Cádiz

El sistema de acogida de migrantes, al límite

  • Los centros de menores más que duplican su capacidad: en La Línea hay 114 jóvenes para 24 plazasl El pabellón de Tarifa alberga ya a 500 personas

Desde el pasado viernes hasta ayer habían llegado a las costas gaditanas 1.341 personas rescatadas de 82 pateras, un número que esta mañana seguro habrá crecido. En un goteo incesante de avisos de madrugada, mañana, tarde e incluso noche estos migrantes socorridos en aguas del Estrecho han sido atendidos por unos dispositivos de acogida que no están preparados para ese número de personas, que suponen un 10% de las 13.700 llegadas a las costas españolas en lo que va de año. Ayer, con 500 albergados en un polideportivo en Tarifa, los calabozos policiales llenos y el centro de menores de La Línea al borde del colapso (de espacio y de su plantilla), ese sistema de acogida se ponía de nuevo a prueba sin refuerzos. Hasta el Defensor del Pueblo Andaluz, Jesús Maeztu, advertía de que "se han superado las luces rojas".

La situación es especialmente grave en los centros de acogida para menores extranjeros, advierten desde estos equipamientos. En los últimos días ha habido un alto porcentaje de jóvenes en las pateras y han desembarcado en una provincia en la que los cinco centros de acogida están desbordados desde hace meses, más que duplicando su capacidad. En el caso de La Línea -el espacio de acogida inmediata- se ha batido el récord de ocupación en sus dos décadas de existencia: 117 menores para 24 plazas. Ayer permanecían en él 114, pero se esperaba la llegada de otros 25. En El Cobre de Algeciras, en el que se ha detectado un brote de sarna, se ha rozado el medio centenar de personas en un edificio con 16 plazas, pero que además está en mal estado, con problemas en las cubiertas y cableado visible. En este último caso, el Defensor mantiene abierto un expediente de oficio.

A esos centros llegan menores y no menores, denuncian fuentes de los trabajadores. "Cuando aumentan las llegadas mandan a los centros a supuestos menores que a todas luces no lo son", aseguran. El elevado número de jóvenes de los centros hacen imposible no ya ejercer una labor de orientación y apoyo, sino que dificultan incluso la asistencia básica, apuntan los trabajadores. Los colchones por el suelo son ya una imagen cotidiana, faltan duchas y la comida se reparte en turnos. El control se complica, "estamos todo el día pasando lista y formulando denuncias por los que se van". El trabajo administrativo se acumula en un día a día "de auténtica locura, con chicos que van y vienen" e incluso que vuelven: "Ya hemos detectado varias casos en los que les han comprado en Madrid un billete de vuelta a Andalucía".

También la Policía Nacional se ha visto afectada por el elevado número de menas (menores extranjeros no acompañados) que han llegado en los últimos días. En unos calabozos llenos se ingresa también a las personas que declaran ser menores pero sobre las que hay dudas, que serán despejadas posteriormente con pruebas oseométricas en el hospital. A esas personas hay que trasladarlas al centro sanitario para las pruebas y después recoger los resultados. Hace poco se ha activado un protocolo específico para agilizar los trámites, pero aún así son muchos casos diarios, "cada vez más, porque traen el discurso aprendido", explican desde el Sindicato Unificado de Policía (SUP). El lunes se llevó al hospital a una docena de supuestos mena, destacan desde el sindicato. Y a las labores de seguridad y control de los migrantes se suma el trabajo administrativo de Extranjería. Con todos los funcionarios del departamento trabajando se pueden tramitar 150 expedientes al día, apuntan. Y en cinco días, incluido el fin de semana, han llegado más de 1.300 personas.

Las comisarías están desbordadas, reitera el sindicato. Ese es el motivo por el que permanece abierto desde el sábado en Tarifa el polideportivo La Marina, que albergaba ya en la tarde de ayer a 500 migrantes. Permanecían allí custodiados por la Guardia Civil a la espera de poder ser trasladados a alguna comisaría de la provincia. El polideportivo ya fue abierto el fin de semana anterior, cuando llegaron a la provincia más de 1.000 migrantes; el martes pasado fue cerrado y se procedió a una limpieza en profundidad. El sábado tuvo que ser abierto de nuevo, pero en esta ocasión el elevado número de llegadas sumadas a las de la pasada semana ha bloqueado allí a los extranjeros. Y siguen llegando: ayer fueron rescatadas 273 personas de 15 pateras en aguas del Estrecho. Veinte eran menores.

El alcalde de Tarifa, Francisco Ruiz, explicaba ayer que está en contacto con la Delegación del Gobierno para buscar una alternativa a la acogida masiva en el municipio. "Me consta que están trabajando en ello", asegura. El Ayuntamiento también se enfrenta a un reto logístico: la atención a las personas que se encuentran en el pabellón, para la que se han organizado grupos de voluntarios, pero también su limpieza, con la contratación de una empresa externa. Un gasto extra que ha podido asumir gracias a su fondo de contingencia, pero que espera poder incluir en un convenio con la Diputación Provincial para asumir los costes derivados de esta situación.

Los migrantes pueden permanecer bajo custodia policial un máximo de 72 horas, tiempo en el que se tramita la orden de expulsión y tienen que pasar ante el juez para que dictamine su ingreso en un centro de internamiento de extranjeros o su puesta en libertad, normalmente derivándolos a los recursos de ONG. Pero en el CIE de Algeciras hay solo 30 plazas y el de Tarifa ha permanecido cerrado las últimas semanas por una avería en el sistema de abastecimiento de agua. Las plazas de las organizaciones están cubiertas desde hace semanas. La única opción que queda es la puesta en libertad y la búsqueda de alternativas por parte de las ONG para atender a estas personas y facilitar que continúen el viaje hacia sus puntos de destino.

Cruz Roja habilitó el pasado fin de semana recursos extraordinarios de acogida para hacer frente a la fuerte llegada de pateras. Así, abrió un pabellón deportivo en Jerez y tramitó con Inturjoven la cesión de plazas en los albergues juveniles de Jerez y Algeciras. Ayer solo quedaban migrantes en el albergue jerezano, unas 30 personas. No obstante, la organización está preparada para reabrir los recursos extra en caso necesario.

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