Cádiz

La casa palacio de Manuel Rancés, 18 se convertirá en apartamentos turísticos

  • La Sareb, el llamado banco malo, cerró en enero la venta de este edificio por casi un millón de euros

La ciudad es cada vez más atractiva para el sector turístico por el potencial que tiene gracias a su clima, sus monumentos, su cultura o sus playas. El aumento de las inversiones está permitiendo rescatar del olvido a edificios emblemáticos de la ciudad que se encontraban abandonados. En próximas fechas, podrán recuperar su vida una vez que vuelvan a lucir en todo su esplendor.

Uno de ellos es la finca de la calle Manuel Rancés, 18, una casa palacio de estilo barroco antiguo del siglo XVII que se encontraba en manos de la Sareb, el llamado "banco malo" de capital privado y público que ha recogido los productos inmobiliarios de los bancos que han sido rescatados. Entre estos activos tóxicos se encontraba este edifico, que está en un mal estado de conservación y necesita una importante inversión para su rehabilitación debido a que tiene un grado de protección 0 en el PGOU -el máximo-. Esta sociedad, tal y como confirmaron a Diario de Cádiz fuentes oficiales, ha cerrado la venta de este edificio con un inversor, siendo escriturada el pasado mes de enero.

Este edificio fue okupado en mayo de 2012 por el Centro Social La Higuera

Según ha podido saber este medio, el destino de esta finca va a ser la construcción de apartamentos turísticos, que están viviendo un importante boom tanto en Cádiz como en el resto de España. Una nueva forma de pernoctar en las ciudades que se encuentra en expansión.

En cuanto al precio de la operación, antes del cierre de la venta se estaba comercializando por 933.000 euros en portales como Idealista o por empresas del sector como Altamira, que pertenece al Banco Santander. Por ello, la enajenación de este inmueble se ha cerrado por una cantidad cercana al millón de euros.

A lo largo de todo el proceso, el valor de la finca se ha devaluado considerablemente. En el año 2008, la empresa CB Richard Ellis incluyó esta casa palacio dentro de los 193 lotes de bienes embargados por entidades bancarias que sacó a subasta. En aquel momento, el precio era de 3,1 millones de euros, un poco más del triple de lo que se ha pagado finalmente. En plena burbuja inmobiliaria, esta finca no encontró comprador.

Ya en 2017, el precio cambió hasta en tres ocasiones. En mayo, el inversor que hubiera querido hacerse con esta propiedad, que se ofrecía en los anuncios de comercializadoras como Altamira como ideal para la construcción de un hotel o apartamentos turísticos, tenía que desembolsar 2.768.000 euros. Sin embargo, en agosto bajó de golpe hasta los 1,1 millones de euros, mientras que en septiembre descendió hasta los 933.000 euros que han servido de punto de partida para la negociación por parte del Sareb con los inversores que se han interesado por este edificio.

El comprador de Manuel Rancés, 18 se encontrará con una finca que tiene una superficie catastral de parcela de 478 metros cuadrados y una superficie catastral construida de 1.593 metros cuadrados, según se recoge en su ficha en el PGOU.

Como características principales de esta construcción, el edificio cuenta con cuatro plantas en fachada y dispone de un patio sin columnas en el que la galería superior se sostiene gracias a una solución de vigas de madera. Asimismo, existen vigas diagonales en las esquinas del patio para sujetar dichas galerías. Además, cuenta con una torre mirador.

Tras el embargo de esta finca por parte de un banco a su anterior propietario, la casa palacio fue okupada por el Centro Social Okupado y Autogestionado La Higuera en mayo de 2012. A finales de 2014 quedó totalmente deshabitada, especialmente tras un importante incendio que hubo a mediados de diciembre, afectando a dos de las estancias de este inmueble.

Ahora, sólo queda que esta finca retome su actividad tras años de desidia y abandono. Una rehabilitación que vendrá, de nuevo, de la mano del sector turístico.

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