Cádiz

El carril bici se hace un lío

  • Ayuntamiento y Junta chocan ahora por el diseño del viario El municipio ya aprobó en su día el paso por el Paseo Marítimo y una vía específica en la ronda de intramuros

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La creación de una red de carril bici en la ciudad, que pueda circunvalar tanto el casco antiguo como extramuros y que conecte transversalmente sus dos paseos marítimos, es un proyecto sobre la que las administraciones vienen hablando desde hace años. Es uno de los pilares de la 'ciudad sostenible', una apuesta claramente relacionada con un nuevo modelo urbano basado en el comercio, la cultura, el ocio y el turismo, asumida la falta de suelo para mantener una industria de calado, más allá de lo previsto en la reordenación de la Zona Franca y en el titubeante astillero naval.

La entrada en este juego de la Junta de Andalucía, con la llegada a la Consejería de Fomento de Izquierda Unida, con una clara visión del desarrollo del transporte público y sostenible, hacía suponer que contar con una red de carril bici extensa y bien montada no era un sueño sino algo factible de alcanzar.

Sin embargo, las negociaciones que ambas administraciones venían manteniendo para consensuar un trazado y que parecían que iban por buen camino tras largas conversaciones, han encontrado una piedra bien molesta que hace peligrar la propia operación o, por lo menos, ralentizar su desarrollo, cuando en las otras dos grandes ciudades de la provincia, Jerez y Algeciras, ambas gobernadas por el PP como en la capital, ya se han cerrado acuerdos con la Junta y queda únicamente firmar los correspondientes convenios para planificar el inicio de las obras.

La idea final era disponer de una red de 20 kilómetros. El coste de la operación supondría una inversión cercana a los 6 millones de euros de los que serían sufragados por la Junta, con fondos europeos, en un 75% y el resto por el mismo Ayuntamiento. Aunque los técnicos de la Consejería de Fomento consideran que la totalidad del trazado podría estar en servicio en un plazo de dos años, durante las conversaciones se ha dejado claro que sería el municipio el que fijase el calendario y las prioridades de actuación.

El problema es que para iniciar los trabajos se debe de tener antes un proyecto definido, y el desencuentro de los últimos días ha dejado en el aire buena parte del diseño ya previsto, entre el que se encuentro los tramos más esenciales de la actuación.

Aunque el Ayuntamiento no ha querido hacer público su proyecto, aduciendo a la "responsabilidad institucional", Diario de Cádiz ha tenido acceso a la documentación que el municipio ha trasladado a la Delegación Provincial de Fomento, que se limita a un plano de la ciudad donde se han pintado los distintos trazados de la red del carril bici, según sea ejecutada por el Ayuntamiento o la Junta, además del ya existente (y que se concentra fundamentalmente por la avenida de Juan Carlos I, el Campo del Sur y la avenida de la Bahía).

El planteamiento municipal ha chocado, para sorpresa de políticos y técnicos de Fomento, en tres puntos que se consideran vitales para contar con una red que se pueda considerar como tal. Los aspectos divergentes son los siguientes:

-Ronda de circunvalación del casco antiguo: La intención de la Junta era la de crear un carril específico para el paso de la bicicleta, independiente del carril para el tráfico rodado, lo que obligaba a la eliminación de varios cientos de aparcamientos en superficie y la búsqueda de estacionamientos alternativos. Sólo un pequeño tramo en zonas de la Alameda obligaba a compartir el espacio al coche y a la bicicleta, debido a la estrechez del terreno. En un primer momento, el Ayuntamiento llegó a plantear desviar el carril bici por la trasera del parque Genovés, por el paseo de Santa Bárbara hasta llegar al castillo de Santa Catalina.

Sin embargo, el documento que ahora defiende el Ayuntamiento elimina totalmente el carril bici como tal y convierte la mayor parte de la ronda de circunvalación del casco antiguo en lo que se denomina una ciclo calle. De esta forma, la bici circulará por el mismo carril que el coche y el autobús, lo que podría provocar un colapso en la circulación al tener que ir los vehículos a la velocidad del ciclista. Se mantendría el carril bici por encima de la acera en el tramo del Campo del Sur donde ya existe, volviendo al carril de tráfico a la altura de la Catedral.

Cabe destacar que en un recién encuentro entre la alcaldesa y la consejera de Fomento está ya trasladó esta posibilidad, como se reconoce desde la propia Junta que, en todo caso, esperaba que fuese únicamente una hipótesis más de trabajo.

-Conexión entre el Casco y Puerta Tierra: La última propuesta municipal también ha eliminado la conexión directa del carril bici del casco antiguo y el de Puerta de Tierra que la lógica del plano se sitúa a la altura del baluarte de San Roque y que debía continuar por todo el Paseo Marítimo hasta llegar a Cortadura.

Por el contrario, el Ayuntamiento dibuja ahora un giro al llegar a San Roque, pasando el carril bici (en este caso, como ciclo calle) por los arcos de Puerta de Tierra, bajando por la Cuesta de las Calesas y conectando con la avenida de Astilleros. De esta forma, se rompería la conexión por el lado del océano obligando al ciclista que quiera seguir por el Paseo Marítimo, a dar un largo recorrido que, tras la avenida de Astilleros, le llevaría al parque de Astilleros, bajando por la avenida de Huelva y la avenida de la Constitución de 1812 hasta llegar a Asdrúbal. Es decir, una desviación kilométrica.

Para Fomento esta ruptura en el frente de Puerta de Tierra es ilógica. "Un carril bici que no vaya a ninguna parte no sirve para nada", se destaca. Además, se evidencia que el proyecto de remodelación de la avenida de Astilleros (con doble carril en cada sentido y espacio para el futuro tren-tranvía y la propia bicicleta) está aún muy verde "por lo que podría tardar mucho en ejecutarse", aunque es una vía esencial en la conexión del casco histórico con el puente de la Constitución de 1812, que se supone estará en funcionamiento a mediados de 2015.

-Paseo Marítimo: Es el tercer aspecto del proyecto en el que se ha producido un choque entre los diseños de las dos administraciones. Para la Junta, si había un carril bici evidente es el que debía funcionar en el Paseo Marítimo "donde ya hay un uso muy elevado por parte de los ciclistas", a pesar de las limitaciones de espacio. Ahora el Ayuntamiento deja en manos de la Junta la habilitación de este trazado, adelantando que antes de dar su visto bueno pretende consultar a los colectivos ciudadanos que pudiesen verse afectado por este diseño.

Consideran los técnicos de la Junta que el tramo del Paseo entre el Hotel Playa y Cortadura es sencillo de ejecutar, constatando que buena parte del tráfico rodado ya no utiliza esta vía y sí la Avenida o la Juan Carlos I. Sería Fomento la que asumiría las obras a realizar, igualando todo el acerado de uno y otro lado y dejando únicamente el paso para vehículos a los aparcamientos subterráneos existentes. Se destaca que no habría un carril bici como tal aunque sí una señalización similar a la que se instaló en la Avenida de la Constitución de Sevilla, donde peatones, tranvía y ciclistas comparten espacio desde hace unos años.

En cuanto al tramo del Paseo Marítimo entre la muralla y el Hotel Playa, se habilitaría un carril específico para las bicicletas.

Por otra parte, el proyecto del Ayuntamiento indica que en Puerta Tierra sería necesario eliminar 295 plazas de aparcamiento para coches en superficie, para dar cabida al nuevo trazado en distintos puntos, entre los que destacan 28 en el parque de Varela, 74 en Trille, 23 en Alcalde Blázquez y más de 140 en distintos puntos del polígono exterior de la Zona Franca, todo ello para facilitar las conexiones transversales en Puerta de Tierra. El municipio lleva también el carril bici hasta la misma punta de San Felipe.

La Junta, por su parte, prevé la conexión del carril urbano en Cortadura, por el interior de la Bahía y paralelo a la vía del ferrocarril, hasta llegar al Parque Natural donde ya funcionan senderos para este tipo de medio de transporte.

Curiosamente, el inesperado conflicto que ahora se ha abierto entre el Ayuntamiento y la Junta por el trazado del carril por la ciudad, cuando mejores son las relaciones entre las dos administraciones, se hubieran evitado si el diseño se hubiera consensuado hace años, cuando no había relación entre ambas instituciones. Entonces, sin embargo, la administración local mantenía un planteamiento sobre el carril bici similar al que ahora tiene la Junta... y diferente al que tiene el mismo Ayuntamiento actualmente.

En abril de 2007 Diario de Cádiz publicaba una amplia información sobre el proyecto del gobierno del Partido Popular de desarrollar la bicicleta como medio de transporte en la ciudad. "Es una apuesta por mejorar la calidad de vida", decía entonces la alcaldesa, Teófila Martínez. El plan era ambicioso, pues preveía 30 kilómetros de carril, diez más que ahora y ofrecía algunas trazas hoy llamativas.

Así, tras circunvalar el casco antiguo, el carril bici sí conectaría con el Paseo Marítimo. Directamente, sin la interrupción que hoy se propone a la altura de la bóveda de San Roque. Y por el Paseo Marítimo aprovecharía la ampliación prevista en el acerado.

Ya entonces se hablaba de una posible peatonalización del Paseo Marítimo en el tramo comprendido entre el Hotel Playa y Cortadura, y la ampliación del acerado en el resto del viario, estudiándose incluso dejarlo en un único sentido. Este diseño ya se incluye en el Plan de Ordenación Urbana vigente desde hace cerca de dos años, y elaborado lógicamente por el Ayuntamiento, asumiendo el coste elevado de esta operación y la necesidad de compatibilidad el paso de vehículos privados a los estacionamientos subterráneos existentes en la zona.

Pero hay más. En febrero de 2011 el gobierno local lanzó una primera idea de cómo podría transcurrir el tranvía urbano por el casco antiguo. Se llegó a presentar entonces una infografía (situada a la altura del colegio Carlos III) donde se abría hueco para el paso del tranvía, de los coches, de los estacionamientos para éstos... y también un carril específico para la bicicleta que, tres años más tarde, se considera inviable. En aquel momento sí era factible aunque condicionándolo a zonas que, por su estrechez, obligaba a desviarlo a la propia acera, pero nunca al carril destinado a lo vehículos de motor.

Lo cierto es que dos documentos municipales, el PGOU y el Plan de Movilidad, realizan una clara apuesta por el transporte público y por la bicicleta en detrimento del coche privado. El segundo de los informes, que ahora está en fase de concreción de propuestas, es especialmente avanzado ya que diseña una ciudad claramente sostenible donde ganan los peatones y donde la bicicleta juega un papel muy importante que, hoy por hoy, está en el aire.

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