Comparsa

Los arqueros

Localidad: Cádiz

Letra, música y dirección: José Antonio Cheza Martínez

el tipo. Arqueros, en un bosque gaditano presidido por las Puertas de Tierra.

las coplas. Las palabras se convierten en flechas con las que atravesarnos, aunque las letras no terminan de llegar al alma. El primer lanzamiento de Nene Cheza en forma de pasodoble va directo al corazón. Una rosa de papel y una carta. Ese corazón que dibujaron en un pupitre cuando se enamoraron de niños. Las horas muertas en la casapuerta, el anillo de plata que le compraron a su amor y los "más de 30 abriles" que llevan juntos. Un alegato al romanticismo tradicional frente al moderno de Whatsapp y Facebook. Flores y cartas que seguirán guardando "hasta el día que me muera". Se queda en un piropo correcto. En el segundo, sacan las banderas de los principales partidos políticos -incluso traen una de UPyD- para rebelarse contra la clase política, a la que califican como el "cáncer de España" por la colocación de "amigotes" o el blanqueo del dinero robado. Prefieren ser obreros a "políticos rastreros" que engañan. Simple, pero directo.  No atinan en la diana con los cuplés. Critican primero  los pantalones cortos de las mujeres, pero solo ante su pareja. Luego, cuentan los beneficios del sexo, que alarga la vida, por eso esperan que el onanismo les haga durar "más que una tortuga". Arcos de Cádiz y flechas carnavaleras en el popurrí. Les falla la puntería. 

 

EN PRELIMINARES

las coplas. Flechas que atraviesan el corazón. Como expertos lanzadores que son, no tendremos ningún rincón  ni muralla donde escondernos de su puntería. Flechas de veneno con las que clavar las verdades que salen de sus gargantas. "Que tiemblen los demás" ante los arqueros. Nene Cheza, en una renovación total, trae un grupo en el que toma especial relevancia la segunda, que da una enorme profundidad al grupo en la presentación. En el pasodoble, da un giro importante a su apuesta de los últimos años con músicas guerrilleras. Su conjunto se defiende bien al ser más melódico, con un inicio mecidito y un corte que da paso a un pequeño piano para buscar el final que es muy agradecido. En la primera pieza, Nene mezcla el piropo a la ciudad con la crítica a la gestión de Teófila, que "acribilló a los vecinos", entrampó a la ciudad y la dejó "malherida". Sin embargo, da la vuelta y se congratula porque la ciudad "tiene lo que se merece" con la llegada de Kichi, un alcalde "que no miente".  En el segundo caen en una letra concursera -con encendido de luces incluido, las cosas modernas del Concurso- al dirigirse al jurado por el trato a esta comparsa en años anteriores. Se dirigen a un palco en el que "estuvo gente que no conocieron la honestidad ni la decencia". Por un certamen transparente, les piden que si no están preparados "la puerta está ahí en frente". Efectista, pero baja bastante.  En los cuplés, los rascamientos de culo de Nadal y un amigo suyo conducen a las flechas que atraviesan el corazón. Queda por ver si dan en la diana con su arco. 

 

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