Cádiz CF

Gonzalo Tirado, promesa del Cádiz CF desde el equilibrio y la coherencia

  • El delantero alevín se destapa con 42 goles, pero sus padres hacen oídos sordos a la llamada de grandes clubes

Gonzalo Tirado Beato tiene sólo 12 años y un mundo por recorrer detrás de un balón o de la profesión que le reserve un futuro que promete. Este jovencísimo jugador del Cádiz CF alevín sigue de moda aunque lleve nada más que dos temporadas en el club amarillo. Desde su etapa formativa en el prebenjamín del Marianistas, este jerezano apuntaba alto y mostraba maneras que ahora sigue exhibiendo. Hay mucha clase y potencial en este delantero, tanto como ideas claras tienen sus padres para no dejarse intoxicar por un entorno que es una de las principales preocupaciones. El futuro dictará si el deporte rey es la puerta exitosa de su vida, aunque toda la apuesta no irá en esa dirección porque sus progenitores otorgan la misma importancia a los estudios y la formación de la persona que hoy es un niño.

Cabe la posibilidad de que sea pronto para evaluar el potencial de la 'marca' llamada Gonzalo Tirado, si bien es un hecho que se trata de un goleador puro, un 'animal' del área a pesar de su edad que encuentra en la portería y sus inmediaciones su hábitat más deseado. Antes que jugador de fútbol, hay que destacar al Gonzalo atleta, a un deportista en todo el sentido de la palabra que finalmente optó por el balón a pesar de los antecedentes familiares en el baloncesto (su padre) y la natación (su madre). El balompié no es lo que más deseaban para su hijo, pero las condiciones de Gonzalo han llevado a que se vaya destapando como un líder prometedor en ese deporte.

Tras empezar en el Marianistas de Jerez, siendo alevín de primer año (temporada 2018/19) el Cádiz CF le convenció para su proyecto dentro de una consolidada estructura como es la capitalina. Gonzalo dio el salto y en ese estreno cadista jugó con compañeros de segundo año, lo que se nota mucho en esa edad. A pesar de la dificultad, este ariete amigo del gol firmó nueve tantos y mostró un descaro increíble en el verde a pesar de partir en inferioridad. Lo de esta temporada ha sido su primera 'explosión' hasta llegar a los 42 goles y despertar un poco más el sueño, por ahora imposible, de grandes clubes. Manolo Tirado, su padre, muestra un equilibrio poco habitual en estos casos. "El fútbol no es prioritario. Lo tenemos claro. Debe ir poco a poco porque esto es una moneda al aire. Que se lo tome en serio, por supuesto, y si lo consigue, pues fenomenal. Lo de dar el salto a otro club no lo veo. Para nosotros la estabilidad es lo primero. No queremos saber de representantes ni nada de eso", advierte su padre.

El temple del progenitor de esta joya de la cantera cadista es admirable. Nunca le convenció el fútbol para su hijo, pero... "No es el deporte que más me gusta. En mi deporte -baloncesto- nunca vi tanta grosería. Y eso que Gonzalo tiene raza, pero para nada es agresivo", explica sobre lo que respira como padre y aficionado en muchos campos.

Al portento físico de este alevín, que forma parte de una 'camada' de promesas muy interesante, hay que unir su talento y que "técnicamente dicen que es una maravilla", confiesa Manolo, quien insiste en medir bien cada situación con el Gonzalo futbolista. "No le damos importancia a lo que hace para que tenga los pies en el suelo. Siempre le digo que los goles de fútbol-7 no valen nada y que sí valdrán en fútbol-11", que es el gran salto que aguarda al delantero para la próxima temporada.

Gonzalo ya tiene en mente lo que supondrá jugar con los infantiles del Cádiz, en campos grandes, todo cada vez más parecido a lo que ve en la televisión mientras da rienda suelta a su sueño. "Se fija como meta marcar quince goles la próxima temporada", todo un reto para el atacante cuando tendrá enfrente jugadores con más edad al ser él un recién llegado a infantiles.

Desde pequeño iba al Carranza, por eso la familia están súper contenta de verle en el Cádiz, "con esa camiseta en una familia como la cadista, que cuida su cantera, sus cachorrillos como dicen cariñosamente". "El ambiente del equipo es maravilloso", relata Manolo Tirado. El entrenador, Chiqui Durán, es uno de los grandes artífices de ese aire que se respira.

Gonzalo dejó huella en el Marianistas y está pisando fuerte en el Cádiz. Todo ello sin olvidar éxitos con selecciones comarcales y provinciales en las que también demostró el talento que tiene en sus pies y en su cabeza, algo que le viene de familia. La selección andaluza lo llamó para un entrenamiento en Almería, pero sus padres echaron el freno no a la trayectoria de su hijo, sino al alocado curso de los acontecimientos. "Poco a poco", como dice su progenitor, que continúa aportando el equilibrio y la coherencia como la mejor enseñanza para un hijo que llegará donde tenga que llegar en el fútbol, pero sin pisotear ni hipotecar otros valores necesarios en la formación de una persona.

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