universidad | solemne apertura del curso académico

El rector pide un nuevo modelo de financiación que acabe con la asfixia económica de la UCA

  • Eduardo González Mazo alerta de la necesidad de liquidar la deuda de 45 millones de euros que frena la puesta en marcha de proyectos

El Salón de Actos de la Escuela Superior de Ingeniería acogió ayer la Solemne Sesión de Apertura del Curso Universitario 2106/2017, un acto en el que se presentaron los datos más siginificativos de la memoria de Responsabilidad Social de la UCA en el curso 2015/2016 y se entregaron los 51 Premios Extraordinarios de doctorado, máster, grado y doble título.

El rector de la Universidad de Cádiz, Eduardo González Mazo, presidió la cita junto al consejero de Economía y Conocimiento de la Junta de Andalucía, Antonio Ramírez de Arellano, y el Claustro Universitario. La ceremonia contó, además, con la presencia de representantes de la comunidad universitaria, autoridades civiles y militares, agentes sociales y económicos de la provincia y familiares de alumnos.

La Lección Inaugural fue impartida por el catedrático de Historia Moderna de la UCA, el doctor Manuel Bustos Rodríguez, quien disertó sobre 'Cádiz en el siglo XVIII: formación y disolución de un modelo socio-económico'.

Para el rector, el principal reto al que se enfrenta la UCA este curso es "impartir una docencia de calidad y de excelencia que se mide según procesos de evaluación muy severos". Con respecto a la implantación de la Lomce y la reválida en Bachillerato, González Mazo avanzó que "queremos que se siga generando igualdad de oportunidades en el acceso, y por eso las universidades públicas andaluzas hemos decidido realizar las pruebas de acceso a la Universidad adaptándolas al diseño curricular de Bachillerato, para permitir la movilidad del alumnado en el distrito único andaluz y en el resto del territorio español".

Otro de los objetivos de la UCA apunta hacia "la investigación y la transferencia, porque la Universidad tiene que estar en el debate útil, en el liderazgo responsable y totalmente comprometida con el desarrollo de la provincia de Cádiz ".

Las ideas expresadas por el rector son las principales tareas de la institución en el plano académico, pero si hay un aspecto que inquiete al rector ese es, sin duda, el económico. En este sentido, Eduardo González Mazo sostuvo que "el modelo de financiación no ha respondido a las expectativas" una vez que comenzaron los problemas con la crisis. El máximo dirigente de la Universidad explicó que "este modelo de financiación, por falta de tesorería, ha generado un lastre importante". Por lastre el rector se refiere a la deuda que arrastran las universidades, 45 millones en el caso de Cádiz y 220 millones para el conjunto de las universidades andaluzas.

La solución a este grave problema, estriba, según González Mazo, en "trabajar en un nuevo modelo de financiación que no cometa los errores que hemos cometido con los anteriores. Porque este modelo, que está basado en gran parte en subvenciones de fondos europeos, ha provocado un colapso en la gestión administrativa de la Junta de Andalucía para validar justificaciones de proyectos de investigación de hace una década".

El rector añadió que lo más importante es que cuando las universidades cuenten con presupuesto "puedan ejecutarlo" y de esta forma se desbloquee la asfixiante situación financiera que viven las instituciones académicas superiores.

Por todo ello, expresó su deseo de que se utilice un mecanismo de aceptaciones de proyectos apropiado "que aplicado de manera racional se puede aprovechar para las administraciones públicas. Esto supone que cuando se realice un trabajo, se vaya procediendo al pago del mismo sin tener que estar esperando a este mecanismo de validación". El objetivo de esta propuesta es "volver a la normalidad".

No obstante, antes de debatir acerca de un nuevo modelo de financiación, la principal labor debe ser "cerrar el anterior y liquidar la deuda pendiente".

El rector denunció que aunque la Universidad está aumentando el número de proyectos de infraestructuras e investigación del Ministerio de Economía, "llevamos paralizadas las convocatorias de la Junta de Andalucía desde el año 2012 al menos, lo que es una preocupación manifiesta para nosotros".

A pesar de este panorama incierto, González Mazo espera que el debate que se genere en la UCA "no sea financiero sino académico, que es donde podemos aportar". El avance, en estas circunstancias, es difícil ya que, como detalló el rector "la inversión en educación en España es inferior al promedio de la OCDE en todos los niveles educativos", por lo que, concluyó que "las universidades no pueden hacer más porque no reciben más recursos".

Por contra, el consejero de Economía dibujó un panorama más amable y alentador para el conjunto de las universidades públicas andaluzas y resaltó que en los últimos diez años han logrado reunir más de 350 millones de euros del Plan Nacional de I+D del Ministerio de Economía y Competitividad (MINECO), resultado "del trabajo de nuestros investigadores, que están respaldados por el compromiso de la Junta de Andalucía de generar las condiciones necesarias para que este sistema universitario sea competitivo".

De este modo, recordó que la Junta de Andalucía ha destinado en los últimos diez años más de 15.000 millones de euros a la financiación y funcionamiento de las universidades públicas andaluzas, que en esta década han contado con unos 18.000 millones con la suma de los recursos captados de otras administraciones.

En cuanto al nuevo modelo de financiación, Antonio Ramírez de Arellano avanzó que el Gobierno andaluz negocia con las universidades públicas y que buscará ser "más flexible y mejorar no sólo las cantidades, sino también dar certidumbre, permitiendo que las universidades continúen su camino hacia la excelencia".

En cuanto a los planes de su Consejería para los próximos años, Ramírez de Arellano comentó que entre ellos destacan mantener "la estabilidad y calidad de los títulos" frente al sistema de grados de tres años que plantea el Gobierno central, un asunto "en el que también la Junta mantiene un planteamiento común y unitario con las universidades públicas andaluzas, que seguiremos manteniendo en este y otros aspectos".

El consejero de Economía y Conocimiento anunció además que la idea del Gobierno andaluz es "que las tasas universitarias sigan siendo bajas, porque en el momento en el que dejan de serlo se convierten en una política recaudatoria que cobra más impuestos a los más jóvenes".

Entre los retos de la Consejería en los próximos meses, señaló la puesta en marcha del nuevo Plan Andaluz de Investigación (PAIDI 2020), con una orden de bases que movilizará 170 millones en los próximos seis meses para convocatorias como becas Talentia, programas pre y post doctorales, financiación de infraestructuras y proyectos de excelencia.

En el caso de la Universidad de Cádiz, Ramírez de Arellano puso en valor "el importante papel que juega en la sociedad como generadora de conocimiento y riqueza, como lo demuestran proyectos como el buque escuela UCádiz o su participación en el Centro de Fabricación Avanzada".

Al respecto, Eduardo González Mazo destacó la presencia de la UCA en todas las redes y clústeres de la provincia. "Estamos presentes en los clústeres Marítimo Naval y Aeronáutico y, junto con Airbus y Navantia en el Centro de Fabricación Avanzada. Hemos liderado la plataforma por la Economía Azul, germen y desarrollador de oportunidades de innovación en el ámbito de lo marino marítimo, incorporadas a la RIS3 de Andalucía. Tareas que se extienden a la formación de nuestro alumnado y de nuestros investigadores mediante el desarrollo de tesis doctorales industriales. Y también, en el ámbito internacional, incorporándonos en consorcios internacionales y en partenariados públicos privados del Horizonte 2020".

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