Estado de alarma

La hostelería de Cádiz dice que el toque de queda "puede ser la puntilla" para el sector

  • El presidente de Horeca dice que los hosteleros "siempre pagan el pato" y "son un filón para las administraciones, que así tienen para rellenar el BOE o el BOJA"

Empleados de 'La Atrevida' en el Paseo Marítimo de Cádiz, recogiendo el mobiliario de terraza para cerrar el establecimiento al filo de las 22:30 horas. Empleados de 'La Atrevida' en el Paseo Marítimo de Cádiz, recogiendo el mobiliario de terraza para cerrar el establecimiento al filo de las 22:30 horas.

Empleados de 'La Atrevida' en el Paseo Marítimo de Cádiz, recogiendo el mobiliario de terraza para cerrar el establecimiento al filo de las 22:30 horas. / Jesús Marín

El toque de queda afectará, entre otros, al sector hostelero, uno de los más castigados desde que a mediados de marzo llegase el coronavirus para arrasar con casi todo. Los propietarios y los trabajadores de bares, restaurantes y locales de copas están con las carnes abiertas y no es para menos. El presidente de Horeca Cádiz, Antonio de María, señala que cerrar las puertas a las 23.00 “es la puntilla para el sector, pero podría ser peor, como en Granada, a las 22.00”. Y añade que “nosotros pedimos que sea a las 00.00, y poder cortar a las 23.00 la llegada de clientes para tener una hora de margen y así atender a los que estén y poder cerrar con tranquilidad”.

De María tira de comparativa para enviar un mensaje a la Junta de Andalucía, organismo que deberá decidir en estos días sobre los horarios del toque de queda en la comunidad autónoma. “No podemos compararnos en casos positivos con otros lugares. Curiosamente en Madrid dejan hasta las 00.00 habiendo muchos más casos que aquí. Es todo un disparate”, expone. Por eso dice esperar que la Junta, “teniendo en cuenta los casos que tenemos aquí, decrete el toque de queda a las 00.00”.

El presidente de Horeca es muy crítico con las administraciones. “El problema está en las fiestas privadas, en los botellones, y no en la hostelería reglada. Se ha demostrado que ha habido escasos contagios en establecimientos hosteleros y en hoteles, ni uno. Ahí están los datos que desmienten que la hostelería es un problema. Pero la hostelería siempre paga el pato. Somos un filón grande para las administraciones, que con nosotros ya tiene para rellenar el BOE y el BOJA”, lamenta.

De María recuerda que “hemos estado cerrando a la 1.00 y no ha servido de nada porque los contagios han subido. El ocio nocturno es más seguro en nuestros establecimientos que fuera de ellos”. Para concluir aseguró que “por mucho que digan, aquí en el sur nadie va a cenar a las ocho de la tarde.

Raquel García es la propietaria de varios negocios hosteleros en la capital gaditana: El Muelle Uno, Al lado del Muelle, Agua Tapá y La Bocatería. Las cifras que aporta son demoledoras. “Ya con la decisión de cerrar a la una de la madrugada estábamos perdiendo 40.000 euros al mes entre todos los negocios. Y de 30 empleados hemos pasado a 17”. Con el toque de queda y el escaso margen para aprovechar la noche, no le queda otra que “trabajar a tope el día y aprovechar el público de la tarde, que afortunadamente de eso no nos podemos quejar. Pero se pierde la copa de después de cenar si el toque de queda es a las 23.00”. La empresaria destaca como alternativa un cambio de costumbres aunque sea provisional: “Salir a almorzar y echar la tarde para poder tomarte un café o una copa”.

Es también muy crítica al apuntar que “a nosotros nos exigen seis personas en una mesa como máximo y en los autobuses, que van llenos, no hay ni hidrogel”.

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