Cádiz

Los empleados auxiliares de Altadis, inquietos ante la compra del suelo

  • Trabajadores piden entrevistarse con la Zona Franca para mantener los puestos de trabajo

El cierre de la fábrica de Altadis en la Zona Franca de Cádiz el pasado mes de abril puso fin a más de dos siglos de historia de la industria tabaquera en la capital gaditana. A partir de ahí, se abrió el proceso para la venta de los terrenos propiedad de la empresa Imperial Tobacco, cuya compra está ultimando la Zona Franca, por un valor que está previsto que ronde los 40 millones de euros.

Uno de los flecos que ha quedado pendiente tras el cese de la actividad industrial es la situación de los trabajadores de las empresas auxiliares que siguen trabajando en la vigilancia y el mantenimiento de las instalaciones. Un estado de inquietud que ha llevado a estos empleados a solicitar una entrevista al delegado Especial del Estado de la Zona Franca, Jorge Ramos, y a la alcaldesa de Cádiz y presidenta del Consorcio de la Zona Franca, Teófila Martínez. El objetivo, que no se pierdan los puestos de trabajo de las contratas.

Rafael Ortiz de Galisteo, vigilante de seguridad de la planta y miembro de la sección sindical de CCOO, explicó ayer que actualmente son 17 trabajadores los que siguen trabajando en el mantenimiento de las instalaciones de Altadis, repartidos en cinco empresas que se dedican a la vigilancia de la factoría, el mantenimiento de los sistemas contra incendios, la limpieza y la jardinería, el mantenimiento de los equipos electrónicos y de seguridad, y el mantenimiento de los sistemas eléctricos y el desmontaje de la maquinaria.

De todas estas tareas, la que da trabajo a un mayor número de personas es la vigilancia de las instalaciones, con diez empleados, siendo prestada por la empresa Omega.

Ortiz de Galisteo señaló que ha realizado ya las peticiones de reuniones a las dos instituciones, aunque todavía no ha recibido repuesta. La primera de ellas, la hizo a mediados de octubre a la Zona Franca por vía telefónica. La segunda está fechada a 31 de octubre, a través de vía telemática, al Ayuntamiento de Cádiz. La intención de estos encuentros es, según Ortiz de Galisteo, "exponer el problema que tenemos y sacar algún compromiso para la subrogación de la plantilla. Dicen que iban a crear unos 300 puestos de trabajo y queremos poner el tema encima de la mesa para que, si viene alguna empresa, se comprometa a mantener los puestos de trabajo".

La situación de los trabajadores de las empresas auxiliares es muy diferente a la de los últimos trabajadores que salieron de Altadis con el cierre de la fábrica, ya que, tal como aseguró Ortiz de Galisteo, "salieron con un ERE pactado bastante bueno. Nos hubiera gustado tener los mismos derechos que el resto, pero al decidirse reducir las plantillas de las contratas, han salido con despidos objetivos el personal de seguridad y de limpieza con 20 días por año trabajado".

En el aspecto que trabaja Ortiz de Galisteo, como es el de la seguridad, la compra de las instalaciones sin tener un eso ya determinado por alguna empresa obliga a tener que mantenerse este servicio, por lo que espera que se siga contando con los trabajadores que lo prestan actualmente. "La empresa que entre aquí tendrá que seguir con la vigilancia prestando la seguridad perimetral, las rondas nocturnas o atender las incidencias si salta una alarma. No van a dejar esto abandonado", comentó.

Con todo, a la inquietud se suma el problema de perder el trabajo con una edad avanzada. "Algunos llevamos aquí cerca de 30 años trabajando y los despidos serían traumáticos", afirmó Rafael Ortiz de Galisteo.

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