La teoría de la nada

Doña Cuaresma

Cádiz, 16 de enero 2026 - 07:01

Me encantaban los documentales de Carl Sagan sobre el Cosmos. De hecho todavía hay noches que me imagino viajando a la Estación Espacial en un transbordador, abriendo sus compuertas y flotando ingrávida junto a otros cosmonautas. Un ruso, un chino, un americano y una servidora, como si fuera un chiste malo. Eso sí, por estas cosas inexplicables del mundo onírico, me veo sin el traje blanco de la NASA ni ese pedazo de casco, que los astronautas parecen los cabezudos de la cabalgata. Yo, nadando por el aire, voy con mi pañuelo negro en la cabeza, vestida de luto yrespirando tan ricamente. Mi afición por el universo, como digo, me hizo prestar atención a las teorías de Stephen Hawking, qué científico más puesto. Me empapé de su Breve historia del tiempo y me tragué aquella magnífica película sobre su vida protagonizada por el chico este con cara de breca y apellido impronunciable. Total, que anoche puse Onda Cádiz para mi ración de espionaje del enemigo y me encontré a una chirigota parodiando a mi admirado y querido Hawking. Estos patibularios es que no respetan nada. Sólo de pensar que el universo tiene casi 14 mil millones de años y que estos verracos amenazan con seguir mancillando el buen nombre de la ciudad otros tantos es que me echo a temblar. Según Hawking el final del universo no será como su nacimiento, como el Big Bang, sino que se irá apagando, poquito a poco, hasta que se haga el silencio y la nada más absoluta. Y entonces no habrá ni Carnaval. Qué maravilla.

stats