Jesús García Suero. Presidente de la Federación Provincial de Peñas

El último romántico de las peñas

  • Preside el colectivo federado desde 1995, relevando a su padre

  • Vivió en primera persona los años dorados de estas entidades, claves en el Carnaval

Jesús García durante la entrevista celebrada en la hemeroteca de 'Diario de Cádiz'. Jesús García durante la entrevista celebrada en la hemeroteca de 'Diario de Cádiz'.

Jesús García durante la entrevista celebrada en la hemeroteca de 'Diario de Cádiz'. / jesús marín

El Carnaval y las peñas convirtieron a Jesús García en un referente del asociacionismo en estos ámbitos. Si vamos por orden, la fiesta por excelencia de la ciudad le hizo tilín mucho antes de liderar el movimiento peñístico. Aunque, eso sí, en casa tuvo como referente a su padre, Jesús García también, que fue cofundador de la peña La Estrella y de la Federación Provincial de Peñas en 1979. Ambos han sido los dos únicos presidentes de este último colectivo desde entonces. Pero volvamos a lo puramente carnavalesco. Jesús, el hijo, era alumno de La Salle Mirandilla cuando en 1970 el colegio llevó al Concurso del Falla una agrupación, 'Fantasía Juvenil', con nuestro entrevistado tocando la caja, Eduardo Bablé a la guitarra y Leonardo Calle en la dirección. Diez años más tarde volvió, pero a la modalidad de coros con 'Los erizos caleteros', al que siguió 'Los grillos reales' en 1981. "Yo no tenía intención de seguir, pero Leo Calle me llamó para el coro mixto y salí en el segundo año, el 82, con 'Piconeras y franceses'. Me convenció, yo a la vez convencí a mi mujer para que saliésemos juntos y ahí empezó mi relación con el coro de Adela del Moral", relata. En este grupo estuvo hasta 1994, siempre tocando el laúd. Con 'The music family' llegó su despedida del Carnaval como participante activo. Pero siguió ligado a esta familia participando en la creación de la peña La Tertulia de Doña Frasquita.

A finales de los 70 comenzó el auge de las peñas. "La Federación empezó con siete u ocho y acabó teniendo 150", dice. En poco tiempo cobraron mucho protagonismo, especialmente en el Carnaval. Como muestra, un botón: el taquillaje del gallinero del Falla para el Concurso se entregaba a la Federación, que se encargaba de vender las entradas. ¿Llegaron a tener las peñas tanto poder como para influir en el resultado del Concurso de Agrupaciones? Jesús lo niega. "Jamás tuvieron nada que ver, es una leyenda urbana. Todo lo que hacían era por el bien del Carnaval", asegura. En la retina de los aficionados, la pancarta que ocupaba el frontal del gallinero por la que la Federación saludaba a las agrupaciones.

Los 80 fueron los años dorados de las peñas. "Había mucha gente alrededor, mucho movimiento. Familias enteras involucradas. Se hicieron muchas cosas y muy buenas. La Federación llegó a traer en verano al Teatro Pemán a los mejores artistas del momento: Rocío Jurado, Isabel Pantoja, Bertín Osborne... y fue la entidad que organizó la primera noche carnavalesva en el teatro de verano". Eran tiempos de gran apoyo del sector privado. Y del Ayuntamiento, "que también se volcaba con las peñas".

Eran entidades con tanto movimiento que fueron acusadas de hacer competencia desleal a la hostelería. "Así fue, pero nos pusimos al día y lo legalizamos todo. Yo no creo que fuese competencia desleal. No queríamos ganar dinero, sino mantener un servicio a los socios". De la misma manera siempre se dijo que las peñas estaban muy ligadas al PSOE, que gobernaba entonces con Carlos Díaz como alcalde. Jesús aclara que también hubo "muy buena sintonía con el Ayuntamiento de Teófila Martínez, porque las peñas trabajamos por y para la ciudad sin saber de ideologías ni partidos". No ha ocurrido lo mismo desde que llegaran a San Juan de Dios Poemos y Ganar Cádiz. "Ahora no tenemos feeling. Desde el primer momento incumplieron la tan prometida participación de las entidades. Cada vez nos quitan más protagonismo en la organización del Carnaval en la calle. Es una pena y creo que un error que no tengan en cuenta nuestra experiencia. Ellos sabrán", destaca.

A mediados de los 90 comenzó el declive de las peñas. "Decayeron por el nuevo modo de vida. Había ya otras diversiones para los jóvenes, que no quisieron tomar el relevo. Y es verdad que las peñas eran lugares de hombres en los que las mujeres iban solo el fin de semana o los días de celebraciones. La vida ha cambiado y la mujer, como es lógico, no estaba dispuesta a tener ese lugar secundario", explica. Quedan "los últimos románticos" y detrás "no viene empujando nadie". La juventud "prefiere las redes sociales para relacionarse a estar en un local compartiendo charla", lamenta.

El papel de las peñas hoy, según Jesús Garía, sigue siendo el de lugar de reunión, pero la mayoría ha dejado de hacer actividades. Por no hablar del descenso de peñas federadas, que apenas superan la treintena. El futuro es "difícil" y puede pasar "por modificar su razón de ser". Ahí sigue Jesús, al que no le faltan ganas de apartarse. "Desde 1995 lo he querido dejar mil veces, pero nunca ha cuajado el relevo. Me encantaría ver clara la sucesión, no me importaría y me dedicaría a ayudar y aportar mi experiencia. Pero me daría mucha pena que se perdiera la Federación que creara mi padre con otros gaditanos", reconoce. De momento, "seguimos peleando". Suerte, pues.

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