Cádiz CF

Fracaso enmascarado

  • La primera vuelta del equipo queda marcada por la incapacidad para finalizarla en lo más alto y por la destitución de Calderón Los amarillos sólo fueron líderes durante dos jornadas

El pasado domingo finalizó para el Cádiz CF una primera vuelta que ha dejado una sensación más próxima al fracaso que al éxito. Aunque el equipo ha alcanzado el ecuador de la competición en segunda posición, a tiro del líder y sumando 12 de los últimos 15 puntos en juego, la realidad es que su potencial y la debilidad del grupo IV le obligaban a llegar a la jornada 19ª como líder. También aumenta el calificativo de fracaso el hecho de que tras la jornada 14ª el club decidiera poner el punto y final a la etapa de Antonio Calderón.

Una primera vuelta con luces pero demasiadas sombras. Las luces de la ilusión con una afición de nuevo entusiasmada. Las luces de una plantilla atractiva en líneas generales aunque con carencias reflejadas casi desde pretemporada. Y las luces de un proyecto avalado desde el inicio por Locos del Balón.

En cuanto a las sombras, hay que hablar de un inicio de Liga con sólo una victoria en las seis primeras jornadas -el gran lastre del equipo hasta el momento-, con cuatro empates y una derrota, precisamente en el feudo del campeón de invierno, el UCAM de Murcia.

La etapa de Calderón duró hasta la jornada 14ª cuando, tras perder en La Línea, el Consejo de Administración decidió que no siguiera al frente del equipo, que de forma inmediata puso en manos de Claudio Barragán. Pero hasta la llegada del valenciano, hay que hablar de un Cádiz con demasiadas dudas para enlazar victorias y ofrecer garantías en su juego, un mal que aumentó la desconfianza de los dirigentes hacia Calderón, prácticamente latente a pesar de que en verano se optó por su renovación.

Otra ración de sombras llega en la defensa, con sólo un lateral derecho, Óscar Rubio, que para más inri lleva lesionado desde mediados de octubre. El teórico otro lateral, George, fue un visto y no visto tras jugar en competición oficial nada más que el primer partido de Liga con el Cádiz B. Vuelta a su país para obtener un visado laboral en regla y si te he visto no me acuerdo.

El rendimiento de las nuevas adquisiciones ha sido dispar. Aulestia -el único integrante de la plantilla que ha disputado todos los minutos de la primera vuelta- se gana el aprobado al ser el portero titular del segundo equipo del grupo que menos tantos ha recibido. No obstante, errores como el del campo del Villanovense son impropios de su experiencia. Servando vio cortada su buena sensación inicial con una lesión en la segunda semana de competición. Navarrete no ha tenido continuidad después de una destacada pretemporada y de tener que volver a su país por otro lío con el visado. Óscar Rubio, una de cal y otra de arena antes de caer lesionado. Arregi, más dudas que otra cosa. Juanma Espinosa y Fran Machado son dos casos similares porque han tardado en dar el mejor nivel que se espera de ambos y que condujo hace dos años al Jaén al ascenso a Segunda A. En cuanto a Mantecón, representa claramente el fracaso mayúsculo de los refuerzos. Se espera mucho más por su trayectoria y por la apuesta económica que significó su contratación. Por último, Jona ha estado más fino de cara al gol que en el juego, del que desaparece en exceso.

La mejor racha de la primera vuelta se produjo con Calderón, obteniendo 13 de 15 puntos posibles entre las jornadas séptima y undécima. Y la peor, también con el técnico gaditano; cuatro de 15 entre la segunda y la sexta semana de Liga. Así como los dos de nueve de las jornadas 12ª, 13ª y 14ª que desembocaron en su salida del equipo. Precisamente en esa 14ª se produce la que ha sido hasta el momento la mayor distancia respecto al líder, que en aquella jornada también era el UCAM y se escapó a ocho puntos. Un dato final es que el Cádiz, favorito donde los haya dentro del grupo IV, sólo fue líder en las dos primeras jornadas. El UCAM suma 14 en lo más alto.

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