Cádiz

El Puerta del Mar supera los 250 tratamientos avanzados en ictus

  • Es centro de referencia para el abordaje de esta patología desde marzo de 2016

García Villanego mostrando en un ordenador la sala donde se realizan las trombectomías, ayer en la rueda de prensa. García Villanego mostrando en un ordenador la sala donde se realizan las trombectomías, ayer en la rueda de prensa.

García Villanego mostrando en un ordenador la sala donde se realizan las trombectomías, ayer en la rueda de prensa.

El ictus es una de las primeras causas de muerte y la primera de discapacidad. En los últimos años, se han producido avances importantes tanto en el diagnóstico como en el tratamiento del ictus que han conseguido disminuir la mortalidad y, sobre todo, las secuelas que produce.

El 1 de marzo hizo dos años que el Hospital Puerta del Mar se constituyó como unidad de referencia para el abordaje del ictus y, en este tiempo, ha realizado más de 250 tratamientos avanzados en pacientes con ictus. Por ese motivo, el centro organizó ayer una rueda de prensa sobre esta enfermedad y los avances en su diagnóstico y tratamiento. En el acto intervinieron el director gerente del hospital gaditano, Fernando Forja, y responsables de las unidades implicadas en el tratamiento del ictus; en concreto, los directores de Neurología, Neurocirugía y Cuidados Intensivos, Miguel Ángel Moya, José Luis Gil Salu y José Rubio, respectivamente, así como el jefe de la sección de Anestesiología, Reanimación y Terapéutica del Dolor, Antonio Pernia, y el especialista en Radiología que coordina las técnicas de intervención endovascular, Juan García Villanego.

Cuando llega un código ictus al hospital, siempre se le da prioridad

Fernando Forja afirmó que gracias a los avances que se han producido, el ictus se puede considerar hoy una enfermedad tratable. Respecto a los tratamientos, habló de la fibrinolisis, "un fármaco intravenoso que se administra al paciente y es capaz de disolver el trombo en un porcentaje muy elevado de los casos". Pero "la auténtica revolución en el tratamiento del ictus -según Forja- han sido las técnicas de intervención endovascular, que es lo que hemos denominado trombectomía". Explicó que se trata de "llegar al trombo que está obstruyendo la arteria cerebral y extraerlo mecánicamente, con lo cual conseguimos prácticamente que el riego sanguíneo se recupere de forma inmediata y no quedarían secuelas o serían mínimas".

El director del centro aseguró que esta técnica se realiza en pocos hospitales y "el Puerta del Mar fue el primero de la comunidad andaluza en disponer de este servicio las 24 horas del día los 365 días del año". Detalló que el hospital gaditano ha realizado cerca de 150 fibrinolisis y que el pasado mes de febrero se hizo la trombectomía número 100.

Para que estos tratamientos funcionen es esencial la rapidez en su aplicación. García Villanego apuntó que se han establecido como límites temporales cuatro horas para la fibrinolisis y unas seis horas para la trombectomía (en determinados casos, hasta 24 horas después del ictus puede ser efectiva), "pero cuanto antes se resuelva el problema mejor, porque menos neuronas van a desaparecer", manifestó, señalando que "los pacientes que quedan mejor son los que se tratan en las tres primeras horas".

Para poder acelerar la aplicación de estos tratamientos se ha creado el Código Ictus, que supone una actuación coordinada de los servicios de urgencias extrahospitalarios con las unidades del hospital que atienden a los pacientes con esta patología. Los facultativos que participaron en la rueda de prensa quisieron destacar la importancia de la coordinación de todos los profesionales que participan en el proceso y agradecer su implicación, tanto los de Atención Primaria, de los servicios de emergencia, celadores del hospital, auxiliares de enfermería, enfermeros, personal de administración y médicos.

Miguel Ángel Moya afirmó que cuando llega un código ictus al hospital, siempre se le da prioridad, "porque cada minuto que nos retrasemos, estamos perdiendo millones de neuronas. Merece la pena el esfuerzo de hacer las cosas rápido y bien, viendo los resultados". Y es que centrándose en la experiencia de las cien trombectomías realizadas, aseguró que "la inmensa mayoría de los pacientes a los tres meses son plenamente funcionales, les queda una dependencia casi mínima".

Antonio Pernia indicó que estos procedimientos se realizan con anestesia general y los pacientes pasan después a la Unidad de Reanimación. Por su parte, José Luis Gil Salu y José Rubio explicaron el papel de las unidades de Neurocirugía y de Cuidados Intensivos en el código ictus, que intervienen en los casos más críticos. Rubio comentó que los que ingresan en la UCI suelen ser porque están en coma y el objetivo es "soportarles las funciones vitales e intentar recuperar la mayor parte del cerebro, ya que va a ser fundamental para el resto de su vida". Para eso, dijo que contaban con "tecnología punta" y que los cuidados de estos pacientes iban también enfocados al aspecto humano "porque sabemos que eso va a influir decisivamente luego en su calidad de vida".

García Villanego habló del esfuerzo que supone el código ictus y la aplicación de la trombectomía para los profesionales, pero también para la estructura hospitalaria. Y aprovechó para demandar más recursos, ya que la sala del hospital donde se realizan las trombectomías también acoge otro tipo de intervenciones y cuando llega un código ictus, tiene que pararse la actividad y posponer al paciente que iba a intervenirse en ese momento. Así, dijo que "si las previsiones se cumplen y va aumentando el número de ictus para tratar, tendremos que tener otra sala donde hacer el resto de las cosas que no son tan urgentes".

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