Cádiz

El comercio tradicional sufre un nuevo golpe con el cierre de Goya

  • La jubilación de su propietario obligará a echar la baraja en las dos tiendas que tiene en Columela dedicadas a los bebés

Otra firma gaditana desaparecerá en breve del paisaje comercial del centro. En este caso, de la calle Columela, considerada la Milla de Oro del comercio de la ciudad. Las dos tiendas Goya se encuentran en fase de liquidación de existencias. Su propietario, Casimiro Zamora, se jubila. Esta es la causa del cierre. No hay continuidad familiar y Goya, con dos locales, dará paso a sendas franquicias. Un cambio de lo tradicional a lo moderno que ha llenado en los últimos años esta calle de firmas multinacionales. En Columela solo quedarán, de los clásicos, la Joyería Regent y Confecciones Eutimio. Y en el plano hostelero, la cafetería Andalucía en la otra punta, junto a la plaza de las Flores. Goya seguirá los pasos de establecimientos con solera como Confecciones Moral, ISI, Rosan, Relojería Alemana, Bazar España, Musical JM (antes Milán), Almacenes Bahía, Ascorve, Cerón o Moravia. Tiendas que están en el imaginario popular de los gaditanos mayores de 40 años. Como dentro de otros 40 años puede que se recuerde que en Columela estuvo Zara, Decathlon, Springfield, Mango o Massimo Dutti. Pero no será igual. No tendrán -ni tienen- el mismo sabor. Ni exclusividad. Las hay en todas partes.

"El comercio tradicional es difícil de mantener", dice Casimiro Zamora. Siempre le dolió contemplar el cierre de una tienda. "Era muy doloroso ver los cierres de establecimientos de compañeros que llevaban tantos años con nosotros en el centro. Creo que las ciudades sin estos comercios pierden su personalidad. En nuestro caso, no hay otra alternativa. Ha llegado el momento de descansar", comenta. El cierre definitivo de Goya se producirá cuando se liquiden las existencias. "Que son muchas", como apunta el propietario de ambos locales, el que vende ropa para niños pequeños y el de la esquina con Cánovas del Castillo, especializada en cunas y coches para bebés. Asegura que aún no tiene ofertas firmes para ocupar los locales. Pero no tardarán en llegar. La historia reciente dice que un local en Columela dura muy poco con la baraja echada.

Fueron los padres de Casimiro, procedentes de Soria aunque gaditanos desde nada más llegar, los que abrieron en los años 60 Goya como mercería y tienda de ropa para bebés. A mediados de los 70, cuando Casimiro Zamora, que lleva cuarenta años al frente, heredó el negocio, decidieron hacerse también con el local de la esquina, que había acogido antes al famoso Bar Madrid.

En febrero de 2010 la tienda de cunas y coches de bebés sufrió un incendio provocado por un cortocircuito. Seis meses después, cuando reabrió, Casimiro decía a 'Diario de Cádiz' que sus tiendas eran unos oasis entre tanta franquicia. Los oasis se están secando. Y el comercio de toda la vida es desde hace tiempo un espejismo.

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