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Cádiz| La crisis del coronavirus El confinamiento también afecta a la vista

  • Un oftalmólogo y una óptica-optometrista explican cómo perjudica la salud ocular el exceso de horas que pasamos delante de los dispositivos electrónicos al estar tanto tiempo en casa y aportan una serie de consejos

Una niña siguiendo una clase a través del ordenador durante el confinamiento. Una niña siguiendo una clase a través del ordenador durante el confinamiento.

Una niña siguiendo una clase a través del ordenador durante el confinamiento. / P.H.M.

Durante el confinamiento impuesto por el estado de alarma decretado por la pandemia de coronavirus y en la primera fase de desescalada en la que estamos inmersos, pasamos muchas horas delante de dispositivos electrónicos, tanto los adultos por el teletrabajo como los menores por tener que hacer los deberes en el ordenador y, en general, todos simplemente por ocio. Esto puede afectar a nuestra salud ocular.

El oftalmólogo Ramón Ruiz Mesa, director médico de las clínicas Oftalvist Andalucía, que ejerce su labor profesional en la provincia de Cádiz, afirma que "en estos tiempos obligados de confinamiento, forzamos muchas horas la musculatura ocular para enfocar la visión a la distancia cercana y eso se traduce en fatiga y cansancio. Por otro lado, al estar pendiente de la pantalla durante muchas horas, el ojo parpadea mucho menos y, por tanto, la lágrima se evapora mucho más, sin el recambio de la lubricación lagrimal que producimos habitualmente con la cadencia normal del parpadeo".

Este médico destaca que el excesivo uso de los dispositivos electrónicos "puede afectar a todo el rango de edades del ser humano", pero es especialmente importante en las edades tempranas, "dado que el desarrollo del defecto miópico, aun teniendo que tener en cuenta muchos factores ambientales y genéticos, puede ser incentivado por el exceso de acomodación en visión cercana". En este sentido, destaca que "hay estudios que nos objetivan que para el 2050 la mitad de la población será miope, con lo cual, es muy aconsejable que en la niñez haya más horas de esparcimiento y diversión al aire libre que enfrentados a una pantalla. En definitiva, buscar al mundo y a la vida fuera, en el entorno, y no intentar traerla a dentro de una pequeña pantalla".

Por su parte, Begoña Martínez, vocal–delegada del Colegio Oficial de Ópticos–Optometristas de Andalucía en Cádiz, señala que el conjunto de síntomas derivados del uso excesivo de dispositivos electrónicos se definió por la Asociación Americana de Optometría como el Síndrome Visual Informático (SVI), descrito como "el conjunto de problemas oculares y visuales relacionados con trabajos en visión próxima por el uso de dispositivos digitales", según explica Begoña Martínez, denominando visión próxima a la que va de los 35–40 centímetros a los 60–70 centímetros. Así, afirma "que en la mayoría de los casos, los síntomas visuales ocurren porque la demanda visual para tareas en visión próxima excede las habilidades visuales del individuo para poder realizarlas confortablemente".

Los síntomas pueden consistir en tensión y dolor en los ojos, fatiga ocular, visión borrosa o doble, además de sequedad, picor o ardor ocular, enrojecimiento de los ojos y fotofobia, entre otros, que en ocasiones van acompañados de cefaleas frecuentes, mareos y dolor de espalda, hombros y cuello.

Esta óptica–optometrista afirma que el Síndrome Visual Informático afecta más a niños que a mayores porque los pequeños tienden a aproximarse más a los dispositivos, y "eso hace que la luz azul incida tres veces más en la retina".

Consejos para evitar problemas oculares

Tanto Ramón Ruiz Mesa como Begoña Martínez dan una serie de consejos para evitar los problemas oculares como consecuencia de la sobreexposición a los dispositivos electrónicos.

El principal, según el doctor Ruiz Mesa, es reducir al máximo el uso de estos dispositivos. De hecho, Martínez apunta que se recomienda no estar más de dos horas seguidas expuestos a ellos.

Como en las circunstancias actuales es complicado cumplir con esta medida, señalan la importancia de cumplir la norma del 20–20–20, es decir, cada 20 minutos, descansar 20 segundos, parpadear y mirar a una distancia de 20 pies (unos seis metros) o realizar al menos dos pausas cada hora, intentando relajar la acomodación y la convergencia observando objetos lejanos.

Estos profesionales aconsejan también que el borde superior de la pantalla quede por encima de la altura de nuestros ojos, tener una buena iluminación de la pantalla, controlando el brillo y el contraste, y evitando sombras y reflejos en la misma.

También es recomendable no abusar de las lentillas a la hora de trabajar con dispositivos electrónicos y usar gafas con lentes antirreflejantes y con filtros que mitigan la luz azul que desprenden las pantallas y hacen que se vea más nítida la imagen.

Begoña Martínez habla, asimismo, de la importancia de buscar una buena ergonomía, usando una mesa que tenga una altura correcta para tener los brazos bien apoyados y contar con espacio suficiente para todos los materiales que se necesitan, de forma que "el espacio en casa debe ser lo más parecido al puesto de trabajo".

Esta profesional insiste en no abusar de los dispositivos electrónicos "porque pueden ocasionar multitud de problemas", algunos de ellos no relacionados con la visión. Y sugiere que en caso de sufrir molestias "se acuda a un óptico de confianza para que le haga una anamnesis completa" con objeto de diagnosticar el problema que pueda tener y darle los mejores consejos para solucionarlos. Recuerda que actualmente, hay que acudir a las ópticas con cita previa.

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