisión para cada uno de ellos.

El relato de los hechos que ofrece el fiscal expone que el acusado mantuvo una relación comercial con Ángel Federico Rodríguez Pérez, un empresario leonés que se dedicaba a la gestión de clubes de alterne en las provincias de Cádiz y Sevilla. Dicha relación acabó tras varios desencuentros entre ambos por reclamaciones de dinero.

Así las cosas, el 24 de febrero de 2015 el dueño del ¡Oh Palace! telefoneó a su ex socio con la intención de solucionar los problemas existentes entre ellos, quedando en verse en el domicilio del acusado, en El Puerto. El gerente del prostíbulo llegó en su coche, un Volkswagen Golf blanco, a la casa del que fue su mano derecha en el negocio de los clubes. Acudió acompañado de uno de los supuestos encubridores, L.V., amigo de ambos.

Fue entonces, sobre las 13:00 y las 13:30 horas, cuando el procesado se dirigió al referido vehículo y, "con intención de causarle la muerte", le disparó en la cabeza a Ángel Federico con un arma que no ha podido ser localizada. A consecuencia de dicho disparo, el empresario "murió en el acto al sufrir destrucción de centros vitales encefálicos".

El escrito de calificación fiscal recoge que inmediatamente después de lo ocurrido, el supuesto asesino entró en su parcela para decirle a su pareja sentimental que se fuera de allí, no sin antes entregarle el arma para que se deshiciera de ella, "lo cual hizo arrojándola al mar en Puerto Sherry".

Acto seguido el acusado abandonó la escena del crimen con el cadáver oculto en una manta y junto a L.V., quien "no colaboró con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado con la finalidad de no delatar a su amigo".

Poco después de lo ocurrido, el procesado llamó a otro amigo -el segundo encubridor según el fiscal- para contarle lo sucedido y pedirle ayuda. Después de esta conversación, este supuesto cómplice tomó las llaves del Volkswagen, en cuyo interior se encontraba el fallecido, y tras coger un cúter, un saco, una bolsa y una cinta americana se desplazó hacia un descampado próximo, amordazó y metió en el saco el cuerpo de la víctima y lo introdujo en el maletero del turismo. Dice el fiscal que su primera intención fue enterrarlo en una parcela; no obstante, cambió de opinión y dejó el coche estacionado en la calle Palmera Africana de El Puerto, abandonándolo allí hasta el 26 de febrero de 2015, día en que volvió a dicho lugar y procedió a quemar con gasolina el vehículo con el cadáver de Ángel Federico dentro.

El acusado de asesinato se encuentra en prisión por esta causa desde el 5 de marzo de 2015.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios