El desarrollo de cádiz El cuidado del patrimonio urbano

La muralla vencida

  • El deterioro del torreón de la Puerta de Tierra y de parte del lienzo del recinto es cada vez más evidente a la espera de que el Ayuntamiento ejecute obras de consolidación · Visitar el paseo seguirá costando dinero

Esta vez la culpa no es del vandalismo urbano. El torreón de la Puerta de Tierra, Monumento Nacional, se cae a trozos sin que por el momento nadie, en este caso el Ayuntamiento de Cádiz, se dé por enterado y ejecute de manera urgente obras de afianzamiento en este importante conjunto arquitectónico.

La degradación es cada vez más evidente, especialmente en los últimos tiempos. Diario de Cádiz publicó en los pasados meses de enero y mayo sendos reportajes sobre el estado de los lienzos de la muralla de la ciudad. Desde entonces, los muros se han ido deteriorando aún más hasta tal punto que, a pesar de la altura del torreón, ya es fácilmente visible desde la vía pública los daños en el mismo.

El enfoscado de buena parte de las cuatro caras de la torre se ha perdido hasta el extremo de que son claramente visibles los ladrillos de la construcción, con especialmente incidencia en las escaraguitas. Una de ellas ofrece ya incluso una grieta alarmante, que hace temer también por su propia estabilidad.

Pero no es únicamente el torreón el que está sufriendo la falta de mantenimiento. Los daños son también muy evidentes en el resto del recinto amurallado del frente de la Puerta de Tierra, tanto en la cara que da a extramuros como en las paredes colindante con el casco antiguo.

Los grandes arcos de entrada y salida al casco antiguo de la capital, abiertos en la década de los cuarenta del pasado siglo, ofrecen grandes manchas de humedad. En los pasos peatonales de los mismos el vandalismo urbano sí se ceba con el Monumento, siendo habituales las pintadas que en este caso sí se limpian de forma puntual por parte del Ayuntamiento de Cádiz.

Los dos leones que enmarcan la antigua entrada a la ciudad histórico siguen sin recuperar su espadas mientras que en algunos tramos del lienzo de la muralla crecen los arbustos sin control alguno.

El Ayuntamiento, con apoyo financiero del antiguo INEM y de la Diputación, realizó una inversión cercana a los 6 millones de euros destinada a la limpieza y arreglo de todo el frente de la Puerta de Tierra. Ha sido la mayor operación de mantenimiento realizada desde los orígenes de esta fortificación. De ello hace una década sin que en este tiempo se hayan realizado trabajos para cuidar lo ya invertido.

A pesar de todo este panorama y de que cuanto más tarde en poner en marcha un proyecto de arreglos en las piedras más alto será el coste de la operación, el Ayuntamiento no cuenta hasta el momento con un plan de actuación inmediata en este recinto.

Fuentes del equipo de Gobierno afirmaron a este periódico que los desperfectos localizados "se van a arreglar" y que la muralla lucirá en su máximo esplendor de cara a los actos del Bicentenario de la Constitución en 1812. Sin embargo, no pudieron especificar ni cuando comenzarán los trabajos ni el coste que los mismos van a tener. Tanto en enero pasado como en mayo se dio la misma respuesta ante la evidencia del mal estado del Monumento.

Frente a las dudas sobre la inminencia de los trabajos necesarios en esta parte de la fortificaciones, el Ayuntamiento sí está trabajando en la recuperación de las bóvedas de Santa Elena y San Roque.

En las primeras ya se está trabajando, con una inversión cercana a 1,8 millones de euros (financiados con dinero del Estado), en la habilitación de esta parte del conjunto defensivo en el futuro Museo del Títere de Cádiz; en San Roque, por su parte, ya se ha abierto un coqueto Museo Litográfico mientras la Oficina Técnica trabaja en el proyecto de reforma del resto de las bóvedas para su conversión en el Museo de la Prensa, en colaboración con la Asociación de la Prensa de Cádiz, Esta actuación, sin embargo, aún está en estado embrionario por lo que difícilmente estará terminada de cara al Doce.

Si la puesta en valor de las bóvedas ya se ha iniciado más complicado y más costoso son los proyectos de recuperación de los dos baluartes.

En el de San Roque también se está trabajando, igualmente con fondos estatales. Aquí se proyectó el enésimo centro cultural de la ciudad que, en una primera fase, compatibilizará espacio con algunos de los talleres que aún funcionan. Hace ya meses, el Ayuntamiento realizó trabajos de consolidación exterior, aunque la cara del edificio que da al mar se encuentra en muy mal estado.

En cuanto al de Santa Elena, su futuro es más incierto. La gran nave inferior, ocupada antaño por los talleres Velasco, tiene un gran potencial ciudadano, al igual que las plantas superiores, hoy ocupadas por las oficinas de Procasa y de varias entidades privadas.

Junto a todo ello, el nulo aprovechamiento turístico del frente de la Puerta de Tierra queda patente ante la imposibilidad de visitar el paseo superior del mismo. Lo que en cualquier ciudad se hubiera convertido en uno de los equipamientos más visitados por los turistas en Cádiz es un paraje más abandonado y que, encima, en las pocas ocasiones en las que ha estado abierto ha costado dinero su acceso. En todo caso, el estado de mantenimiento de este viario es bastante aceptable.

Curiosamente, el nuevo Plan de Ordenación Urbana prevé dar continuidad a este paseo conectándolo a través de un nuevo arco con el baluarte de San Roque.

Desde el paseo se percibe también el potencial ciudadano que tiene el foso del Pelíkano, al pie de la muralla. Bien cuidado por el Ayuntamiento está falto de mobiliario urbano, más iluminación, bancos, papeleras, zona de juegos infantiles y un quiosco a la vez que podría ser sede de actividades culturales y de ocio en su extenso jardín.

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