Cádiz

Las trabajadoras de las oficinas de Turismo del Ayuntamiento quieren regularizar su situación

  • En 2012 expiró el pliego por el que se subcontrató el servicio a la empresa Manpower que, además, no cobra desde abril

Turistas en la oficina de Turismo del Ayuntamiento de Canalejas. Turistas en la oficina de Turismo del Ayuntamiento de Canalejas.

Turistas en la oficina de Turismo del Ayuntamiento de Canalejas. / Lourdes de Vicente

Las siete trabajadoras que prestan servicio de información en las oficinas de Turismo del Ayuntamiento de Cádiz están viviendo una situación “extrema”. Quieren regularizar su situación laboral, tanto a nivel contractual como de precariedad laboral, pues en 2012 expiró el último pliego por el que subcontrataron sus servicios a la empresa Manpower “que actualmente no sólo no tiene ninguna relación contractual con el Consistorio, sino que lleva sin cobrar el servicio por parte del Ayuntamiento desde abril, pues este año se ha saldado sólo un tercio de la deuda con esta empresa, que no con nosotras, pues la empresa nos sigue pagando las nóminas”, esgrimen desde la plantilla de trabajadoras.

Fue en 2006, con el anterior equipo de gobierno, cuando se subcontrató sus servicios a través de esta otra empresa que se prolongó hasta 2012, fecha en la que no se prorrogó. Desde entonces su situación “pende de un hilo con una deuda que asciende casi a los 100.000 euros, por lo que entendemos como un abandono por parte de la corporación municipal, que parece que está incitando a que la empresa abandone y se libere de esta situación”, temen.

Pero lo más grave es la denuncia que las trabajadoras han formulado “por cesión ilegal de trabajadores” y la denuncia de Inspección de Trabajo, “que levantó un acta de infracción grave confirmando esta situación”, explica Miguel Segado, abogado de las afectadas. “El contrato con Mampower no tiene validez porque se trata de personal del Ayuntamiento que trabaja con material y honorarios fijados por el Ayuntamiento, con lo que sólo se limitan a poner mano de obra y cobrar las facturas que, por otra parte, no están cobrando”.

El letrado añade que esta situación es inexplicable pues el 25 de noviembre de 2016 se aprobó en el Pleno del Ayuntamiento la municipalización de este servicio, “que es la solución por la que se debería optar, en lugar de perseverar esta chapuza de pliego del anterior gobierno”. Un acuerdo plenario “que se debe cumplir, no queda otra, pues una administración pública no puede tener a la gente en precario y en situación ilegal”.

Sin embargo, es tal la desesperación de la plantilla que se aferran al compromiso lanzado por el equipo de gobierno de aprobar el nuevo pliego del servicio en el que se incluye un apartado de subrogación de la plantilla. La última vez que se pronunciaron, añaden, fue el 2 de octubre “cuando el alcalde dijo que el pliego saldría en los próximos días, pero aún estamos esperando”.

Las trabajadoras también se quejan de su situación precaria, con sueldos “muy por debajo de lo estipulado por convenio para sus titulaciones”, lo que se agrava con el hecho de la contratación directa y bajo el convenio de personal “de trabajadoras para las oficinas de la playa Victoria y de la Caleta en verano, que cobran mucho más teniendo mucha menos experiencia, por lo que están siendo discrecionales”.

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