Los estragos de las lluvias en los hogares: se dispara en Cádiz la venta de productos antimoho
Después de tres meses de mal tiempo los clientes de las tiendas de pintura buscan cómo eliminar las humedades
Las ventas han subido considerablemente con el buen tiempo porque "cuando llueve nadie pinta"
Fachadas que se visten a la moda en Cádiz
Tres meses de lluvias han dado para mucho. Entre otras cosas, para dejar manchas de humedades y hongos en multitud de hogares gaditanos, en una ciudad poco acostumbrada a tanto aguacero. Y a las tiendas de pinturas, después de un periodo escaso de ventas, el buen tiempo ha llevado a muchos clientes que buscan productos que mitiguen las huellas que en sus casas han impreso los continuos aguaceros
“He estado dos meses y pico sin vender. Y soy autónomo, las he pasado canutas”, señala David Fernández, propietario de he Millo Store en la calle Trille. Y es que “nadie pinta cuando llueve”. Pero en los últimos días de bonanza meteorológica, la inercia ha cambiado. “Me piden mucho antimoho. Y fijadores de pintura. También silicato y pintura a la cal, productos fuertes para que no vuelvan a salir las humedades. Eso se va a vender como churros”, apunta Fernández.
El buen tiempo ha dado un respiro a este negocio. “En los meses de lluvias vendía de 50 a 100 euros diarios. Y ahora damos un gran salto, de 500 a 1.000 euros al día”, admite.
Se anima el cotarro. “Los pintores, después de las lluvias, están arrancando ahora, pidiendo ya materiales”, indica. “El producto estrella es la pintura antimoho de exterior e interior, de alta calidad”, añade.
“En los meses de lluvias vendía de 50 a 100 euros diarios. Y ahora damos un gran salto, de 500 a 1.000 euros al día”
Aclara Fernández que “los productos a aplicar dependen de cómo sea la humedad. Si es básica, basta con una parte de lejía y dos de agua. O hipoclorito sódico pulverizado, que se come la mancha. Después hay que darle fijador para que la pintura agarre y después aplicarle pintura antimoho. Si hay corrosión, hay que rascar bien y resanar la zona. Ahí se utiliza un producto distinto”.
Y advierte que hay que tener cuidado con el exterior. “La impermeabilización con el caucho es importante. Ahora empieza a venderse mucho para los campos y las comunidades de vecinos”, explica.
En Famaluz, tienda de la avenida María Auxiliadora, destaca María Eugenia que “ahora estamos empezando a vender, una vez que ha escampado y hace buen tiempo. Ha habido pocas ventas en los tres meses anteriores. Pero ahora se ha disparado la venta de spray antimoho”.
Este producto también ha sido muy demandado en Estrella Color, negocio de pinturas en la calle Pueblo gitano. Federico Vela, su encargado, reconoce que “no había vendido tanto antimoho en mi vida. Vendemos un spray, Katifa, que se nos ha agotado varias veces en estos últimos días. Si normalmente vendía al mes entre 10 y 12, tras las lluvias han sido cuatro o cinco cajas, con 15 sprays en cada una. O sea, entre 60 y 75 al mes”.
Un producto “que quita los hongos, porque la lejía solo limpia, no mata el bicho. Y luego hay que aplicar la pintura antimoho”. Y especifica que “el 90 por ciento de las humedades se producen por condensación.
Este repunte de las ventas llega “después de meses malos, la gente no pinta con lluvias. El agua que ha caído no ha sido normal. Tengo un aparato que mide la humedad aquí en la tienda y ha llegado a marcar un 89 por ciento”.
Federico Vela recomienda “pintar con pintura antimoho, también para exteriores. Mientras que no se pinte, que haya ventilación en las casas. Las ventanas abiertas y que haya corrientes. Y retirar los muebles de la pared, para que el moho no se traspase a la madera”.
"Mientras que no se pinte, que haya ventilación en las casas. Las ventanas abiertas y que haya corrientes"
Y, como su compañero de The Millo Store, incide en la influencia de las lluvias en los exteriores. “Las cubiertas de los edificios no están bien impermeabilizadas porque no estamos acostumbrados a tanta lluvia. Cada dos o tres años hay que darle una manita”.
Dice Federico Vela que ofrece consejos, “pero para problemas más graves hay que consultar con los profesionales de la pintura”. Aunque, sin duda, “lo mejor es prevenir. Que con el cambio climático estas lluvias tan duraderas pueden volver otra vez”.
Después de la tempestad, llegó la calma. “Ahora en primavera empezará el movimiento de pintar en las casas”, indica. Pero ojo, “que vienen lluvias de nuevo”. La semana que viene, según dicen. Esperemos que sea por poco tiempo.
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