Salvador de la Encina | Presidente de Puertos del Estado

“Estoy convencido que la nueva terminal será un éxito”

  • Se conoce del hilo al pabilo los problemas y los asuntos pendientes del puerto gaditano gobernado ahora por Teófila Martínez, con la que dice llevarse a las mil maravillas

La relación entre Salvador de la Encina y Teófila Martínez es muy cercana tal y como se demostró en su última visita a Cádiz. A la izquierda,  el subdelegado del Gobierno, José Pacheco.

La relación entre Salvador de la Encina y Teófila Martínez es muy cercana tal y como se demostró en su última visita a Cádiz. A la izquierda, el subdelegado del Gobierno, José Pacheco. / Joaquín Hernández Kiki (Cádiz)

Salvador de la Encina (Ceuta, 1958) anunció pocos días antes de su nombramiento como nuevo presidente de Puertos del Estado su intención de retirarse de la política tras una dilatada carrera parlamentaria e institucional. Pero el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, ya tenía planes para Salvador. Como ponente de la Ley de Puertos, portavoz de Fomento y uno de los políticos más apasionados y expertos en logística portuaria pensó en él para ponerlo al frente del organismo público Puertos del Estado. Salvador lleva más de un mes haciendo ronda de conversaciones con los presidentes de sus puertos de referencia.

—¿Cuántos kilómetros puede haber recorrido en estos siete meses de mandato? (sustituyó a María Ornella Chacón que dimitió por motivos personales).

—¿Contando los que volé para ir a Miami a la feria de cruceros? Creo que miles.

—¿Esperaba que esto de ser presidente de Puertos del Estado iba a ser así o es que le ha pillado un momento especialmente calentito?

—No, no. Siempre he estado muy unido a esta casa, y, de hecho, cuando llegué, más de uno, por no decir muchos, me dijeron: hombre por fin alguien de la casa. A pesar de ello, no conocía lo divertido que iba a ser y lo poco que me iba a aburrir.

"Queremos fomentar la colaboración entre todos los puertos y no sólo la competencia entre ellos”

—¿Le habría gustado ver en Cádiz a un presidente socialista antes que a Teófila Martínez?

—En el fondo mi relación es igual, la misma. No hago distinciones ni pongo etiquetas. Llevamos 20 años juntos, Teófila como diputada por Cádiz y yo como diputado del PSOE. Hombre, ya más allá de eso, en el ámbito personal, José Luis Blanco es muy amigo mío. Confieso que en lo personal me habría gustado tenerlo ahí enfrente, pero eso es en lo personal. Mi relación con Teófila es igual que la que podría haber tenido con José Luis: muy extensa, muy intensa, muy codo con codo, muy cercana, y sé que ella piensa lo mismo.

—¿Con qué Teófila se ha encontrado aquí? ¿Con una ex alcaldesa o con una recién llegada presidenta de la APBC?

—Yo la he visto muy integrada en muy poco tiempo. Le ayuda mucho el haber sido alcaldesa, sobre todo en lo referido al tema de la relación puerto-ciudad. Veo que el rodaje que trae le ha ayudado mucho a asimilar pronto el traje de presidenta y, así, trabajar con fuerza y de una manera muy activa.

—¿En las conversaciones que mantienen se habla más de ladrillos que de clínker y teus?

—No, ella habla de realidades concretas y en nuestra primera reunión se trató primero la tramitación de la DEUP (Delimitación de Espacios y usos portuarios): OK. Sacada adelante. Acceso ferroviario a La Cabezuela, algo pendiente desde cuando llegamos a la política, que llegamos casi juntos: Ok. Sacada adelante. El tema de la construcción del hotel de Puerto América como consecuencia de la modificación de la DEUP quedó pendiente de la aprobación por parte del Consejo de Ministros... Son una serie de temas que en seis meses hemos hecho posibles. Ella con su trabajo y con su equipo, y nosotros con la coordinación y el impulso que necesita desde Puertos del Estado. Si actuara de manera sectaria estaríamos perjudicando y maltratando a quienes no debemos: a los empresarios y a los ciudadanos, y esos sería de política de muy bajo nivel.

—¿Hay aún algo que temer en el tema del hotel de Puerto América?

—Si no hubiera habido convocatoria de elecciones, seguro que ya estaría aprobado. Había un precedente jurídico en el que hubo problemas y entonces, por prudencia, hemos optado por esperar. Realmente la construcción de un hotel en un puerto tampoco debería llamar tanto la atención. Los puertos tienen que generar recursos, actividad económica. Se desafectarán 300.000 metros cuadrados en la zona de la punta de San Felipe. Son muchos metros cuadrados no sólo para actividad hotelera sino también comercial, de restauración y, sobre todo, para servicios asociados con la actividad náutica de Puerto América.

"Los ciudadanos se olvidan de que la actividad económica que generan un puerto es enorme”

—¿Nada que temer entonces?

—Me consta, porque ya lo he hablado en la casa, que cuando llegue al Consejo de Ministros se preguntarán “¿Y un hotel en el puerto de Cádiz? Por si acaso yo ya he remitido el levantamiento de la prohibición de la innecesariedad de la construcción de un hotel en el puerto de Cádiz. Algunos preguntará, ¿y esto qué es? Entonces, se le explicará que esto no es sólo hacer un hotel porque podría sonar a pelotazo cuando no es así. Allí se va a hacer un desarrollo futuro del puerto de Cádiz con el Ayuntamiento en esa interacción puerto-ciudad de una zona enorme de servicios y ocio, y allí irá un hotel, un aparcamiento y toda una profunda remodelación. Espero que en diez años será una zona de desarrollo no sólo para el puerto sino para la ciudad. Significará la creación de muchos puestos de trabajo y un elemento de ilusión que hemos trabajado en coordinación con ellos.

—¿En todo esto quién sale ganando, el puerto o la ciudad?

—Mi objetivo como presidente es que salga ganando la ciudad. Los puertos deben estar más integrados en las ciudades y hay que rebajar tanto las barreras físicas como las administrativas. Me preocupa sobre todo el ciudadano, que debe ver en el puerto un aliado. Y Teófila está en esta misma línea. Hay que desarrollar infraestructuras de la mano de los ayuntamientos , o sea de los ciudadanos.

—¿Y el Ayuntamiento de Kichi es un Ayuntamiento fácil como para ir de la mano en este tipo de grandes proyectos?

—Sí, creo que sí. Tendré la ocasión de verlo pronto y hablaré con él de todos estos temas. Teófila siempre me dice que queremos que el Ayuntamiento sea siempre un aliado, porque lo primero debe ser siempre la ciudad, esté Kichi o esté Pepe. La ciudad va a ser la gran beneficiada y por lo tanto su Ayuntamiento. No tendría sentido no estar codo con codo con Kichi, de todas maneras me consta que en ese sentido Teófila está trabajando mucho.

—Pero ésta sería una historia mucho más idílica si saliera adelante la nueva terminal de contenedores...

—Más allá de lo que ocurra con Europa, estoy convencido de que la nueva terminal de contenedores será un proyecto de éxito. Ya tenemos esas 19 ofertas para la pavimentación del nuevo muelle. Sin esa pavimentación es como el que termina la casa y no tiene ni luz ni agua y la quiere vender. ¿Puede venderla? Sí, puede, pero mala venta va a poder hacer en esas condiciones. Ahora la pavimentación, y pronto llegará el acceso ferroviario de La Cabezuela. Ya sólo nos queda una reunión con Adif para darle forma al cronograma. Pronto llegará la licitación y el comienzo de las obras. Lo principal es el dinero, y Cádiz lo tiene. Los 26,5 millones de euros están aquí.

"Debemos apostar por que los ciudadanos vean al puerto como un aliado y un generador de riquezas y bienestar”

—¿Se atreve a poner fechas a este proyecto histórico después de más de 20 años de espera?

—Usted y yo llevamos tiempo en esto y cuando yo estaba de portavoz de Fomento cometí un error y lo pagué bien caro y fue poner fecha de finalización de una obra que ni siquiera había empezado. Mire lo que pasó con nuestro querido puente. Le pilló la crisis y se demoró el proyecto. Y así 27 ejemplos más. Me gusta la tesis de Cholo Simeone: pasito a pasito. Agradecer desde Diario de Cádiz a Isabel Pardo (presidenta de Adif), que ha sido la que ha negociado con la UTE el acuerdo, y lo ha hecho por escrito para no pillarnos las manos.

—La comunidad portuaria sueña con que Teófila tenga un as escondido en la manga para que salga adelante con éxito la nueva terminal.

—Necesitamos una empresa que pueda conseguir los objetivos marcados en el proyecto y se está en ello. Son cifras razonables. No estamos hablando de los cinco millones de teus de Valencia.

—¿Entonces a Concasa le hará falta sí o sí un compañero de viaje para que todo esto sea realmente rentable?

—Puede, pero eso habrá que valorarse allí. En eso ni quiero ni puedo meterme. Ya tenemos al equipo con las botas puestas. Estoy convencido de que esto no tiene ya marcha atrás.

—¿De todas formas es difícil vende una terminal como la de Cádiz al lado de un gigante como Algeciras?

—No deben ser puertos que compitan entre sí sino que debemos ser siempre complementarios. Queremos fomentar la colaboración y no sólo la competencia. Ésta es la idea.

—Para apuntar a esa complementariedad habría que buscar la especialización de los puertos.

—Eso lo estamos intentado desde aquí. Tenemos que buscar dentro de la Ley el fomento de esa colaboración, y, ¿por qué no desarrollar una pequeña terminal de contenedores en relación con la de Algeciras? Tenemos enfrente a Tánger Med y no olvide que son 120.000 barcos los que pasan al año por el Estrecho. A lo mejor hace falta que los puertos pequeños complementen a los grandes. Y queremos ir con esta apuesta.

—Concasa pide más bonificaciones. ¿Es posible aumentar las bonificaciones en puertos no tan ricos como Algeciras o Huelva?

—Ahora toca intentar conseguir esas bonificaciones para puertos como el de Cádiz. Esa es mi intención. Ahora mismo no podemos hacerlo porque no hay ley de presupuestos y habrá que ver qué beneficios tendrá realmente Cádiz con esa reducción de tasas. No hay que olvidar que la Ley nos obliga a una autosuficiencia, pero también es cierto que la Ley, igual que la justicia, se puede adaptar a la necesidades que vayamos observando en cada puerto.

—¿Entonces anda en la lucha para que puertos como Cádiz pueda ofrecer más bonificaciones?

—Sí, sí, sí. Esté yo o no en este puesto. Porque creo que esa debe ser una política exenta de color. Es la única manera de poder seguir manteniendo un sistema. Y que conste que entiendo que a los puertos grandes les cuesta escuchar esto pero en un sistema tan complejo como el nuestro el puerto más pequeñito juega tanta importancia como el más grande.

—¿Puede que la ciudadanía se haya olvidado de los beneficios o la importancia que tiene un puerto para sus ciudades?

—Creo que sí. Muchas veces por cuestiones medioambientales, por los residuos, por los ruidos... Los ciudadanos se olvidan de que la actividad económica que genera el puerto es enorme. No es posible un puerto que no haga ruido, que no provoque molestias...

—¿No es buen momento para estudiar la unificación de puertos como el de Cádiz y Algeciras?

—Los intentos han resultado todos negativos, dentro y fuera de España. Aquí se intentó en 1995 con Gijón y Avilés y fracasó y terminaron que ni se hablaban. Y las que se están haciendo en Italia están dando marcha atrás. Debemos hacer una importante apuesta no sólo por la integración sino por que los ciudadanos perciban a los puertos como un aliado y un generador de riquezas y bienestar.

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