Chirigota

Si me pongo pesao me lo dices...

Comentarios 1

Localidad: Cádiz

Letra, música y direccion: José Luis García Cossío 'el Selu'

el tipo. Grandes jartibles que le dan la vara a su amigo Juan.  

Las coplas. Un error al que se le puede sacar provecho. Selu le saca punta a lo ocurrido en los cuartos de final. Pequeñas pinceladas en la presentación, en la que el muñeco y ellos cantan lo mismo: nada. Martínez Ares tampoco se acordará de él para su comparsa porque "te equivocas una jartá". El público les lleva en volandas. En los pasodobles vuelven a estar por encima de los cuplés. Dos temas en los que Juan les hace cambiar de opinión. En el primero, hablan de la fidelidad de Juan frente al instinto que tienen ellos cada vez que ven a una mujer. Son satirones porque harían un monumento al que inventó los leggings o le cogen el culo a una camarera cuando les dice que si quieren una pajita para el Coca Cola. Pero Juan les avisa que están su mujer y su suegra viéndoles, pasando a ser su pareja "mi piconera" y la suegra la excusa "para estar a su vera". En el segundo, se quejan de los problemas que les da la Semana Santa a pesar de vivir en Loreto, pero cuando se enteran de que hay en el jurado uno de la junta del Caído, por lo que  solo quieren que pase el Carnaval para que "todo Cádiz huela a incienso". En los cuplés dejan las mismas dudas que en los anteriores pases para aspirar al primer premio. Otra tanda floja dedicada a Isabel Preysler, que se veía "en la calle vendiendo losas", y a su marcha a Marte si allí hay valdepeñas.

 

EN CUARTOS

las coplas. Una actuación con dos partes. Un error de coordinación en el remate del segundo pasodoble condicionó el segundo pase de la chirigota del Selu. Hasta ese momento, todo iba por el camino esperado. Juan sigue enamorando al público con  una idea muy bien explotada en la presentación, los pasodobles  y el popurrí. Los pasodobles estaban levantando al público. En el primero, dirigido a Kichi, protestan por su indumentaria y sus acciones, pero cambian de opinión y si se deja el pelo rubio puede llegar a ser presidente. En el segundo, la misma historia con Teófila Martínez, que se creía que iba a ser alcaldesa de por vida. Pero el remate se perdió y la magia se esfumó.  Más allá de este tema, el principal problema lo tienen en los cuplés. Una tanda muy normalita, dedicada al Cádiz CF y  al programa La báscula, como para aspirar a un primer premio.

 

EN PRELIMINARES

las coplas. ¡Qué te quiero Juan! Reyes de la interpretación, la chirigota del Selu vuelve a acertar con su tipo para desarrollar todo su ingenio. Un tío muy pesao se agarra al hombro de Juan, un muñeco con vida propia.  Entre coplas de Carnaval e historias, el teatro se cae desde el principio. Como siempre, el tipo se resuelve en la tanda de pasodobles. El pesao, en la primera letra, es el político en la campaña electoral, que se engancha a ti y "te habla con una monotonía que no hay quien lo aguante". Genial, con golpes de nudillos en la cabeza de Juan. El segundo, que  no le va a la zaga, trata la suerte que han tenido de cantar junto a "mi admirado Antonio". Juegan con la ambigüedad de manera exquisita.  En los cuplés, Selu se supera con el segundo, en el que  un niño flojo se mete en Podemos y hace una pancarta que dice "podéis".  Popurrí para ponerse nervioso -de la risa- de lo cansinos que son. ¡Juaaaaaaaan! 

  

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios