Crónica y resultado del Barcelona - Cádiz CF El Cádiz CF resucita a lo grande (1-1)

  • Heroico empate del equipo amarillo en el Camp Nou con el primer penalti a favor de la temporada en la recta final del partido

Sobrino y Garrido tratan de frenar a Messi. Sobrino y Garrido tratan de frenar a Messi.

Sobrino y Garrido tratan de frenar a Messi. / Toni Albir/Efe

El Cádiz CF resucitó en el escenario más difícil. Con un solo tiro a puerta, el primer penalti a favor de la temporada y una exhibición defensiva, extrajo un valiosísimo empate (1-1) que frenó en seco la racha de cuatro derrotas consecutivas.

El plan salió a la perfección. Se trataba de aguantar, llegar con vida a la recta final y eso hizo el Cádiz CF para marcar desde los once metros en el minuto 88, sin margen para la respuesta. Un punto en un lugar inesperado y un pasito más hacia la salvación.

Los amarillos sacaron los colores a un Barcelona que se confió demasiado al verse con el balón y muy superior. Pero el modesto se levantó en un encuentro en el que supo defender y sufrir, con un bloque compacto que funcionó como en sus mejores tiempos. Y además, sacó el máximo rendimiento a la mínima inversión en ataque.

43 años años después, el Cádiz CF volvió a empatar en el Campo Nou. Hizo historia en uno de los terrenos más complicados.

Álvaro Cervera sorprendió con un 4-1-4-1, con Garrido delante de la defensa y después una de línea de cuatro con Alberto Perea y Rubén Sobrino como interiores y Álvaro Negredo en punta. Una buena primera parte cuajó el equipo amarillo debtro de sus posibilidades ante uno de los grandes.

El guión quedó establecido desde el pitido inicial con un Barcelona como dominador absoluto y un Cádiz metido muy atrás justo delante de su área. La idea era clara: robo de balón y salida con velocidad. El problema era cómo poner en práctica la teoría.

Cada balón recuperado pasaba a propiedad de los locales en cuestión de segundos, sin posibilidad de hacer daño. Salvi irrumpió por la izquierda en el minuto 10 con un centro inofensivo a las manos de Ter Stegen.

El acoso de los azulgranas era constante pero sin demasiada intensidad ante una defensa muy ordenada. El partido se desarrollaba sólo en la parcela cadista y en el 17 llegó la primera ocasión clara, cuando Fali se cruzó para desviar el balón tras el remate de Messi delante de Ledesma.

Los gaditanos apenas cruzaban la línea central y cuando lo conseguían dejaban espacios atrás y propiciaban contras de los locales, como la que Griezmann culminó en el 21 con un zurdazo que acabó en córner.

El esférico pertenecía casi en exclusiva a Leo Messi. Por él pasaban las acometidas de los azulgranas y un latigazo suyo desde la frontal del área (en el 29) se topó con el acierto de su compatriota Ledesma con una gran parada.

La ocasión fue el anticipo del 1-0. La resistencia de los amarillos duraba media hora y saltaba por los aires con un error de Sobrino en un pase interceptado por Pedri, que nada más entrar en el área con el balón era derribado por Iza Carcelén, que llegaba tarde. La falta de entendimiento entre Iza y Salvi dejó vía libre a Pedri, más listo rápido.

Penalti indiscutible que transformaba Messi con un lanzamiento raso y suave al lado contrario de donde se tiró Ledesma.

El Cádiz había aguantado con eficacia pero los fallos se pagan caros y los de Ronald Koeman aprovecharon el primer error para ponerse con ventaja.

La respuesta de los visitantes fue inmediata. En la siguiente acción, casi sin tiempo de digerir el gol, Sobrino tampoco estaba acertado. Recibió el cuero dentro del área, solo delante de la portería. Lo más fácil era rematar el balón dentro pero de manera inexplicable se marchó fuera. Difícil tener una oportunidad más clara.

Los amarillos perdieron la ocasión de igualar la contienda pero se fueron vivos al descanso tras los goles anulados a De Jong (en el 38) y Pedri por fuera de juego (en el 43).

Con un gol por debajo, los visitantes trataban de apurar sus opciones en la reanudación. Y alguna tuvieron. En el 48, un remate de Fali se escapó por poco aunque el árbitro señaló una falta inexistente.

Nada cambió en el desarrollo del juego, con el Barça dueño del balón y los amarillos de nuevo muy retrasados en torno a su área, con escasos recursos para asomarse en campo contrario.

Hasta que por fin Cervera quiso dar un volantazo a falta de media hora. Dispuso el clásico 4-4-2 con la reaparición de José Mari y Álex Fernández en el doble pivote y la entrada de Lozano. Sobrino se ubicó junto al hondureño en punta y Alberto Perea pasó a la banda izquierda poco antes de que Salvi, lesionado, dejara su sitio a Iván Alejo.

El partido entró en su fase decisiva con un marcador apretado, lo que querían los amarillos a falta del necesario paso al frente en ataque. Esa fue su carencia. No terminaron de llegar con peligro al área contraria mientras los azulgranas, acomodados con la posesión, tampoco lograban sentenciar.

Entre Ledesma y la falta de puntería de Messi y Dembelé, el Cádiz llegó a la recta final con un solo gol en contra y el regreso de Jonsson que hizo que Álex pasase a la izquierda.

Pero no hubo opción al empate. El cuadro culé se defendió con la tenencia del esférico y los visitantes, con las líneas adelantada, no llegaron a inquietar a Ter Stegen. Hasta que por fin llegó la jugada clave. Balón colgado al interior del área y Lenglet en lugar de despejar el balón dio una patada a Sobrino. Penalti que transformó Álex Fernández con sangre fría. Balón raso a un lado, portero al otro, gol y 1-1 en el minuto 88.

Casi sin tiempo para nada, el Cádiz tenía el empate en el bolsillo pero quedaba el último arreón del Barcelona que quedó en nada.

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