De andar por casa

La casa ‘Shabby Chic’ de Arsenio Rodríguez, el rey del reciclado artístico

  • El diseñador Arsenio Rodríguez reutiliza materiales para la decoración de su hogar y su mobiliario, al igual que hace en la creación de sus obras

El salón destaca por el colorido del crochet, que combina con muebles reciclados en color madera y decapados.

El salón destaca por el colorido del crochet, que combina con muebles reciclados en color madera y decapados. / Julio González

La casa que hoy mostramos está sobre una torre diáfana, donde abunda el talento y el arte del que la habita, el diseñador Arsenio Rodríguez.

El artista, considerado como el rey del reciclaje, ha decorado los diferentes espacios con esta técnica, dándole a las piezas decorativas una segunda oportunidad y creando su propio estilo gracias a su talento.

Los 45 metros que ocupan la vivienda se reparten entre el salón, cocina, estudio, dormitorio, baño y solarium.

La entrada es uno de los lugares más coquetos de la vivienda. Un tonel de vino de Jerez da la bienvenida a los visitantes, situado junto a una mesita que sostiene un conjunto de piezas decorativas de porcelana de los años setenta. En la parte superior se sitúa un espejo de madera de nogal adquirido en un mercadillo de estilo Art déco. En su pared cuelga una cara de burro realizada en material de palmito.

Muebles auxiliares de madera de pino se utilizan para parte de la decoración de la cocina. Muebles auxiliares de madera de pino se utilizan para parte de la decoración de la cocina.

Muebles auxiliares de madera de pino se utilizan para parte de la decoración de la cocina. / Julio González

En el salón adquiere un gran protagonismo el color, reflejo de una de las características del artista. Una mesa camilla preside la habitación cubierta con un tapete de crochet de diferentes colores realizado por la abuela del propietario. Un sofá del diseñador Juan Santos está cubierto también por un tapete con una gran diversidad de colores realizado en crochet, junto a un juego de cojines. En la parte superior se ubica un espejo de un antiguo tocador de madera de nogal de finales del siglo XIX, de herencia familiar.

En los laterales se han dispuesto, aprovechando los espacios, unas estanterías de cristal y acero de los años cincuenta del siglo pasado. En una de sus esquinas, como mesa auxiliar, se ha utilizado una antigua mesa de noche. Una caja de carpintero antigua hace la función de mesa, en la cual se apoya la televisión. Todo el espacio se ilumina con una lámpara de cristal de Murano de los años setenta que cuelga del techo. Entre sus elementos decorativos se encuentra un grupo de instrumentos que decoran el espacio y lo utiliza el propietario con sus amigos para sus ‘Jam Session’.

En el dormitorio, diferentes retales de telas junto a una gran colcha de lana limitan y protagonizan el espacio. En el dormitorio, diferentes retales de telas junto a una gran colcha de lana limitan y protagonizan el espacio.

En el dormitorio, diferentes retales de telas junto a una gran colcha de lana limitan y protagonizan el espacio. / Julio González

Un dibujo de la pintora Lucía Vila, titulado ‘Las tres bañistas’, y una ilustración que representa el retrato de Arsenio realizado por Arancha Santamaría, son algunas de la obras que ornamentan la pared. Una alfombra de piel de vaca cubre gran parte del suelo del espacio descrito.

El dormitorio destaca el juego de estampados de las diferentes telas que limitan el espacio. La cama se halla cubierta con una colcha de lana, realizada por la madre del artista, inspirada en los años 70. En la parte superior de la cama, a modo de cabecero, se vislumbran unas cortinas con relieves de flores, que disminuye la luz que recibe del exterior, todo ello junto a un cuadro de Juan Galindo. En otro de los laterales del dormitorio cuelga un cartel de los años setenta que representa una figura. El vestidor lo limita del dormitorio un juego de originales retales, los cuales los combina con diferentes estampados y coloridos.

El mobiliario auxiliar de la cocina procede de las casas de campo, donde diferentes muebles de pino de los años veinte decoran los diferentes espacios. Entre ellos, se encuentra un estante de despacho de vino junto a un antiguo platero de madera del mismo periodo. La lavadora es reflejo de la originalidad del propietario, pintándola en color rojo y naranja y cubriendo la parte superior con un paño bordado a mano de los años cuarenta. Planta y diferentes objetos realizados en palmito protagonizan parte de la decoración, así como diferentes telas que cubren la parte inferior de los muebles.

El estudio es como el santuario del artista, en el que cuelgan diferentes obras de Arsenio realizadas todas con plásticos reciclados. En ellas destacamos sus máscaras e instalaciones de aluminio.

Las diferentes estancias de la casa que se comunican con puertas de madera de principio del siglo XX han sido decapadas, que junto con el talento y originalidad de Arsenio completa toda la vivienda al estilo ‘Shabby Chic’, una forma decorativa que se basa en lo desgastado y lo sofisticado.

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