Chirigota

Los de Cádiz norte

El tipo. Vikingos del casco antiguo. Las coplas. Cádiz es una barbaridad a las siete y media de la mañana. A pesar de la hora, la chirigota de Manolo Santander disfruta de su regreso a una Gran Final 11 años después. Y se defienden bien con las letras de estreno. En el primer pasodoble, una mujer cuenta su desafío de cada mes cuando cobra su corta pensión. Al principio, empiezan con ilusión apartando dinero para el cumpleaños del nieto, algún capricho o la compra del mes. Pero los imprevistos descuadran las cuentas hasta que no vuelve a llegar el día 1. Repiten como segundo pasodoble la letra que Manolo le dedica a su hija Palmira para pedirle perdón por no darle valor a su amor por el Carnaval y por su visión machista, por lo que le pide que siga cantando en su batea. Rescatan el cuplé del envío de un vídeo porno a la suegra y rematan su actuación con una letra de pelos, pero de los de la cabeza de Aridane, que es como tiene el "tú ya me entiendes" una prima suya.

En semifinales

Las coplas. Gaditanos que no renuncian a sus ideas. Localismo en casi todas las letras. Sólo se escapa el primer pasodoble, crítico con la clase política por las imágenes de diputados durmiendo en el Congreso "mientras que se debaten los problemas de este país de ladrones". Por ello, quieren que su sueño se convierta en "una fatal pesadilla". No renuncian en la segunda copla a cantarle al barrio de la Viña, pero no para hacer un piropo tópico, sino para recordar que sus vecinos son los que hacen grande a su barrio poniendo buena cara y sin protestar por el Carnaval y el verano. Dos cuplés simpáticos para rematar las semifinales. En el primero, quieren montar un muro para que no entren los sevillanos, pero no les caen tan mal cuando tienen que hacerlo con sus manos. En el segundo, un gadita pone la palma de la Borriquita en el balcón del camarote de un crucero.

Puntuaciones de semifinales Puntuaciones de semifinales

Puntuaciones de semifinales

En cuartos

Las coplas. Bárbaros que no salen de Cádiz norte. Tan gaditanos como su repertorio. Bárbaros en los pasodobles. En el primero, huyen con acierto de los tópicos al contar la vida de José, un hombre que siempre estuvo gritando al lado del obrero y que ha educado en la tolerancia para defender a Cádiz con respeto y elegancia, pero que no ha cargado el Nazareno, no ha salido de contralto en una comparsa y lleva desde chico sin pisar el Carranza. Una persona a la que nadie puede reprocharle que no sea un buen gaditano. Muy buena la segunda letra, en la que, aunque les consideren "brutos y anticuados", defienden que el Carnaval es de Cádiz frente a los que desde fuera de la ciudad quieren dirigirlo. Una crítica frente a la hipocresía de los que tienen miedo a perder contratos y después cantan eso de que "Cádiz es patrimonio del gaditano". El que lo coja pa él. Cuplés de altura para redondear el pase. Se equivocan en el primero al mandarle un vídeo porno a la suegra, pero el suegro quiere que le manden otro porque ya que han echado cuatro -con erótico resultado-. En el segundo, por la cantidad de materiales que llevan al colegio los niños, dudan si van a hacer la tarea o a levantar un tabique. Apuntan muy alto. 

Puntuaciones de cuartos Puntuaciones de cuartos

Puntuaciones de cuartos

En preliminares

las coplas. Chirigota gaditana por derecho. De las que, si eres de fuera, tienes que preguntarle al de al lado para enterarte de algo. Bárbaros que enseñan el modo de vida de Cádiz norte. Gaditas que no cruzan las Puertas de Tierra. Una idea que Santander y Sánchez Reyes exprimen con un repertorio de altura que va creciendo a cada paso. Gaditanos que se vuelven frioleros en la presentación al pasar a vivir en Cádiz norte al abrirse el segundo puente. Pero el frío se quita con un pasodoble de Manolo Santander. Un sello que engancha al Falla. Tanda de pasodobles autobiográfica. En el primero, Manolo se sigue envenenando cada verano para volver a sacar una chirigota. En el segundo, le dirige un emotivo homenaje a su hija Palmira, que no esperaba que siguiera su herencia y le pide que siga peleando en la batea con su coro. De gran categoría. Buena tanda de cuplés, con su punto localista. En el primero, no se explican que Donald Trump haya salido elegido presidente de Estados Unidos si nadie le ha votado, por lo que dudan si Trump es Teófila que se ha hecho la cirugía. Gran guasa con ¡¡¡Eddy Silvestre!!!, que lo tuvo que ver el ojo de Pedro el de los Majaras. Cádiz es una barbaridad.

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Puntuaciónes COAC 1 / Miguel Guillén

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