El Rocío

Bajo de Guía abre el camino de los romeros gaditanos

El simpecado de la Hermandad de San Fernando embarca en Bajo de Guía.

El simpecado de la Hermandad de San Fernando embarca en Bajo de Guía. / Manuel Aragón Pina

La playa de Bajo de Guía vuelve a ser, un año más, un punto de encuentro y un golpe anímico para los miles de romeros que salen desde muchos puntos de la provincia de Cádiz en peregrinación a la aldea de El Rocío. Con el embarque en las barcazas, los peregrinos dejan atrás la provincia gaditana para iniciar el camino por Doñana y la romería que termina este fin de semana en la aldea. Este martes, el grueso de las filiales que parten desde Cádiz cruzaron la desembocadura del Río Guadalquivir de forma escalonada dentro de un ambiente festivo que congregó a multitud de aficionados y a un gran despliegue de seguridad en la localidad de Sanlúcar.

Once son las filiales que peregrinan desde la provincia de Cádiz y, unida a la Hermandad de Ceuta, pasan por este inevitable punto geográfico del municipio de Sanlúcar para llegar a la provincia de Huelva tras cruzar la desembocadura del Río Guadalquivir en barcazas. Un breve pero necesario trayecto que la Diputación vuelve a costear para los 12.000 peregrinos que entre este martes y el miércoles llegan a Doñana.

La primera de todas las hermandades en llegar a Bajo de Guía fue la de La Línea de la Concepción. Esta filial nº50 madrugó para realizar su embarque a las 8:00 horas. La Hermandad de Chiclana siguió a su madrina, con algo de retraso en cuanto a sus previsiones horarias. Los romeros chiclaneros, que peregrinaban con un amplio número de caballos acompañando al simpecado, comprobaron el férreo dispositivo de seguridad instalado en Bajo de Guía tardando en embarcar debido a un problema con las acreditaciones. Finalmente, con una hora aproximada de retraso, los más de 300 romeros ya pisaban la arena de Doñana.

A la espera del embarque de los chiclaneros se encontraba la Hermandad de San Fernando, presumiendo del 25 aniversario de su fundación a base de cantes y bailes. Antes de embarcar, el simpecado y los peregrinos que lo acompañaban se dirigieron a la Capilla del Carmen para realizar el habitual rezo antes de cruzar el río. Dentro de la capilla se vivió un emotivo momento con las palabras del Hermano Mayor de la Hermandad, Moisés Posadas, que recordó la devoción de la Isla por su patrona del Carmen, siendo la única de provincia que porta el cordón carmelita. Junto a la filial también peregrinaban hermanos de su ahijada, la de San Roque. Tras tres vivas a la Madre de Dios de una hermana, la filial retomó el embarque en la playa de Bajo de Guía.

La alegría de los romeros isleños se vislumbró durante los diez minutos que duró el trayecto hacia la playa de Doñana debido a la ilusión de una cuenta regresiva para reencontrarse un año más con la Blanca Paloma que espera en la aldea almonteña. Cantando “la Isla se hace romera tras una carreta blanca” se despedían de Sanlúcar de Barrameda y de su provincia.

200 romeros de Chipiona se pusieron en camino este mismo martes. La más nueva de todas las hermandades filiales de la provincia realizó el embarque en Bajo de Guía pasado el mediodía, tras los preceptivos rengue y rezo del ángelus en la Capilla del Carmen. Los chipioneros tienen previsto llegar a la aldea este jueves, según informó el Hermano Mayor, Antonio Lázaro.

Tras ellos, el simpecado de la Hermandad de Arcos de la Frontera. Ad Jesum Per Mariam (A Jesús a través de María) rezaba el banderín portado por una jovencísima romera, que recuerda que la devoción mariana no es adoración a María, si no una forma de acercarse a Dios mediante su madre.

Con mucha espera llegó a la playa sanluqueña la Hermandad de Cádiz. Algo más de centenar y medio de romeros partieron temprano desde la capital de la provincia en búsqueda de la Costa Noroeste para acompañar a su simpecado hacia las marismas. Los peregrinos rezaron en la Capilla del Carmen y el simpecado recibió un cante antes de embarcar en la playa y enfrentarse a los tres días de romería. 

La Hermandad de Rota llegó tras los pasos de Cádiz con el simpecado encabezando una romería de 500 peregrinos que se hicieron notar por la Avenida de las Piletas, zona por donde transitaron todos los romeros. La bella carreta blanca que porta el simpecado de esta filial distinguía a una comitiva roteña que se abría paso con niños junto a los tres piteros y cuatro caballos desde que salieran sobre las 9:00 horas desde la localidad vecina a Sanlúcar de Barrameda.

Clausuró la jornada la Hermandad de Puerto Real, última de las nueve que embarcaron en Bajo de Guía durante el martes. La filial número 35 llegó a la playa sanluqueña en torno a las 18:00 horas, poniendo fin a un emotivo, intenso y bonito día para el grueso de las filiales de la provincia gaditana, precediendo a los más de 6.000 romeros que entre las tres hermandades restantes -Sanlúcar de Barrameda, El Puerto de Santa María y Jerez de la Frontera- llegarán a este mismo punto durante el miércoles.

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