Fútbol | Segunda División B El Cádiz B vence 2-1 al Mérida y saca pecho

  • Los amarillos perdonan la goleada en el primer tiempo y sufren en el segundo.

Javi Pérez se lanza al césped ante sus compañeros para celebrar el 2-0. Javi Pérez se lanza al césped ante sus compañeros para celebrar el 2-0.

Javi Pérez se lanza al césped ante sus compañeros para celebrar el 2-0. / FITO CARRETO

Quinta jornada consecutiva del Cádiz B sin conocer la derrota, que este sábado se ha impuesto al Mérida gracias a una primera parte que ha marcado la diferencia entre los gaditanos y los pacenses. Mejor el filial hasta el descanso, pues en los 45 minutos iniciales le perdonó la goleada a un rival muy limitado. Se igualaron las fuerzas tras el descanso pero no dio lugar a que peligrara el triunfo cadista.

El Cádiz B apostaba por un once con cambios y más ofensivo con la presencia de Seth Vega, Nieto y Hernán Lino, así como el esperado cambio de Javi Pérez por Sergio González, citado por Cervera. La última variante era puesto por puesto entre Cobo y Franco. Los grandes damnificados fueron Sergio Pérez y Víctor Morillo -este último ni convocado-, titulares hasta la pasada jornada.

El primer periodo ha sido un monólogo del equipo local. Ha dominado de cabo a rabo y con criterio. Y cuando se habla de dominar, quiere decir que ha mandado con el balón en su poder y en la posición sobre el césped. Tremenda la superioridad del filial sobre un Mérida escaso de muchos argumentos y con la autoestima bastante reducida.

De esta manera y con el cuadro amarillo gustándose, hay que registrar hasta siete acercamientos muy claros antes de la llegada del 1-0. Javi Pérez, José Alonso, Hernán Lino, Seth Vega y Saturday la han tenido espectaculares para abrir la cuenta, aunque al final lo hizo Iván Robles, quien enganchó un rechace al borde del área que colocó en la escuadra izquierda de Javi Sánchez, quien hasta ese instante lo había parado todo.

El primer gol fue un golpe letal para los emeritenses, entregados a su suerte a pesar de pelear y correr como profesionales. No había dado tiempo de recomponerse mentalmente cuando Javi Pérez, por bajo y con la ayuda de un zaguero, firmó el segundo. Un 2-0 que era completamente justo y merecido para un Cádiz B a años luz de su adversario. El descanso era una necesidad para los visitantes, ansiosos por dejar de sufrir cuando Seth, en un mano a mano, tuvo el tercero de no ser por el pie salvador del cancerbero del Mérida.

El primer tiempo acabó con el filial muy por encima de un Mérida decepcionante y atenazado por el pésimo momento clasificatorio en el grupo IV de Segunda B.

Tras el paso por vestuarios, Diego Merino, técnico del Mérida, realizó dos cambios para potenciar el ataque pero los síntomas de debilidad de los suyos no desaparecían. Quizás sus chicos dieron un paso al frente para tratar de jugar más cerca de Cristian Arco. Al menos en el 54’ lanzó su primer chut a portería a cargo de Mario Gómez pero sin consecuencias.

Como si se tratara de una barrera sicológica, el Mérida empezó a reaccionar y encontró en la banda que defendía Carlos Cobo una vía de escape. Desde esa zona sacó un buen centro Melchor que el veterano Santi Villa cabeceó alto. Eran mejores las sensaciones de los extremeños.

No le gustaba al preparador local lo que pasaba y retiró a Seth Vega -con una amarilla- para dar entrada a Mamady, quien se pegó a la banda derecha para dejar a Nieto de '9'. Pero el Cádiz B se atascaba en la recuperación del esférico, cuya posesión pasó del amarillo al blanco, y en crear peligro como en el primer tiempo.

El reloj se fue al minuto 70 y el Mérida, ahora sí, estaba más cómodo en el césped y tocaba con cierta lógica para aspirar a poner en peligro a Cristian Arco. Salían a relucir los recursos de los visitantes y las carencias locales en la misma medida que crecían unos y se apagaban otros. En uno de esos arreones Mario Gómez soltó un testarazo que detuvo el portero cadista, lejos de ser el espectador del primer periodo.

Desde el banquillo del Cádiz B se buscaba velocidad y verticalidad con Javi Navarro, que reaparecía después de varias semanas ko, todo ello para sentenciar con un tercer tanto que se resistía. Más cercaba estaba el 2-1, pues así lo tuvo Melchor en un buen ataque en bloque cuyo lanzamiento a cargo de éste se escapó por encima del travesaño.

Hasta la aparición de errores por parte del trío arbitral hizo que el segundo tiempo se enfrascara en un juego soso, lejos de la verticalidad y el don de mando amarillo del inicio.

Sucedió lo que se veía venir, que marcó el Mérida por medio de Gaspar en un buen tiro desde el interior del área. A falta de siete minutos era una prueba de madurez para un Cádiz B que seguía perdiendo gas pero que aguantó con entereza y sufrimiento.

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